La crisis energética en Cuba encendió las alertas de las Naciones Unidas, que advirtieron sobre el impacto creciente de la escasez de combustible en los servicios básicos y en la vida cotidiana de la población.
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su “preocupación” por el deterioro del sistema energético, mientras que su portavoz, Stéphane Dujarric, señaló que las necesidades de petróleo del país “continúan sin satisfacerse”, situación que afecta tanto a la actividad económica como al funcionamiento de servicios esenciales.
Crisis energética en Cuba: ONU alerta escasez de los servicios básicos
El déficit energético se ha intensificado en las últimas semanas y obliga a aplicar cortes eléctricos programados en distintas regiones. Según la estatal Unión Eléctrica, la capacidad de generación alcanzó los 1.457 megavatios frente a una demanda máxima de 3.180 megavatios, lo que produjo un déficit de 1.723 megavatios y derivó en desconexiones para evitar apagones desordenados. Los prolongados cortes han paralizado sectores productivos, limitado el acceso a servicios básicos y aumentado el malestar social en un contexto económico ya complejo.
El impacto social se refleja especialmente en los programas de asistencia. El sistema de racionamiento y distribución de la canasta básica enfrenta dificultades logísticas, mientras que los sectores más vulnerables resultan los más afectados por el desabastecimiento. Programas de alimentación escolar, centros de atención para embarazadas y residencias de adultos mayores registran mayores dificultades para mantener su funcionamiento regular.
La ONU recordó que el acceso a bienes y servicios esenciales, entre ellos alimentos, agua, medicamentos, combustible y electricidad, constituye un elemento fundamental para garantizar el derecho a la vida y otros derechos humanos básicos. En ese marco, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, reiteró el llamado a revisar y levantar las medidas unilaterales que afectan de forma amplia a la población. “Los objetivos políticos no pueden justificar acciones que vulneren los derechos humanos”, afirmó.
El organismo internacional sostiene que la crisis energética responde a una combinación de factores internos y externos, entre ellos el prolongado embargo económico, fenómenos meteorológicos extremos y restricciones en el acceso al petróleo. Frente a este escenario, la ONU insistió en que la solución requiere diálogo internacional, cooperación humanitaria y medidas orientadas a garantizar condiciones mínimas de bienestar para la población cubana.









