Por: Claudia Pereyra Sarmiento

Directora de RSE Asesores


Claudia Pereyra Sarmiento – Directora de RSE Asesores

Ser responsable ante la sociedad es algo inherente a cualquier ser humano, por lo mismo aplica a cualquier tipo y tamaño de empresa. Lo que se puede analizar y cuestionar es el grado en que las empresas u organizaciones ejercen esa responsabilidad, sobre todo en las empresas pequeñas y medianas. Una empresa puede ser más o menos responsable que otra; es decir, el ejercicio de su responsabilidad puede variar de acuerdo a diversos factores, tales como: la coyuntura económica y social, el crecimiento de la empresa, las percepciones de los altos directivos, el ciclo de vida de la empresa, entre otros. Por eso, en RSE Asesores, consideramos que la responsabilidad social no es una meta, no es algo que se alcanza y ya, por el contrario, es una postura que hay que tomar y seguir constantemente.

Con este preámbulo puedo afirmar que la responsabilidad social está pensada y es inherente a cualquier empresa, más allá del tamaño de ésta, pues no es solo para las grandes compañías como muchos piensan. Y frente a esto nos surge una interrogante: ¿Qué entendemos por responsabilidad social? Hay muchas definiciones, pero ninguna definitiva. Propongo una muy simple; “Hacernos cargo de los impactos que nuestras acciones generan en los demás y responder con acciones concretas”. El ejercicio de la responsabilidad social nos lleva a ir más allá del cumplimiento de la ley, es voluntaria y, como tal, deriva de un deber moral, de una convicción personal que se debe trasladar a todos los grupos de interés de la empresa.

¿Cuál es el contexto local para las pequeñas y medianas empresas en nuestro país?

En el Perú existen 6 millones de micro y pequeños[1] negocios que contratan a más de 8 millones de personas y aportan casi el 20 % de la producción total del país; sin embargo, el 80 % de estos negocios son informales. Para los micro y pequeños empresarios, el primer paso hacia la responsabilidad social está en la formalización de sus negocios. Solo así se podrá lograr crecimiento, desarrollo y apertura a mercados locales y posteriormente a mercados internacionales.

Seguro salta la pregunta; ¿Cómo desarrollar la responsabilidad social en las pequeñas y medianas empresas, si a menudo están enfocadas en pagar sus obligaciones financieras, pagar a su personal, subsistir en mercados competitivos, llegar a fin de mes y retener a sus clientes? Es aquí donde encuentro una oportunidad. Las pequeñas y medianas empresas tienen estructuras muy flexibles al momento de atender necesidades de sus clientes, cambios de pedidos con sus proveedores, cuentan con relaciones más cercanas y directas con sus empleados y no hay que pasar por procesos o trámites burocráticos para conseguir algo. En la mayoría de casos, el estilo de dirección suele ser informal, instintivo y personalizado; de ahí la importancia de los valores personales del dueño o gerente que busque actuar de manera responsable.

Muchas pymes ven en la responsabilidad social un peligro, más que una oportunidad, porque las obliga a pensar de otra manera, a prestar atención a otras variables, a considerar de otro modo las amenazas, oportunidades, fortalezas y debilidades de la empresa; en definitiva, invita a cambiar, a asumir riesgos, y esto no siempre es aceptado por la dirección de una pyme. [2]A pesar de ello, muchas pymes en Latinoamérica ya están desarrollando acciones de responsabilidad social. Con base a la experiencia acumulada, en RSE Asesores, trabajando con pymes en el Perú, puedo afirmar que algunas de las características de dichas acciones son: (i) suelen centrarse en acciones con sus empleados, el grupo de interés más importante para ellas, (ii) suelen ser acciones de escala reducida, de corto plazo y no muy costosas, (iii) no se comunican en medios de comunicación formal, salvo en algunas de sus redes internas, (iv) predominan las acciones espontáneas sin una planificación detallada, entre otras.

Si usted emprendedor se pregunta sobre su ejercicio de la responsabilidad social, considero que ya está haciendo algo. Generar un negocio formal en el Perú que sea rentable es la primera acción de responsabilidad social de toda empresa. Especialmente cuando nace una pyme, que nace con una lógica de emprendimiento y busca asegurar un ingreso al dueño y a su familia; que luego con el crecimiento de la empresa abarca otros aspectos como; generar empleo a sus empleados, ofrecer un servicio o producto de calidad que satisfaga las demandas de un grupo de la población, asegurar el crecimiento y ampliación de mercado.

 

 







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