Una expedición científica internacional en la Dorsal de Nazca, frente a las costas de Chile, ha revelado un hallazgo sin precedentes en el Pacífico Sur: al menos 20 nuevas especies marinas y un monte submarino de más de 3.000 metros de altura, oculto hasta ahora bajo aguas internacionales.
La misión, liderada por el Schmidt Ocean Institute, expone la extraordinaria biodiversidad que albergan las profundidades oceánicas y refuerza la urgencia de proteger estos ecosistemas poco explorados, considerados clave para la ciencia y la conservación marina global.
Descubren 20 nuevas especies marinas en la Dorsal de Nazca
La misión, desarrollada durante 28 días en colaboración con Ocean Census y el Center for Coastal and Ocean Mapping, exploró una de las zonas más remotas y menos estudiadas del Pacífico Sur, ubicada a unos 1.448 kilómetros del litoral chileno.
El descubrimiento central fue un monte submarino que se eleva 3.109 metros desde el lecho marino, una formación que no figuraba con esta magnitud en la cartografía previa y que alberga un ecosistema de extraordinaria diversidad.
Gracias al uso de vehículos robóticos submarinos, los científicos documentaron cumbres cubiertas por jardines de esponjas y colonias de corales milenarios, estructuras biológicas que funcionan como refugio y soporte de una biodiversidad aún poco comprendida por la ciencia.
¿Qué hallazgos se encontró en la Dorsal de Nasca?
Entre los hallazgos más llamativos figura el primer avistamiento del “pulpo Casper” en el Pacífico Sur, una especie de aspecto translúcido que hasta ahora solo había sido registrada en otras regiones del planeta.
La expedición también logró registrar dos sifonóforos del género Bathyphysa, conocidos popularmente como los “monstruos de espagueti voladores” por su morfología filamentosa, así como la primera filmación de un ejemplar vivo de calamar del género Promachoteuthis, considerado uno de los encuentros más raros para la biología marina.
Según los expertos, estos registros no solo amplían el inventario global de especies, sino que también revelan extensiones significativas en la distribución geográfica de organismos ya conocidos, lo que redefine el entendimiento de la vida en las profundidades.
Esta expedición representa la tercera incursión científica del año en las dorsales de Nazca y Salas y Gómez. En conjunto, las campañas realizadas en 2024 han permitido documentar más de 150 especies potencialmente nuevas tras explorar cerca de 25 montes submarinos.
Tomer Ketter, técnico marino del Schmidt Ocean Institute y científico principal adjunto, destacó que estos resultados evidencian las profundas brechas de conocimiento que aún existen sobre la conectividad de estos ecosistemas.
La información recolectada será clave para sustentar políticas de conservación global, en un contexto en el que la Dorsal de Nazca figura como área prioritaria para ser declarada Área Marina Protegida en alta mar, con el objetivo de resguardar estos entornos prístinos de actividades extractivas y garantizar su estudio para las futuras generaciones.









