La transformación digital está redefiniendo la manera en que los jóvenes se preparan para afrontar los desafíos del futuro. En ese contexto, la historia de Fabricio Chimoy refleja cómo el acceso a programas de formación y aprendizaje puede abrir nuevas oportunidades para combinar disciplinas aparentemente distantes, como la biología, la programación y la inteligencia artificial.
El estudiante peruano de Biología fue recientemente destacado por Economist Enterprise por su trayectoria en dos iniciativas de Ciudadanía Corporativa de Samsung: Solve for Tomorrow y Samsung Innovation Campus. Ambas experiencias le permitieron desarrollar nuevas habilidades y explorar aplicaciones tecnológicas que hoy complementan su trabajo académico y científico.
Una propuesta para resolver un problema de su comunidad
El primer acercamiento de Fabricio a los programas de Samsung se produjo en 2020, cuando participó en Solve for Tomorrow, iniciativa que promueve el uso de herramientas STEM, relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, para responder a desafíos sociales.
Junto a su equipo desarrolló el proyecto “Alumbra Pomalca”, una propuesta inspirada en una realidad cercana para él y su familia. La idea nació a partir de la falta de iluminación en determinados sectores de Pomalca, distrito lambayecano donde identificó una necesidad concreta de la comunidad.

La propuesta planteó aprovechar residuos de caña de azúcar provenientes de los ingenios locales para generar electricidad destinada al alumbrado público. La iniciativa logró avanzar hasta la etapa final del programa y marcó un punto de inflexión en su manera de entender la ciencia.
Más allá de los resultados obtenidos, la experiencia fortaleció su interés por desarrollar soluciones con impacto social y le mostró que la innovación puede convertirse en una herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas.
El salto hacia la programación y la inteligencia artificial
Cuatro años después, Fabricio volvió a vincularse con Samsung a través de Samsung Innovation Campus. Con ello se convirtió en el primer estudiante peruano en participar en ambos programas.
A diferencia de su formación universitaria, centrada principalmente en las ciencias biológicas, esta experiencia le permitió ingresar al mundo de la programación y adquirir conocimientos en Python, aprendizaje automático e inteligencia artificial.
Durante el proceso también fortaleció competencias transversales relacionadas con comunicación, presentación de proyectos y trabajo colaborativo, habilidades cada vez más demandadas en entornos científicos y tecnológicos.
Aplicaciones de la inteligencia artificial en investigación
Los conocimientos adquiridos tuvieron una aplicación práctica en el proyecto final desarrollado durante el programa. Junto con estudiantes vinculados al ámbito de la programación, Fabricio participó en la creación de una iniciativa orientada a explorar el uso de inteligencia artificial para analizar imágenes pulmonares.
El objetivo consistió en identificar patrones asociados al cáncer mediante modelos de aprendizaje automático. Según se explicó, el proyecto tuvo fines educativos y de investigación, permitiendo experimentar con herramientas de inteligencia artificial para apoyar procesos de análisis de datos científicos.
La propuesta no constituye un sistema validado clínicamente ni una herramienta de diagnóstico para pacientes. Sin embargo, evidenció el potencial que tienen estas tecnologías para complementar investigaciones futuras y facilitar el procesamiento de grandes volúmenes de información.
Ciencia, tecnología y nuevas oportunidades
La experiencia de Fabricio pone de relieve la creciente importancia de formar profesionales capaces de integrar conocimientos de distintas disciplinas. En un contexto donde la inteligencia artificial gana espacio en sectores como la salud, la investigación y la educación, las habilidades tecnológicas se convierten en un complemento valioso para especialistas de múltiples campos.
Su trayectoria demuestra cómo una idea nacida para resolver un problema local puede convertirse en la puerta de entrada hacia nuevas áreas de conocimiento y abrir oportunidades para contribuir desde la ciencia y la innovación a desafíos más complejos.









