La región Loreto celebró la creación de su sexta Área de Conservación Regional (ACR), denominada Aguas Calientes Maquia, aprobada por unanimidad por el Consejo de Ministros y reconocida mediante el Decreto Supremo N.° 007-2026-MINAM. Con esta decisión, Loreto se convierte en el departamento con mayor número de áreas de conservación regional en el Perú.
El nuevo espacio protegido se ubica en los distritos de Alfredo Vargas Guerra y Contamana (provincia de Ucayali) y en el distrito de Maquia (provincia de Requena), con una extensión de 98,161.84 hectáreas.
Importancia ecológica
La creación del ACR permite conservar las ecorregiones de Bosques Húmedos de la Amazonía Sur Occidental y Río Amazonas y Bosques Inundables, asociadas con aguajales, pantanos herbáceos y sistemas de aguas termales de origen geológico.
Estos ecosistemas cumplen funciones esenciales como regulación hídrica, conservación de fuentes naturales de agua, refugio de flora y fauna silvestre, banco de germoplasma y provisión de servicios ecosistémicos en beneficio de más de 31,000 pobladores de siete comunidades nativas: Alfonso Ugarte, Nuevo Encanto de Suni, Nuevo Isla Baños, Nuevo Canchahuaya, Monte de los Olivos, Canelos y Alto Perillo.
El área cubre el 100 % del sector Aguas Calientes Maquia, uno de los nueve sitios prioritarios para la conservación de la diversidad biológica en Loreto, y conforma un corredor de conservación con el Parque Nacional Sierra del Divisor.
Biodiversidad única y el proceso participativo
En el ámbito del ACR se han identificado aproximadamente 11 especies vegetales endémicas de Loreto, lo que confirma su importancia científica como reservorio de flora única. En cuanto a la fauna, se registran especies amenazadas según la Lista Roja de la UICN, como el maquisapa, el uacarí calvo y el lobo de río.
La creación del ACR fue posible gracias a un proceso de consulta previa impulsado por el Gobierno Regional de Loreto con apoyo del Ministerio de Cultura y el Ministerio del Ambiente (Minam), a través del Sernanp. Se garantizó la participación de autoridades locales, organizaciones sociales y comunidades, incluyendo la identificación del pueblo indígena Shipibo-Konibo en la comunidad nativa Nuevo Canchahuaya.
Este proceso aseguró la validación social del área y la articulación entre el Gobierno Regional, las comunidades locales y el Sernanp, promoviendo una gestión efectiva, la salvaguarda de derechos colectivos y el desarrollo sostenible de las poblaciones.









