El sector construcción en el Perú mantiene una fase de expansión sostenida. Durante 2025 registró un crecimiento de 6.5 %, impulsado principalmente por la inversión privada y el desarrollo de nuevos proyectos de infraestructura y vivienda, escenario que ha elevado las exigencias técnicas en cada etapa del proceso constructivo. En este contexto, la selección de insumos adquiere un papel estratégico para asegurar calidad, seguridad estructural y mayor vida útil de las edificaciones.
Entre los materiales clave destaca el cemento, cuyo desempeño influye directamente en la resistencia y estabilidad de una obra. Más allá del precio o la disponibilidad inmediata, especialistas advierten que su elección debe considerar variables técnicas que suelen pasar desapercibidas, como la fecha de fabricación y vencimiento, las condiciones de almacenamiento, el origen del producto y la trazabilidad del proceso productivo. Estos factores determinan la consistencia del material y su comportamiento durante la ejecución.
¿Por qué es importante un buen cemento para iniciar la construcción de una obra?
El cemento es especialmente sensible al tiempo y a la humedad. Conforme transcurren los meses desde su fabricación, y dependiendo de las condiciones logísticas a las que fue expuesto, sus propiedades pueden verse afectadas.
En productos que recorren largas distancias antes de llegar a obra, el riesgo aumenta debido a variaciones de humedad y tiempos prolongados de transporte que inciden en su rendimiento final.
El origen del producto también resulta determinante. La producción local permite mayor control sobre los tiempos de despacho, mejores condiciones de almacenamiento y una trazabilidad más clara, además de facilitar la adaptación del cemento a los agregados y a las condiciones climáticas del país. Esto favorece diseños de mezcla más predecibles y una ejecución más uniforme en obra.
“Elegir cemento es una decisión técnica que debe tomarse con información clara. La fecha de fabricación, el tiempo de almacenamiento y el origen del producto influyen directamente en su desempeño. Un cemento más fresco y con trazabilidad conocida ofrece mayor consistencia y predictibilidad en obra, lo que se traduce en calidad y confianza a largo plazo”, afirmó Robert Albán, director comercial de Cemento Gris de Holcim Perú.
A ello se suma el impacto ambiental asociado a la cadena logística. El traslado de grandes volúmenes de cemento a lo largo de miles de kilómetros incrementa las emisiones de CO₂, mientras que la producción local contribuye a reducir la huella de carbono y fortalece la cadena productiva nacional.
En un escenario de mayor dinamismo y estándares técnicos más exigentes, optar por decisiones informadas desde el inicio permite reducir riesgos, evitar sobrecostos y minimizar retrabajos. La planificación adecuada en la elección de materiales se consolida así como un factor decisivo para garantizar resultados duraderos y reforzar la confianza en cada proyecto constructivo.









