Lo que comenzó como admiración por una banda global hoy se traduce en acción ambiental en uno de los destinos más emblemáticos del planeta. El club de fans de BTS en Perú se integra a la campaña “Un millón de árboles para el Santuario Histórico de Machu Picchu”, una iniciativa impulsada por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado, organismo adscrito al Ministerio del Ambiente, que busca restaurar ecosistemas degradados mediante la siembra de especies nativas.
Durante el lanzamiento en Choquelluska, en Cusco, la presencia de la comunidad ARMY marcó un punto de inflexión; la conservación ambiental se articuló con una de las comunidades digitales más activas del mundo. “Hoy estamos viendo cómo nuevos actores se suman a la conservación.
Comunidad ARMY impulsa sembrado de árboles en Machu Picchu
Esta campaña abre la posibilidad de que cualquier persona, desde cualquier lugar, pueda contribuir con la conservación del Santuario Histórico de Machu Picchu”, señaló José Carlos Nieto Navarrete, presidente ejecutivo del Sernanp.
El involucramiento del fandom responde también a un mensaje global; “BTS es una banda que ha demostrado un compromiso con el cuidado del ambiente, desde el uso de materiales reciclables en sus producciones hasta su participación en iniciativas globales. Como comunidad ARMY en el Perú, queremos llevar ese mensaje a la acción. Por eso nos sumamos a esta campaña para contribuir a la conservación del Santuario Histórico de Machu Picchu y demostrar que juntos podemos generar un impacto positivo”, afirmó Dayana Córdova.
La campaña apunta a recuperar áreas afectadas por incendios forestales y degradación del suelo; para ello se prioriza la plantación de especies como queñua, chachacomo y aliso, fundamentales para la captación de agua y la restauración de hábitats. En ese marco, también se reconoció a Silvia Uscamaita Otárola, presidenta de la Comisión de Sostenibilidad de la campaña, por su rol en la articulación de aliados y el impulso de la iniciativa.
El Santuario Histórico de Machu Picchu enfrenta desafíos crecientes vinculados al cambio climático y a la presión sobre sus ecosistemas; en este escenario, movilizar a la ciudadanía, especialmente a las nuevas generaciones, resulta estratégico para sostener acciones de conservación a largo plazo.
A través de una plataforma digital, cualquier persona puede sumarse mediante donaciones que financian la plantación de árboles en zonas priorizadas; el objetivo es claro, convertir la participación ciudadana en un motor directo de restauración ecológica.









