Por primera vez en el Perú, un estudio recoge las experiencias de 612 mujeres para identificar las barreras que enfrentan desde la primera sospecha de cáncer de mama hasta el inicio del tratamiento.

● La investigación, realizada por el Observatorio Oncológico de Por Un Perú Sin Cáncer, fue presentada junto con la campaña “La Otra Lucha”, que visibiliza las dificultades que enfrentan las pacientes más allá de la enfermedad.

Por Stakeholders

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¿Qué sucede desde que una mujer recibe una sospecha de cáncer de mama hasta que logra acceder a un tratamiento? ¿Cuánto tiempo transcurre para obtener una consulta, realizar los estudios necesarios y comenzar la atención médica? Estas preguntas forman parte de la investigación La Ruta de la Paciente con Cáncer de Mama, el primer estudio en Perú que recoge directamente la experiencia de las pacientes para identificar los obstáculos que enfrentan a lo largo del proceso de atención.

El informe, elaborado por el Observatorio Oncológico de Por Un Perú Sin Cáncer entre septiembre y octubre de 2026, recopiló los testimonios de 612 mujeres atendidas tanto en el sistema público como en el privado. Los resultados muestran que las dificultades persisten incluso después del diagnóstico, y que acceder oportunamente al tratamiento continúa siendo una de las principales barreras.

Uno de los hallazgos más relevantes señala que el 69,5% de las pacientes atendidas en el sistema público afirmó haber experimentado retrasos para iniciar su tratamiento, mientras que en el sector privado o particular esta situación fue reportada por el 26,8% de las encuestadas. Además, dentro del sistema público, el 28,9% indicó que obtener una cita médica fue su principal dificultad y el 67% manifestó haber enfrentado problemas para acceder a los exámenes requeridos. Para el 25,6%, precisamente la realización de estos estudios representó la etapa de mayor espera.

En el ámbito privado, las principales complicaciones estuvieron relacionadas con la obtención de autorizaciones, señalada por el 23,6% de las participantes, y con los costos de atención, mencionados por el 19,7%. A ello se suma que más de una cuarta parte de las pacientes también reportó demoras en el inicio de su tratamiento.

La investigación identificó igualmente brechas en la información brindada a las pacientes. El 13,4% de las mujeres atendidas en el sistema público y el 11% de aquellas del sector privado afirmó no haber recibido información clara sobre los pasos que debían seguir dentro de su proceso de atención.

Los resultados evidencian que, aunque las dificultades varían según el sistema de salud, la oportunidad en la atención sigue siendo un reto común para muchas pacientes. El estudio busca visibilizar estos problemas desde la experiencia directa de quienes los enfrentan y contribuir a identificar los puntos donde se producen las mayores demoras.

La otra lucha: las barreras que persisten después del diagnóstico

Los resultados de la investigación fueron presentados junto con la campaña “La Otra Lucha”, iniciativa protagonizada por mujeres que actualmente atraviesan tratamientos oncológicos. La campaña busca dar visibilidad a una realidad que muchas veces queda fuera del debate público: las demoras en la atención, las trabas administrativas y las dificultades para acceder a exámenes, medicamentos y terapias oportunamente.

Uno de los casos incluidos es el de Karin Pardo, paciente con cáncer de mama y vocera de la campaña. Su testimonio refleja cómo la falta de coordinación entre diferentes instituciones del sistema de salud puede prolongar la espera para acceder a tratamientos especializados.

Actualmente, Karin lleva cerca de dos años aguardando una decisión relacionada con la evaluación de la terapia que requiere. Su caso ha transitado por distintos procesos de revisión y observaciones entre entidades responsables de analizar este tipo de solicitudes.

Durante 2025, una gestión vinculada a su expediente no pudo avanzar en RENETSA debido a observaciones asociadas a una evaluación previa realizada sobre un perfil clínico distinto. Posteriormente, en septiembre de 2026, el Hospital Rebagliati presentó una nueva solicitud sustentada con evidencia científica actualizada y una definición diferente de la población objetivo. Sin embargo, el procedimiento volvió a generar consultas relacionadas con la comparación respecto al trámite anterior.

Aunque no existe una negativa formal en su caso, la ausencia de una respuesta definitiva mantiene la incertidumbre sobre el acceso al tratamiento que necesita. Su experiencia pone en evidencia las dificultades que pueden surgir durante los procesos de evaluación y la importancia de que estos consideren las características específicas de cada paciente.

Un observatorio que busca impulsar mejoras

A inicios de 2026, Por Un Perú Sin Cáncer puso en marcha el Primer Observatorio de Cáncer del país, una plataforma destinada a recopilar, centralizar y analizar información sobre esta enfermedad.

Con el estudio La Ruta de la Paciente con Cáncer de Mama, el observatorio incorpora un nuevo componente: la experiencia de las propias pacientes como fuente de información para identificar brechas y generar evidencia que contribuya al diseño de mejores políticas públicas y estrategias de atención.

Los hallazgos resaltan la necesidad de fortalecer la coordinación entre instituciones, acelerar los procesos de atención, mejorar la comunicación con las pacientes y garantizar la continuidad del tratamiento desde la primera sospecha de la enfermedad hasta el inicio de la atención especializada.

A través de esta investigación y de la campaña “La Otra Lucha”, la organización busca promover una atención más oportuna, eficiente y centrada en las necesidades reales de las mujeres que enfrentan el cáncer de mama.

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