
Acceder a una educación de calidad y con herramientas necesarias para hacer realidad los planes de vida es un derecho de todos. Sin embargo, en Perú, las niñas, las jóvenes y mujeres, especialmente aquellas que viven en zonas rurales, siguen siendo las más afectadas por las desigualdades.
Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en regiones como Puno, Arequipa, Pasco, Apurímac, Junín, Cusco y Áncash existe una brecha de género en matrícula de educación primaria que afecta a las niñas. En tanto, en educación secundaria, las jóvenes más pobres presentan una tasa de asistencia escolar menor a la de los hombres.
La pandemia ha tenido un impacto negativo en la vida de las y los estudiantes en aspectos como la salud mental y la deserción escolar: unos 300,000 desertaron del sistema educativo en 2020 y otros 83,000 estudiantes en 2021.
Frente a esta problemática, CARE Perú ha desarrollado la campaña “Con educación, ¡podemos!”, la misma que, hasta el 13 de abril, permitirá recaudar fondos para que miles de estudiantes mujeres puedan acceder a una educación que les brinde las herramientas para tener un mejor futuro. El objetivo también es promover el desarrollo de habilidades y proyectos de vida en estudiantes de zonas periurbanas y rurales con el fin de contribuir con su bienestar integral.
De acuerdo a cifras de la Unesco, por cada año que una niña se mantenga en el colegio, sus ingresos pueden aumentar hasta 20% cuando sea adulta. Por ello, a través de Niñas con Oportunidades se busca que las niñas de hoy puedan alcanzar un nivel educativo superior que les permita tener mayores oportunidades para sus vidas.