En el marco del Día Mundial de la Tierra, ARBIO Perú lanzó el programa Árboles Madre, una propuesta que prioriza la protección de la biodiversidad amazónica como eje de la acción climática.

La iniciativa busca que empresas pasen de la compensación de carbono a la conservación de ecosistemas clave, enfocándose en árboles que sostienen la vida del bosque y contribuyen a la estabilidad climática.

Por Stakeholders

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En el marco del Día Mundial de la Tierra, la organización ARBIO Perú presentó su programa Árboles Madre ARBIO, una iniciativa que plantea un giro en la acción climática; dejar atrás el enfoque centrado en la compensación de carbono y priorizar la protección directa de la biodiversidad.

El programa se enfoca en la conservación de grandes árboles amazónicos, denominados Árboles Madre, que cumplen un rol esencial en el ecosistema al almacenar carbono, sostener biodiversidad y regular procesos naturales. Este enfoque busca reposicionar a los bosques como activos estratégicos frente a la crisis climática.

“La biodiversidad es la nueva frontera de la sostenibilidad empresarial. Si protegemos biodiversidad, protegemos carbono. Pero si solo protegemos carbono, podemos perder la biodiversidad”, afirma Tatiana Espinosa.

Árboles Madre como infraestructura natural

Desde una perspectiva ecológica, los Árboles Madre funcionan como nodos críticos dentro del bosque, al integrarse en redes subterráneas de intercambio de nutrientes, conocidas como “wood wide web”, que permiten la interconexión entre especies y el equilibrio del ecosistema.

“Un Árbol Madre no es solo un árbol grande. Es un sistema que sostiene vida. Proteger uno es proteger miles de interacciones ecológicas”, explica Espinosa.

Este enfoque pone en valor a los bosques primarios como infraestructura natural clave para la estabilidad climática y la resiliencia ambiental, en un contexto de creciente presión sobre los ecosistemas amazónicos.

De la compensación a la conservación

La propuesta de ARBIO se alinea con una tendencia global en sostenibilidad, donde las empresas amplían su mirada hacia la gestión de la biodiversidad, impulsadas por riesgos climáticos, nuevas regulaciones y mayores exigencias de inversionistas y stakeholders.

“No estamos sembrando árboles. Estamos evitando perder los que sostienen el bosque”, agrega Espinosa, al diferenciar el modelo de conservación frente a iniciativas tradicionales de reforestación.

En este escenario, el programa permite a las empresas vincularse directamente con la protección de ecosistemas intactos, generando impactos medibles y alineados con estándares emergentes en sostenibilidad corporativa.

Una oportunidad estratégica para las empresas

Desde ARBIO Perú sostienen que la protección de la Amazonía no solo representa un desafío ambiental, sino también una oportunidad estratégica para el sector privado.

“La naturaleza ya está en el balance de las empresas, aunque no esté en sus reportes. Invertir en biodiversidad hoy es reducir riesgos mañana”, concluye Espinosa.

La iniciativa busca impulsar una visión más integral de la sostenibilidad empresarial, donde la conservación de sistemas vivos se incorpore como eje central en la toma de decisiones y en la gestión de riesgos a largo plazo.

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