El aumento de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT) genera cambios clave en el sistema tributario que impactan directamente en empresas y personas naturales, desde el cálculo de impuestos hasta la aplicación de multas y deducciones.
Este ajuste obliga a los contribuyentes a revisar sus obligaciones fiscales y proyecciones financieras, ya que una mala planificación puede derivar en mayores costos o contingencias frente a la autoridad tributaria.
¿Qué deben considerar las empresas y personas tras el aumento de la UIT en 2026?
El valor de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT) para el 2025 fue fijado en S/ 5,350, registrando un incremento respecto al año anterior y generando impactos directos en empresas y personas naturales. Este ajuste, dispuesto por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), incide de manera transversal en el sistema tributario peruano, ya que influye en el cálculo de impuestos, multas, deducciones y obligaciones fiscales que marcan el cumplimiento durante el año fiscal.
Para la abogada tributaria Haydée Injante, de Enfoque Contable, el aumento de la UIT exige una revisión inmediata de la situación tributaria.
“El aumento de la UIT no solo afecta a las empresas, sino también a las personas naturales que declaran renta o realizan actividades independientes. Es fundamental entender cómo este cambio impacta en los pagos, deducciones y obligaciones para evitar contingencias y aprovechar los beneficios que permite la norma”, advierte la especialista.
¿Cómo impacta el nuevo valor de la UIT?
La UIT es un referente central del sistema tributario, utilizado para determinar límites, sanciones y beneficios fiscales. Por ello, cualquier variación en su valor obliga a contribuyentes y empresas a ajustar sus proyecciones financieras desde el inicio del ejercicio.
Uno de los principales efectos del nuevo valor es el cambio en las obligaciones tributarias. El ajuste modifica las escalas del Impuesto a la Renta, tanto para trabajadores dependientes e independientes como para empresas, lo que puede alterar montos a pagar, retenciones y deducciones a lo largo del año.
Otro impacto directo se refleja en las multas y sanciones, que al estar expresadas en UIT aumentan automáticamente. Así, errores en declaraciones o incumplimientos de plazos ante entidades como SUNAT o SUNAFIL pueden traducirse en costos económicos más elevados.
El incremento de la UIT también incide en la clasificación empresarial, ya que modifica los topes que determinan si una empresa es micro, pequeña o mediana, lo que puede implicar cambios en el régimen tributario, las obligaciones contables y el nivel de fiscalización.
No obstante, el ajuste también abre oportunidades de planificación fiscal, al ampliar ciertos límites de deducción y beneficios tributarios. En ese contexto, Injante recomienda que empresas y personas naturales actualicen su información contable y cuenten con asesoría profesional, a fin de afrontar el 2026 con mayor previsión y orden tributario, minimizando riesgos y optimizando su carga fiscal.









