A ranger from Israel's Nature and Parks Authority holds a spiny-tailed lizard caught during an operation to relocate dozens of the reptiles from their habitat near kibbutz Elifaz in Araba Valley, some 30 Kms north of the southern Israeli resort city of Eilat, before the construction of a new solar electric farm. (Photo by MENAHEM KAHANA / AFP)

Los reptiles no suelen inspirar acciones de conservación, aunque al menos un 21% de esas especies está en peligro de extinción y requieren esfuerzos urgentes para evitar su desaparición.

Un equipo internacional encabezado por NatureServe, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y Conservation International ha realizado una evaluación global de 10.196 especies de reptiles, para los que hasta ahora no existían estudios exhaustivos y que publica Nature.

La investigación indica que, de las especies evaluadas, al menos 1.829, más de una de cada cinco, están en peligro de extinción, ya sea como vulnerables, en peligro o en estado crítico. Las más amenazadas son las tortugas (57,9 %) y los cocodrilos (50 %).

Sin embargo, el estudio señala un pequeño dato positivo: muchas de estas especies «probablemente se benefician» de los esfuerzos de conservación dirigidos a salvar a otros animales.

Los reptiles del estudio incluyen tortugas, cocodrilos, lagartos, serpientes y la tuatara, el único miembro vivo de un linaje que evolucionó en el periodo Triásico, hace entre 200 y 250 millones de años, y endémica en algunas islas de Nueva Zelanda.

El equipo, encabezado por Bruce Young, aplicó en su análisis los criterios de la Lista Roja de la UICN para examinar los riesgos de extinción de los reptiles a nivel mundial.

Los reptiles amenazados se concentran en el sureste de Asia, África occidental, el norte de Madagascar, el norte de los Andes y el Caribe.

Estos se suelen asociar a hábitats áridos como los desiertos y los matorrales, pero la mayoría está en áreas boscosas. El 30 % de estos últimos está en peligro de extinción, en comparación con el 14 % de los de zonas áridas.

La causas de las amenazas de los reptiles son factores como la agricultura, la tala de árboles, el desarrollo urbano y las especies invasoras; en lo que se refiere al cambio climático, el estudio señala que el riesgo que supone es incierto.

Según Young, los reptiles representan “una herencia evolutiva única en el árbol de la vida” y, si el 21 % de especies amenazadas desapareciera, “perderíamos una acumulación de 15.000 millones años de evolución”, incluidas innumerables adaptaciones para vivir en diversos entornos que “han llevado hasta estas fascinantes criaturas que vemos hoy”.

El trabajo señala que son necesarias medidas de conservación urgentes y específicas para proteger algunas de las especies vulnerables, especialmente los lagartos endémicos de las islas amenazados por los depredadores introducidos y los que sufren un impacto más directo del ser humano.

La caza, más que la modificación del hábitat, es la principal amenaza para las tortugas y los cocodrilos, la mitad de los cuales están en peligro de extinción.

Young resaltó que el estudio se ha prolongado durante quince años, con la participación de 900 científicos y conservacionistas que representan a veinticuatro países de todos los continentes. 







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