Juan La Rosa Boggio, jefe del Parque Nacional Cerros de Amotape, conversó con Stakeholders acerca de la situación del mono machín en Perú, que es considerado en la lista de los 25 primates más amenazados del mundo. ¿Qué se está haciendo para evitar su desaparición? La Rosa responde en esta entrevista.

Hace unas semanas la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y la Sociedad Internacional de Primatología (IPS) incluyeron al mono machín en la lista de los 25 primates más amenazados del mundo. ¿Cuál es la magnitud de esta amenaza y qué le confiere a Tumbes la alerta? 

Tumbes está ubicado en un sitio excepcional. La Región de Endemismo Tumbesina alberga especies únicas y peculiares en el mundo y abarca desde el Golfo de Guayaquil (Ecuador) hasta el sur del departamento de La Libertad (Perú). En el norte de Tumbes tenemos el único Bosque tropical del Pacífico peruano y, en la parte de sur, la mejor muestra del Bosque seco ecuatorial. Por eso contamos con áreas protegidas (ANP) como el Parque Nacional Cerros de Amotape y la Reserva Nacional de Tumbes, que albergan dos ecosistemas (el bosque tropical y el bosque seco). 

Especies de primates como el mono coto y el mono machín están en el Bosque tropical del Pacífico peruano, único en la costa. El Estado ha hecho mucho esfuerzo para conservar estas ANP, incluso han intervenido ONG ‘s como Yunkawasi y la Sociedad de Primates del Perú. Actualmente, de acuerdo a los reportes del personal guardaparque, tenemos mayor avistamiento de esta especie de mono machín. En estas ANP ha mejorado el estado de conservación y el avistamiento de poblaciones. 

Sin embargo, estas especies han sido bastante diezmadas en el mundo. Su hábitat está siendo reducido a nivel mundial. Pero en Tumbes, dentro del sistema de ANP, hemos logrado que prospere el nivel de avistamiento de esta especie y el crecimiento de sus poblaciones. De modo que Tumbes es el último refugio del mono machín en el Perú. 

O sea, si esta especie desaparece de la región, ya no existirían ejemplares a nivel nacional.

Es correcto. 

¿Cuántos ejemplares se han registrado hasta el momento en estos territorios?

En el Parque Nacional Cerros de Amotape, el personal realiza avistamientos de tropas [donde] van familias de quince monos, con uno macho a la cabeza, o grupos familiares de cuatro o cinco [ejemplares] en diversos sectores. En el que se registra mayor avistamiento es en un sector conocido como El Caucho, donde tenemos una estación biológica que lleva ese mismo nombre y que es una infraestructura para investigación. Sin embargo, ONG ‘s como Yunkawasi y la Sociedad de Primates del Perú realizan estudios sobre su dieta y distribución.Todos estos estudios, junto con el del personal guardaparque, indican que la cantidad de monos machín ha aumentado.

Entiendo que no hay un registro oficial, pero ha prosperado la conservación y el incremento poblacional de la especie.

Sí. Hay estudios sobre la distribución de poblaciones y su dieta por parte de la ONG. Estos se suman a los esfuerzos que realiza el Estado. En estos casos, es muy importante la investigación.

«Especies de primates como el mono coto y el mono machín están en el Bosque tropical del Pacífico peruano, único en la costa».   

¿Cuánto personal guardaparque trabaja en esta área?

En el Parque Nacional Cerros de Amotape, el área mayor dentro de la región Tumbes, tenemos quince guardaparques que se distribuyen entre Tumbes y Piura, pues el 80% del parque está en Tumbes y un 20% en Sullana, Piura. En la Reserva Nacional de Tumbes, el área colindante —que es de diferente categoría—, tenemos cinco guardaparques. 

¿Cuál es la peculiaridad del mono machín, por qué es importante para el ecosistema?

Los primates diseminan semillas al defecar, pues su alimentación está basada en frutos. Esa es su principal labor en el ecosistema. Por eso es importante ponerle atención. El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Sernanp) ha determinado que el Parque Nacional Cerros de Amotape está entre 74 % a 76 % de buen estado de conservación. El hecho que el personal guardaparque informe mayor seguimiento del mono machín y el mono coto es un indicador de que los esfuerzos multisectoriales están dando frutos.

Ya que lo ha mencionado, ¿cuál es el estado del mono coto?

El mono aviador, como también lo llaman los científicos, no tiene amenazas actualmente. En Perú también habita en la selva, pero difiere en algunas características; por ejemplo, [en la selva] es de un color rojizo.

«En el Parque Nacional Cerros de Amotape, el área mayor dentro de la región Tumbes, tenemos quince guardaparques que se distribuyen entre Tumbes y Piura».

¿Qué acciones concretas de conservación se han realizado? Quizá alianzas con universidades o intervenciones de ONG ‘s. 

De acuerdo a su plan operativo anual, Sernanp realiza patrullaje permanente en las ANP. Contamos con siete puestos de control en el Parque Nacional Cerros de Amotape. Adicionalmente, tenemos la estación en El Caucho, donde llegan investigadores, y existe una buena coordinación con Yunkawasi y la Sociedad de Primates, liderada por la primatóloga Fanny M. Cornejo, quien analiza su dieta y distribución.

Asimismo, Sernap ha firmado un contrato de administración con la Asociación para la Investigación y Desarrollo Integral (AIDER) y estamos realizando protocolos de monitoreo de especies. Entre las elegidas están el mono coto y el mono machín.

¿Qué otras especies están amenazadas?, ¿En qué situación está, por ejemplo, el cocodrilo de Tumbes?

El doctor Pedro Vásquez, de la Universidad Nacional Agraria La Molina, viene monitoreando esta especie [el cocodrilo de Tumbes] e indica que su estado de avistamiento es mucho mayor en relación a otros años. Fuera del área protegida, en Pizarro solo hay un criadero, a pesar de que es una especie vulnerable. Adicionalmente, tenemos especies de flora como el guayacán, emblemática del Parque Nacional Cerros de Amotape, cuyas poblaciones se están recuperando. Recordemos que hace muchos años estos bosques fueron explotados para la elaboración del parqué. 

¿Qué otras problemáticas ambientales se registran en esta región: por ejemplo, tala ilegal, depredación del mar?

Estos delitos no conocen fronteras. Hay una coordinación binacional para hacerles frente. Además de lo mencionado, hay que añadir que en las épocas de apareamiento de especies como perico cabeza roja o perico macareño se extraen sus crías para venderlas como mascotas. Por eso, si es necesario intervenir, se coordina con la Policía de frontera y de Medioambiente. El patrullaje se realiza de manera permanente, sobre todo donde puede haber presencia de actos ilegales. Ahora, el gran problema son los incendios ambientales, que se registran en este período del año.







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