Por Renzo Rojas

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Tomás Bermúdez, representante del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Perú, dialoga sobre el avance del país en materia de reducción de emisiones. También señala algunos aspectos a considerar para contribuir a una carbono-neutralidad con miras a mitad de siglo.

En su consideración y en un balance general, ¿cómo viene Perú avanzando en vistas de la carbono-neutralidad al 2050?

Perú está avanzando de manera gradual pero constante hacia la carbono-neutralidad al 2050. Cuenta con un marco normativo y estratégico sólido para la implementación de medidas de adaptación y mitigación del cambio climático, que incluye la Ley Marco de Cambio Climático, la Estrategia Nacional de Cambio Climático (ENCC), el Plan Nacional de Adaptación, la Contribución Nacional Determinada, y la Declaración de Emergencia Climática. Actualmente, el Gobierno está actualizando la Estrategia Nacional para lograr la neutralidad de carbono y la resiliencia climática para 2050.

¿Cuáles serían algunos de los sectores o actividades que se les debe dar prioridad para lograr el objetivo final?

Serían los sectores que generan más emisiones de gases de efecto invernadero. En Perú, la mayoría de las emisiones viene de la agricultura y la deforestación[1] que representan alrededor del 65% del total de emisiones. Le siguen en importancia las emisiones provenientes de generación de electricidad y transporte.

Por ejemplo, ¿qué puntos se deberían considerar en el sector electricidad?

En el sector de electricidad se deben establecer políticas que promuevan un aumento de la participación de las energías renovables, pasando del 60% (valor estimado para 2021) a un 90% en 2050. Es importante resaltar que el sol y el viento son las fuentes más baratas de energía: cuanto más las usamos más ahorramos.

Además, la electromovilidad y la electrificación de otras actividades elevaría la capacidad instalada existente de 12,8 GW (46% de renovables) a casi 46 GW (85% de renovables). Esta transformación de la matriz energética debe ir acompañada de un despliegue de las redes eléctricas inteligentes habilitadas con el almacenamiento de energía. La eficiencia energética permitiría reducir un 35% el consumo de energía de los diferentes subsectores para 2050 con respecto al escenario base del Inventario de GEI del 2016 del Minam.

«Desde el BID venimos impulsando la interconexión eléctrica entre Perú y Ecuador con un financiamiento de US$125 millones y otras iniciativas que apuntan a la eficiencia energética».

¿Desde el BID han venido impulsando este tema en especial?

Vale la pena señalar que desde el BID venimos impulsando la interconexión eléctrica entre Perú y Ecuador con un financiamiento de US$125 millones y otras iniciativas que apuntan a la eficiencia energética. Esta interconexión ayudará a aumentar la resiliencia de los sistemas eléctricos de ambos países, al permitir que complementen entre sí sus distintos perfiles de recursos energéticos, facilitando a su vez la incorporación de energías renovables en sus matrices energéticas.

Por otra parte, ¿cuán esencial es la articulación en todo este panorama?

El logro de una economía carbono neutral no puede surgir solamente del sector público, ya que las emisiones dependen de decisiones privadas, de parte de los agricultores, las generadoras eléctricas, los transportistas, y los hogares. Si bien la transición hacia una economía sin emisiones puede ser una oportunidad económica, muchas barreras hoy dificultan que el sector privado adopte soluciones climáticas. La infraestructura pública puede ser inadecuada, por ejemplo, si la red de distribución eléctrica no sustenta renovables descentralizada, o si las ciudades no cuentan con ciclovías.



[1] Del Inventario nacional de gases de efecto invernadero de emisiones antropogénicas por sector 2016. Minam







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