La estrategia circular permitirá hacer realidad la transformación de la ciudad, aunando inversiones provenientes de fondos privados y planteamientos innovadores en ordenación urbana.

Desacoplar la economía significa crear servicios y valor con una cantidad menor de recursos, con menos desechos y emisiones, y menos impactos ambientales: todo un reto que se debe combinar con nuevos patrones de producción y consumo para transitar a un modelo verde, coincidieron expertos en el V Foro Internacional de Economía Circular, que finalizó este jueves.

“La economía circular es un modelo de desarrollo que propone mantener el valor de los bienes y servicios el mayor tiempo posible. Es un enfoque y el único cambio de timón en un contexto de crisis climática”, dijo Milagros Verástegui, representante del Ministerio del Ambiente, en la mesa redonda sobre cómo construir un ecosistema circular que acelere la transición en el Perú.

Las presiones climáticas y ambientales, derivadas del modelo económico presente y pasado, así como la necesidad de diversificar la economía, mejorar la competitividad, fortalecer la resiliencia y reducir la desigualdad, exigen la transición del modelo productivo del Perú hacia una economía circular.

En ese sentido, el bloque, moderado por Gunter Merzthal, gerente de fortalecimiento de Capacidades y Gobernanza del Proyecto Clean Cities, Blue Ocean USAID, puso énfasis en que un ecosistema circular implica crear soluciones que involucren a todos los ‘stakeholders’ para alcanzar objetivos más ambiciosos.  En este proceso de cambio, además de la alineación público-privada, es fundamental la actuación de los ciudadanos.

Es casi impensable que los gobiernos, independientemente de su escala (local, regional o nacional) trabajen de manera aislada. Esta estrategia circular permitirá hacer realidad la transformación de la ciudad, aunando inversiones provenientes de fondos privados y planteamientos innovadores en ordenación urbana. Esto genera una mayor eficiencia y mejora la correlación entre el coste y el tiempo empleados en el desarrollo y puesta en marcha de iniciativas circulares.

“Pensar en un proyecto que no sea sostenible ya no es viable. Este enfoque nos puede dar una sostenibilidad a las actividades. Un modelo regenerativo y sistémico, una alianza entre el sector privado y la academia”, matizó Verástegui.

El estado actual del trabajo hacia la economía circular aún se encuentra en fases iniciales, aunque está acelerando y ganando intensidad y prevalencia a distintos niveles y por parte de distintos actores. En el sector público, el Programa ‘Innóvate Perú’ ha venido financiando proyectos de innovación entre los cuales se encuentran proyectos vinculados a la circularidad.

Por su lado, la Sociedad Nacional de Industrias ha conformado un Comité de Economía Circular para coordinar las acciones del sector industrial. En materia de colaboración público-privada, desde 2018, se han venido impulsando los Acuerdos de Producción Limpia (APL) entre el Ministerio del Ambiente y empresas privadas. 

Asimismo, se ha encomendado a esta cartera el desarrollo de hojas de ruta sectoriales, que actualmente se encuentran en proceso de elaboración (hasta la fecha tan sólo se ha aprobado la ‘Hoja de Ruta hacia una Economía Circular en el Sector Industria’). También en fase de desarrollo se encuentra el ‘Pacto Peruano por una Economía Circular’, un compromiso de diversos actores nacionales, públicos y privados, a impulsar esta transición, necesaria en un contexto de fenómeno climático.







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