Desde el Minam se promueve el trabajo multisectorial para contrarrestar dicha problemática.

La inadecuada gestión de las fuentes de luz artificiales como anuncios publicitarios, iluminación pública, marquesinas, reflectores, entre otros elementos de publicidad exterior (EPE), puede tener consecuencias negativas en la salud y seguridad de las personas, así como impactos negativos al ambiente afectando a las especies animales y vegetales, e inclusive puede alterar ecosistemas.

La luz artificial nocturna de los EPE inadecuadamente gestionados, afecta los hogares, por ejemplo, interfiere con el descanso, alterando los períodos del sueño, provocando situaciones de estrés, alteración del metabolismo e insomnio, lo que puede estar asociado a enfermedades preexistentes y un aumento en los riesgos de otras afecciones.

Según el director Calidad Ambiental y Ecoeficiencia del Ministerio del Ambiente (Minam), Eric Concepción, los efectos de la contaminación lumínica en el desempeño de los conductores de vehículos son relevantes. Dijo que la publicidad digital LED de los EPE que no reúnen los requisitos técnicos, instalados en carretera, aumenta el riesgo de accidentes de tráfico en un 25 %, y el porcentaje se incrementa aún más mientras más joven sea el conductor, “ya que se expone a perder la atención debido al contenido de la publicidad y también al brillo de la misma”.


Añadió que dichas fuentes de luz afectan a la biodiversidad, “tanto a la fisiología de los animales, a su capacidad de orientación; por ejemplo, para las aves migratorias, así como el deterioro en los servicios ecosistémicos brindados por la fauna, como los insectos polinizadores”.

En otro momento, destacó la aprobación de la Ley n.º 31316, Ley de prevención y control de la contaminación lumínica, que regula las diversas fuentes de contaminación lumínica en el país, a fin de contribuir con la mejora de la calidad de vida humana y fauna silvestre, a través de la prevención de riesgos a la salud; la promoción de la eficiencia energética, la seguridad vial, y evitar la alteración del paisaje.

Dicha iniciativa es resultado del trabajo conjunto entre el Minam, el Parlamento nacional, la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) y la Clínica Jurídica Ambiental de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). “Si bien es cierto, aún falta la reglamentación necesaria para la correcta aplicación de la ley, significa un gran paso en la regulación ambiental que va a permitir mejorar la calidad de vida de millones de peruanas y peruanos”.







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