Cambio de paradigma

BERNARDO KLIKSBERG
Asesor de diversos organismos internacionales*

Se cumplen 50 años desde que Milton Friedman publicó su artículo “La responsabilidad social de las empresas es aumentar sus ganancias”(13/9/1970), en el que postulaba que no existe tal responsabilidad social, que las empresas no tienen responsabilidades sino solo los individuos. Que los directores eran responsables solo ante sus dueños y en maximizar beneficios. Bill George (Harvard) destaca: “Friemann excomulgó a los líderes empresariales que estuvieron preocupados por sus empleados, la comunidad y el medio ambiente…Sus teorías tuvieron una monumental influencia sobre generaciones de economistas y ejecutivos que siguieron su filosofía”.

Friedmann rechazó la idea de stakeholders involucrados. Pero se equivocó. Las decisiones de las empresas afectan a muchos públicos, y debe tenerlos muy en cuenta. Sino contempla esos efectos puede causar serios daños, a los stakeholders, al medio ambiente y al interés colectivo, y pone en peligro su misma sustentabilidad.

181 prominentes CEOS suscribieron en el 2019 una declaración revisando críticamente la doctrina Friedmann. La influyentes Business Roud Table, que integra a 150 empresas líderes mundiales, cambió en el 2019 su misión antes ligada a las ideas de Friedmann. La nueva es “las empresas deben tener un compromiso fundamental con todos sus stakeholders, como los empleados, consumidores, proveedores, las comunidades afectadas, y el medio ambiente”.

Líderes empresariales muy respetados como Marc Benioff, creador del gigante tecnológico Sales Force, dice (2020): “el ensayo de Friedmannn lavó el cerebro a una generación de CEOS que creyeron que su única responsabilidad era hacer dinero. Las comunidades afuera de las empresas no son nuestro problema. Nunca estuve de acuerdo con ellos, y las décadas han mostrado su miopía. Su obsesión con maximizar las ganancias para los accionistas, nos trajo terribles desigualdades económicas, raciales y de salud, y la catástrofe del cambio climático”.

Otro súper empresario, Howard Schulz, el fundador de Starbucks, resalta (2020): “La misión de nuestra empresa refuta a Friedmann. Somos un activo económico, intelectual y social en las comunidades en que operamos”.

Bill George muestra que la gran crisis especulativa del 2008/9 estuvo muy incidida por Friedmann. Al respecto, dice: “su influencia crecía mientras que el mercado de acciones se hacía cada vez más cortoplacista y la tenencia de acciones promedio caía de 8 años a 6 meses…Ello llevó a quiebras en escala de grandes empresas, y a la caída después de los mayores grupos financieros como Lehman Brothers, Bear Stearns, y otros”.

La estrecha fijación en las ganancias, estuvo tras la depredación ambiental salvaje de algunas grandes petroleras y mineras. También está el escándalo de Volkswagen, engañando los controles estatales para ocultar la emisión de óxidos de nitrógenos en proporción 20 veces mayor que lo permitido, que la ha costado ya 30.000 millones de dólares en multas, y otras prácticas antiéticas de grupos empresariales.

Las nuevas generaciones respaldan masivamente en las encuestas a empresas “verdes”, y generadoras de valor social. Ha aparecido con mucha fuerza un nuevo concepto antagónico al de Friedman. No basta que las empresas tengan los permisos legales para poder operar, deben tener hoy “legitimidad social”. Esa legitimidad solo se alcanza con fuerte “relacionamiento social” con los stakeholders, y contribuyendo vigorosamente a enfrentar el calentamiento global. Las empresas con credos de servicio, y las inversiones de impacto, no solo son sostenibles, sino según múltiples fuentes, están superando las tasas de retorno, de las convencionales en medio de la pandemia.

En América Latina como en otras regiones, en todas las grandes áreas empresariales, desde la industria a la minería, las sociedades demandan una “gerencia inteligente” que lidere las empresas hacia la sostenibilidad y la participación activa en la construcción de sociedades educadas, saludables, e inclusivas.

* Autor de 66 obras traducidas a múltiples idiomas. Asesor de diversos organismos internacionales y empresas líderes. Gurú de la Responsabilidad Social Empresarial.