A través de Wired Amazon, Rainforest Expeditions genera un impacto positivo en las áreas protegidas donde también despliega sus actividades. Tecnología, articulación y ciencia ciudadana distinguen a los proyectos a los que se aboca para un beneficio que va más allá del medio ambiente, ya que también involucran a sus grupos de interés. Mario Napravnik, gerente general de la compañía, dialoga a continuación sobre esta iniciativa. 

Por Renzo Rojas  
rrojas@stakeholders.com.pe

¿Cuál es el propósito de Wired Amazon en relación con la conservación y valoración de la biodiversidad peruana? 

Somos principalmente una empresa de ecoturismo que trabaja en la Reserva Nacional Tambopata y el Parque Nacional Bahuaja Sonene. Los tamaños de estas áreas protegidas son gigantescos. Tambopata (276 mil hectáreas) tiene la extensión de Hong Kong y Singapur juntos. Mientras que el parque nacional (un millón de hectáreas) tiene un territorio igual a Jamaica y Puerto Rico juntos. 

El Estado peruano hace un gran esfuerzo para proteger estas áreas, obviamente con recursos financieros y personal limitado. Lo que buscamos es que, en vez de que estas áreas sean resguardadas por guardaparques, podamos sumar más aliados para la conservación y gente interesada en proteger estos espacios, por ejemplo. 

¿Cuál fue la primera iniciativa en la que trabajaron para involucrar a sus grupos de interés, como son las comunidades? 

Primero articulamos con la Comunidad Nativa Ese Eja de Infierno, de más de 400 familias, que trabajan en una iniciativa de ecoturismo junto con Rainforest Expeditions. Esta no se trata de contratar a la gente de la comunidad, sino que ellos son dueños del albergue Posada Amazonas en la reserva nacional y, por tanto, reciben el 75% de los dividendos que este negocio genera.

En el 2019, les significó más de un millón de dólares de ingresos. Eso le da un valor añadido a la protección de este bosque. Y es que, por ejemplo, antes de que opten por talar un shihuahuaco, pensarán en la importancia que tiene no solo en el medioambiente, sino también para su economía. 

¿Cómo nace el interés por desarrollar proyectos donde los turistas, por ejemplo, tengan un rol activo? 

Con este antecedente, al ser la mayoría de nosotros profesionales o personas relacionadas a la naturaleza, nos propusimos buscar dentro de la comunidad científica algún proyecto que involucre a turistas peruanos o extranjeros quienes llegan a Tambopata. ¿Cómo lo hicimos? Apostamos por la ciencia ciudadana, ya que la investigación en estos espacios no tiene que ser aburrida. Puede ser entretenida con la finalidad de que los visitantes se enganchen, usando las redes sociales y así también promocionar estas áreas naturales. 

¿De qué manera buscaron incorporar lo anterior a Wired Amazon? 

El concepto de Wired Amazon es apostar por proyectos muy innovadores, donde la gente no solo los conozca, sino que también se involucre. Uno de esos proyectos es “Descubriendo nuevas especies’’, el cual ha llegado a ser ganador de su categoría en los reconocidos Premios Verdes de Miami de este año. Anteriormente ha ganado también el primer lugar al mejor proyecto científico en Perú en el Premio a la Vinculación Universidad-Empresa 2021. 

¿Cómo se desarrolla en las actividades de este proyecto la ciencia ciudadana que menciona? 

Este proyecto consiste en que un grupo de científicos de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) y de Rainforest Expeditions, en pleno bosque de Tambopata, descubren nuevas especies con unas trampas de luz. Lo interesante es que los turistas que llegan a la zona pueden colectar estas nuevas especies, registrarlas y trabajar junto con los investigadores. Incluso, pueden asignarle un nombre con la terminación latín correspondiente. Esta es una forma increíble de contribuir a la ciencia y, a la vez, de hacer marketing de estas áreas con los visitantes. 

¿Qué resultados han obtenido en todo este tiempo? 

Empezamos en el 2016 y a la fecha hemos descubierto 31 especies. Ha sido un boom. Hemos tenido bastante difusión, además de que hemos honrado con algunos nombres a gente muy destacada vinculada a la conservación como Manuel Ponce y más. Por supuesto, turistas también han puesto los nombres que desearon en los descubrimientos que fueron parte. Ellos quedan sorprendidos y se convierten en embajadores del Perú, ya que invitan a más amigos o compatriotas a visitar el país.

¿Qué otros proyectos han asumido y qué tipo de articulación establecieron con otras instituciones? 

Tenemos otros proyectos como el de las cámaras trampa (“Amazon Cam Tambopata”) que colocamos junto con los turistas en diferentes áreas de la reserva y parque nacional. Así se toman fotografías de las especies y se puede conocer toda la fauna que existe. Esto lo trabajamos con el Zoológico de San Diego Wildlife Alliance y la Universidad de Suffolk (EE. UU.). “Descubriendo nuevas especies’’ lo hacemos también con la Universidad de Guelph de Canadá, porque el trabajo se hace con una tecnología innovadora y moderna como es la identificación por ADN. 

También contamos con otro proyecto de drones en una concesión castañera para monitorear la evolución de esta especie y beneficiar a la población de una zona de Madre de Dios. Asimismo, entre este año y el 2023, vamos a trabajar en otro proyecto denominado “8 Primates”. Aquí vamos a poner unos grabadores de sonido y, con la participación de visitantes (ciencia ciudadana), conoceremos cómo interactúan estas ocho especies de monos que viven en la reserva. 

Para concluir, ¿cuán amenazada se encuentra la biodiversidad existente en la zona por problemas como el cambio climático? 

Cómo biólogos, estamos muy preocupados por el cambio climático. Pero la verdad es que nos preocupa más aún el efecto de las actividades ilícitas que se originan en los alrededores de estas reservas. Es decir, en Madre de Dios estamos amenazados por la minería ilegal. Eso se evidencia en los constantes asesinatos de guardianes de la zona, así como en agresiones. 

Preocupante. ¿Qué otros ilícitos ponen en peligro a las comunidades y la biodiversidad de la región? 

Figura también la tala ilegal, el tráfico de fauna silvestre y desde Puno nos amenaza el narcotráfico. Por eso es tan importante sumar más aliados, más gente que reaccione y se indigne de que estos delitos ocurran en lugares tan maravillosos. Nos preocupa con toda razón el cambio climático, pero estas actividades ilícitas van a acabar con los bosques antes. Esa es nuestro llamado de atención y desesperación que se siente desde Madre de Dios.







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