La apuesta por iniciativas sostenibles, como la Huella de Carbono Perú o los Acuerdos de Producción Limpia del Minam, reflejan el avance de este tema en las empresas del país. A la fecha y a pesar de la pandemia, el interés del empresariado no ha disminuido y las expectativas son buenas para los próximos años. 

Por Renzo Rojas
rrojas@stakeholders.com.pe

El sector privado en el Perú posee una gran capacidad para sumar esfuerzos ante la lucha contra el cambio climático. Su potencial es sustancial teniendo en cuenta que el país es privilegiado por su gran biodiversidad. En esa línea, las oportunidades para las empresas van más allá de un compromiso ambiental, ya que también contribuyen a un crecimiento económico donde pueden verse beneficiados los stakeholders. 

Micaela Rizo Patrón, gerente general de Perú Sostenible, menciona que las empresas tienen un importante marco de acción en el objetivo de generar una economía baja en carbono. En este fin, hay muchas vías y el empresariado está dando grandes pasos al respecto. Figuran ámbitos como energías renovables, economía circular, huella de carbono y más, las cuales han ido afianzándose con el paso del tiempo.

“Depende del sector que se aborde. Hay muchísimas oportunidades sobre todo porque el Perú es un país tan rico para los negocios vinculados a la nueva tendencia de un desarrollo bajo en carbono. Ahí es valioso verlo con un enfoque propositivo, no solamente con la alarma de cómo vamos a luchar contra el cambio climático”, señala. 

El avance empresarial 

La disposición del empresariado es buena cuando se trata de incorporar criterios frente al cambio climático. Muestra de lo anterior es que a pesar de la pandemia del Covid-19 hubo un interés constante por participar en iniciativas que aporten al tema. Patricia Valdez, gerente del Comité de Sostenibilidad de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), explica que en el gremio se evidenció a través de la plataforma de Huella de Carbono Perú del Ministerio del Ambiente (Minam).

“Al inicio, por la misma pandemia, las empresas estuvieron esperando el momento adecuado para avanzar (…) Para diciembre del 2020 había solamente seis empresas registradas en esta plataforma del Minam. A junio del 2021, eran 29 empresas del gremio de diferentes sectores. Pero para abril del presente año ya hay 55 empresas, lo cual representa un incremento del 89%”, argumenta. 

La certeza de que el sector privado se ha puesto las ‘pilas’ proviene también desde la Mesa de Acción del ODS 13 (Acción Climática), espacio de encuentro multiactor que Perú Sostenible promueve. Micaela Rizo Patrón sostiene que esta es una de las más activas de las 16 Mesas que desarrollan. Indica que el año pasado se realizaron 20 sesiones en donde se involucraron 60 organizaciones empresariales, entre empresas grandes, gremios y emprendimientos, de 15 sectores. 

“En Huella de Carbono Perú, hemos tenido más de 300 organizaciones que ya han usado la plataforma hasta el año pasado. Entre 2020 y 2021, 62% de quienes se sumaron a esta herramienta fueron parte de la Mesa 13. Asimismo, resalta la suscripción de 16 Acuerdos de Producción Limpia entre las empresas y el Minam”, agrega. 

Por parte de la SNI, Patricia Valdez reafirma el compromiso de las diferentes industrias en adaptación y mitigación al cambio climático. De esta manera, es continua la organización de talleres vinculados a temas como el etiquetado ambiental y las ventajas competitivas de la sostenibilidad en el mercado. 

“Participamos también de una hoja de ruta en RAEE vinculado a economía circular. Nos encontramos en proceso de articulación con las autoridades respectivas. Además, estamos liderando la presencia del sector privado en el Grupo Impulsor Permanente del sector privado y financiero en la implementación de Nuestro Desafíos Climático (NDC)”, remarca. Un paso adelante.

La sostenibilidad no es una moda del siglo XXI. Las empresas que trabajan con este enfoque pueden dar fe de ello y las que recién incursionan van comprobando su envergadura. Si bien hay un inherente compromiso ambiental, la representante del SNI manifiesta que existe una serie de beneficios que motivan a no ser ajenos a todo lo que ocurre en los mercados en la actualidad. 

“Por ejemplo, está la reputación corporativa de la empresa. El hecho de medir tu huella de carbono te permite contar con el certificado del Minam. Aparte, te concientizas sobre cómo mitigar los excedentes. Es otra cosa que han identificado las empresas y por eso están apostando”, afirma. 

Para la gerente general de Perú Sostenible, la sostenibilidad es una forma de hacer negocios con una firme y responsable mirada puesta en el futuro. En cuestión de beneficios, añade que desde un enfoque de riesgos es importante para la empresa analizar qué riesgos hay más allá de los que son financieros. Esto implica conectar con la sociedad en la que opera, con los recursos de los que depende.

“Según el reporte de riesgos globales del Foro Económico Mundial, el fallo de la acción climática y el clima extremos son los dos principales riesgos en los siguientes 5-10 años en el mundo. El cambio climático más que una tendencia es algo que estamos viviendo”, asegura.

Y si de números se trata, prosigue, data de este año del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) revela que América Latina y el Caribe han perdido en los últimos 20 años el 1.7% de su PBI por desastres naturales, los cuales tienen por origen los cambios en el clima. 

Articulación esencial 

Las empresas vienen cobrando protagonismo para frenar los impactos negativos del cambio climático. En este proceso, sin duda, el Estado comparte también una función crucial para impulsar y multiplicar las iniciativas. Patricia Valdez señala que desde el gremio han articulado en todos los niveles con las dependencias correspondientes, lo que demuestra que existe “apertura de autoridades como el Minam, Produce, Oefa, entre otras”. 

“Es importante que la articulación no solo sea para sacar una norma determinada, sino también en considerarnos en el proceso de su formulación y eso es una cosa que se ha pedido siempre. Es importante sumar a las empresas porque la aplicación de las normas la hacen ellas”, complementa. 

Por otra parte, agrega que desde la SNI se han embarcado en una ardua labor para mapear las acciones que vienen ejecutando las empresas en relación con la lucha contra el cambio climático. Hay una gran cantidad y estas comprueban el potencial del empresariado en el Perú para coadyuvar a la solución del problema. 

De igual manera, en el sentido de difundir los esfuerzos e inspirar a más organizaciones, Perú Sostenible ha creado un “Banco de Recursos y Contenidos”. Aquí se encuentra material de lo desarrollado en la Mesa de Acción 13, así como información de instrumentos como la Huella de Carbono del Minam o los Acuerdos de Producción Limpia. 

“Lo clave es que se brinda información relevante y prácticas para seguir promoviendo el aumento de nuestras ambiciones en acciones climáticas. Cómo las empresas aterrizan estas en estrategias, cómo la vienen implementando y cómo seguimos activando a más y nuevas organizaciones en la lucha contra el cambio climático”, finaliza Micaela Rizo Patrón. 







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