Reportes de Sostenibilidad: Una Comunicación Empresarial Responsable

En los últimos años la sostenibilidad ha encontrado en el reporte un aliado para su difusión. Más empresas lo elaboran y entienden su importancia en relación a sus grupos de interés. Empero, asegurar su correcta realización y buena comunicación es vital si se quiere hacer de este una herramienta efectiva.

POR RENZO ROJAS
rrojas@stakeholders.com.pe

En la actualidad, para hablar de sostenibilidad es necesario hacerlo desde una perspectiva integral al contexto que se pretende abordar. Con el paso del tiempo, los conceptos en la materia han ido evolucionando y adoptando nuevos matices. De esta manera, por ejemplo, si años atrás había un énfasis en lo ambiental en espacios empresariales al tocar el término, ahora cada vez más se tiene en cuenta su triple impacto: social, ambiental y económico. En este escenario, los reportes de sostenibilidad han tenido un rol fundamental.

Los reportes o informes de sostenibilidad representan en el sector empresarial no solo un medio de comunicación, sino también se configuran como un canal para obtener mayores beneficios, especialmente con los stakeholders.

En ese sentido, los informes de sostenibilidad no son más meros documentos de escritorio, ni tampoco el último eslabón de una cadena de herramientas que necesita una empresa para ser exitosa y líder en su sector. La realidad ha cambiado.

Sin embargo, antes de continuar con la explicación de los informes de sostenibilidad, hay que entender el porqué de la elaboración de estos. La respuesta es sencilla, y el mismo nombre lo sugiere: la sostenibilidad. De ahí entonces que aterrizamos en una pregunta crucial para este informe.

¿Por qué comunicar la sostenibilidad?

Porque así como la sostenibilidad es el objetivo en común para asegurar el futuro de la humanidad, su comunicación es una de las mejores estrategias para la vigencia de esta en los distintos ámbitos en los que se desenvuelve una sociedad.

En espacios empresariales, adoptar lo anterior resulta esencial por su alcance con los grupos de interés.
En el presente informe, tres acertados especialistas departen sobre la temática y no dejan duda alguna de la función de los informes de sostenibilidad al respecto.

Acerca de la interrogante, Julio Hernández, profesor Ordinario Principal de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales- Campus Lima- de la Universidad de Piura, señaló que así como las empresas tienen el compromiso de brindar información financiera a ciertos grupos de interés directamente, en el presente es un imperativo que ellas comuniquen sobre el uso de los recursos que hacen en el despliegue de sus actividades a otros actores que, si bien no tienen una injerencia a nivel de inversiones o acciones, están presentes en toda la cadena de valor de la empresa.

Julio Hernández, Profesor Ordinario Principal de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Piura

“Las empresas no solo tienen que rendir cuenta sobre su rendimiento económico o financiero a accionistas, inversionistas y acreedores que son parte de sus grupos de interés. Si bien ellos tienen el derecho legítimo desde el punto de vista financiero, ahora las empresas también tienen que rendir cuenta a otros grupos de interés, distintos a los accionistas
y acreedores, como comunidades, clientes, colaboradores y demás. Tienen que informar sobre los recursos que usan para llegar a obtener esos resultados económicos. Tienen que rendir cuenta acerca de su uso responsable”.

Y para ser responsables hay que tener compromiso. Es por ese motivo que toda organización, desde cualquier punto de vista, tiene que comprometer a sus empleados independientemente de la jerarquía.

Más allá de directorios y espacios gerenciales, la sostenibilidad se logra desde las – relativamente – pequeñas acciones, las cuales parten de la decisión diaria que hace el miembro de una organización.

Michael Patzl, gerente de Relaciones Institucionales de TASA, compartió esta visión, pero agregó un cariz más al asunto: la satisfacción que genera este compromiso.

“Es parte del compromiso que asume una empresa responsable de informar de manera clara, oportuna y transparente a sus stakeholders sobre su desempeño económico, social y ambiental. En el caso de TASA hemos cumplido 11 años reportando estos aspectos de nuestra gestión y desde 2016 integramos en un solo documento la Memoria Financiera y el Reporte de Sostenibilidad bajo los estándares del GRI (Global Reporting Initiative). Nos sentimos muy felices y orgullosos de ser pioneros y referentes en esta materia en el sector pesquero”.

Por otro lado, la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) es el organismo técnico estatal encargado de velar por el adecuado funcionamiento del mercado de valores en el Perú. Siendo una importante institución para un mercado con un gran movimiento de acciones e inversiones, y que además representa al Estado en esta tarea, el reconocimiento por su parte de que las empresas inscritas en el Registro Público del Mercado de Valores deban comunicar el impacto que tienen a nivel ambiental y social, es un indicio de que el Perú va avanzando al respecto.

Carlos Rivero, superintendente adjunto de Investigación y Desarrollo de la SMV, señaló para Stakeholders qué significa en el mercado de valores comunicar la sostenibilidad.

“En la actualidad, para sostener el retorno económico de las actividades productivas de las empresas, es fundamental contemplar nuevos conceptos de riesgo y de oportunidad, ya no tan solo relacionados a la gestión y gobierno de las empresas, sino también aquellos vinculados a aspectos medioambientales y sociales, siendo la conducta responsable un factor esencial en el clima de inversión”.

¿Qué es un reporte de sostenibilidad?

No hay que indagar en lo más profundo de las bibliotecas para hallar una definición sobre el reporte de sostenibilidad; no obstante, para esta ocasión una explicación concisa de la Guía de usuario para facilitar el llenado del Reporte de Sostenibilidad Corporativa del Programa de Inversión Responsable, es materia prima para un mayor entendimiento. Según esta guía, el reporte de sostenibilidad corporativa es “un documento público de una organización o empresa que revela información sobre los impactos económicos, sociales y ambientales; sean estos positivos o negativos, generados como resultado de sus operaciones, productos o servicios”.

Hay dos palabras claves, las cuales otorgan al reporte de sostenibilidad su condición como tal: público e impacto. La primera automáticamente nos remite a su papel comunicacional, una accesibilidad para los públicos de todos los estratos, interesados o no. La segunda es muy importante porque aborda lo que la empresa ‘ofrece’ en el documento a los receptores del reporte.

Consultado acerca de lo anterior, el docente de la Universidad de Piura hizo un repaso histórico sobre los reportes, desde su elaboración de una manera más simple, hasta lo que en la actualidad se puede hallar en su contenido.

“El concepto ha ido evolucionando. Por ejemplo, en los 70 y 80 se usaba lo que era el volante o balance social. Este era un reporte donde las empresas informaban acerca de la distribución de las ganancias entre sus distintos grupos de interés. De todo el dinero que se ganaba, cuánto se iba a colaboradores, a proveedores, a inversiones, etc. Luego este evolucionó a incluir dentro de la contabilidad financiera aspectos ambientales, el cual buscaba que las empresas reporten sus balances activos y pasivos ambientales, inversiones ambientales y sociales, pero no funcionó. Esto debido a que las normas internacionales no estaban muy dirigidas a esa información. Entonces, surgió paralela la opción de realizar los reportes de sostenibilidad”.

En la práctica, en un reporte de sostenibilidad se concretiza las acciones de una empresa relacionadas a sus grupos de interés desde

Michael Patzl,
Gerente de Relaciones Institucionales de
TASA

los tres ámbitos anteriormente mencionados, durante un cierto tiempo y los cuales suelen ser anuales. Es decir, se puede visualizar en este cómo la empresa dirige sus decisiones en su desenvolvimiento en el mercado, en su gestión.

Como bien señaló el gerente de Relaciones Institucionales de TASA, la sostenibilidad debe formar parte de una manera integral a la gestión de los negocios y ser transversal a las operaciones que realiza la empresa.

Asimismo, indicó que “en esa línea el reporte de sostenibilidad es una carta de presentación de nuestra gestión responsable y, como tal, es una herramienta de comunicación muy potente que suma indudablemente a la reputación de la organización. Como decía Rockefeller: Reputación es hacer las cosas bien y que se sepa.
El reporte de sostenibilidad ayuda precisamente a hacer las cosas cada vez mejor y a que nuestros grupos de interés se enteren de los que hacemos”.

¿Qué papel en específico tiene el reporte de sostenibilidad en el mercado de valores? El representante de la SMV subrayó, al igual que en las otras definiciones, la dimensión comunicativa del reporte al ser un documento informativo, pero añadió la ventaja que tiene este al ser un medio para fortalecer la transparencia de la empresa en el mercado de valores; especialmente teniendo en cuenta que muchos de los agentes económicos evalúan constantemente invertir su capital responsablemente.

“Dicho Reporte tiene como objetivo brindar información al mercado para que los diversos agentes económicos puedan evaluar el desempeño de los emisores y el cómo sus actividades impactan en el medio ambiente y el bienestar social, procurando de esta manera fortalecer el marco de transparencia e información de nuestro mercado y contribuir para que los inversionistas tomen decisiones de inversión bien informadas y responsables”

Michael Patzl complementó lo anterior al señalar que un reporte de sostenibilidad también sirve para identificar fortalezas y debilidades en la gestión empresarial. En el caso de TASA, una empresa que mantiene importantes vínculos con proveedores y otros actores del sector, resulta ser eje. “La verdad es que hacer el reporte no solo es un ejercicio de transparencia hacia nuestros stakeholders, sino también un ejercicio de introspección para ver de manera más objetiva lo que se ha hecho bien, lo que se ha hecho mal y lo que se ha podido hacer mejor a lo largo del año para mejorar la gestión de la compañía y ponerse nuevos retos”.

Reporteando en la región

De acuerdo al tercer capítulo de la publicación La Responsabilidad Social de la Empresa en América Latina, basada en información del GRI, de 1. 285 organizaciones en el mundo que realizaron su reporte de sostenibilidad en el 2009, 166 fueron latinoamericanas. Para el año 2017, según datos proporcionados por el docente de la Universidad de Piura en base también al GRI, más de 700 empresas de la región (solo Brasil, Colombia, Argentina, Perú, Chile y Ecuador fueron considerados en este conteo) reportaron bajo el modelo mencionado. (Ver cuadro 1)

Definitivamente las empresas han reconocido poco a poco la necesidad de reportar sus acciones en sostenibilidad. Algunas estadísticas lo develan y Julio Hernández, quien ha investigado al respecto, sostuvo que en el año 2018 Perú se ubicó en quinto lugar en Latinoamérica, un puesto que no es para nada desesperanzador.

“Según investigaciones que hemos realizado el año pasado, el Perú está en quinto lugar en reportes de sostenibilidad en Latinoamérica. Brasil, Argentina, son los que más publican. De ahí están Colombia, Chile y sigue Perú. En ese sentido, podemos decir que en el Perú las empresas publican una considerable cantidad de memorias de sostenibilidad. Este es un indicador”.

Es probable que una decisión proveniente del ámbito público haya influido en esto. Y es que en diciembre del 2015 la SMV aprobó el “Reporte de Sostenibilidad Corporativa – RSC”.

Por consiguiente, a partir de esa fecha se podía presentar como un anexo adicional en la Memoria Anual aquellos reportes elaborados por los emisores del mercado de valores.
Una resolución que va a la par de lo que el mercado en la actualidad exige y que la SMV adoptó en sus políticas.

Carlos Rivero, Superintendente Adjunto de Investigación y Desarrollo de la SMV

El superintendente Adjunto de Investigación y Desarrollo de la SMV lo explicó.
“La SMV reconoce la gran importancia de la transparencia y de la adopción de buenas prácticas ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) como un mecanismo esencial para la protección al inversionista y, por ende, para el desarrollo y fortalecimiento del mercado de valores. Es por ello, que se han implementado diversas medidas encaminadas a robustecer las prácticas de Buen Gobierno Corporativo y de sostenibilidad entre los distintos actores del mercado de valores peruano”.

Hay algunas cuestiones pendientes a revisar. Por ejemplo, ¿debe ser el reporte una acción netamente voluntaria de la empresa o el Estado tiene algún rol en su promoción? Para Julio Hernández de la Universidad de Piura, si bien hay una mejora en cuanto a la cantidad de reportes en los últimos años en el Perú, debe haber iniciativas del Estado para incentivar a que más organizaciones, como las pymes, puedan dar ese primer paso hacia la sostenibilidad.

“Tienen que ser iniciativas como reconocimientos a las mejores prácticas de sostenibilidad, premiar a los mejores reportes de sostenibilidad o crear fondos para que las pequeñas empresas puedan priorizar una gestión de sostenibilidad o un pequeño reporte.
Por ejemplo, en España el Ministerio de Medio Ambiente tenía un fondo donde las empresas postulaban para que el Estado los asesore en su estrategia de sostenibilidad para su reporte. Eso falta, que el Estado
promueva incentivos”

Como representante del sector privado, Michael Patzl de TASA señaló que realizar un reporte debe ser un asunto voluntario, ya que es parte de la responsabilidad que tiene la empresa con sus stakeholders.

“Creemos que la publicación del reporte de sostenibilidad debe partir del compromiso personal y naturalmente voluntario de una empresa responsable de informar de manera clara, oportuna y transparente a sus stakeholders sobre su desempeño económico, social y ambiental. Una empresa seria y responsable no necesita que el Estado la obligue a través de una norma a cumplir con ese deber”.

Otra interrogante es: ¿se están realizando correctamente los informes de sostenibilidad? En medio del panorama optimista para el desarrollo de los reportes de sostenibilidad en las organizaciones, Julio Hernández hizo una precisión.

“En el reporte de sostenibilidad yo puedo incluir cosas que hago. Pero sucede algo, que muchos reportes de sostenibilidad incluyen mayormente aspectos positivos: se ha reducido el CO 2, el agua, etc., todo es positivo. Nunca reportan cosas que tienen que mejorar o que ya la están haciendo en su gestión de sostenibilidad”.

Una labor que merece constancia es promover en las pymes los reportes de sostenibilidad. Afortunadamente, organizaciones como el GRI vienen apoyando en este propósito y el número de reportes o informes elaborados por ellas van creciendo cada año (como señaló para esta edición en cifras Daniel Vargas). TASA contempla también esto, es por eso que cuenta con un programa en conjunto con el GRI, el Ministerio de Trabajo y la Organización Internacional del Trabajo para que sus proveedores incorporen la sostenibilidad. En ese sentido, Michael Patzl refirió que “es fundamental que el enfoque de sostenibilidad de la empresa sea compartido y esté alineado con los proveedores. Por eso en TASA una de nuestras iniciativas de sostenibilidad está orientada específicamente a nuestros proveedores críticos”.

El superintendente adjunto de Investigación y Desarrollo de la SMV reconoció que el Estado puede promover desde sus políticas la sostenibilidad en las organizaciones.

Pero también hizo un llamado para que sean los miembros de cada sector los que lideren la apuesta por forjar empresas responsables con su entorno.

“La SMV tomó la iniciativa de exigir a los emisores con valores inscritos en el Registro Público del Mercado de Valores, que informen al mercado si al interior de su organización se están adoptando políticas o contemplando acciones con respecto a la sostenibilidad de la empresa, en términos socio ambientales a través del RSC (reporte de sostenibilidad corporativa). No obstante, corresponde a los diversos partícipes del mercado liderar tales iniciativas, en especial a las bolsas y los inversionistas institucionales, al cumplir estos últimos un rol importante en el mercado como demandantes de valores y promotores de buenas prácticas empresariales”.

Finalmente, aún quedan desafíos pendientes para que los reportes o informes de sostenibilidad cumplan con sus objetivos, especialmente con el más importante que es ser un medio de comunicación responsable y transparente con los distintos públicos. De esta forma, una meta es que el reporte deje de ser un documento no atractivo. Hay maneras y Michael Patzl de TASA lo entendió así.

“El gran reto es que estos documentos no terminen en documentos muertos que nadie lee. Por eso no nos quedamos en la publicación del Reporte, sino que buscamos darle mayor difusión a través de otras herramientas como resúmenes desglosables, desayunos, ayudas memoria y otro tipo de presentaciones con los resultados más resaltantes de reporte”.


¿A quién nos dirigimos?

Entrevistado para esta edición de Stakeholders sobre los reportes de sostenibilidad, Daniel Vargas, director del GRI en Perú, indicó que estos son un medio más no un fin a la hora de su elaboración. Muchas empresas aún creen que la tarea culmina con la realización del reporte; sin embargo, esta recién inicia ya que hay que esquematizar a los receptores y evaluar el qué y cómo se va a comunicar.

“No es que las empresas deban reportar porque deban tener un reporte, y es ahí donde muchas de ellas se están equivocando, sino que deben de hacerlo para poder tener estas métricas y seguimiento, lo cual se haga año a año. Una vez que se tenga el reporte, hay que trabajar en toda la gestión interna y cómo mejorar esos resultados, y toda la gestión externa y cómo trabajar con los grupos de interés en estas relaciones basadas en la comunicación y la transparencia”, manifestó.

Para Vargas, el reporte tampoco debería ser la única forma de comunicar la sostenibilidad, porque si lo que finalmente una organización busca es ampliar su radio de llegada a muchos grupos de interés, tiene que adecuar el mensaje. En suma, el reporte funciona “como un compendio de información, a partir del cual hay que desestructurar y desmembrar el contenido de acuerdo a lo que cada grupo quiere escuchar”, añadió.

 

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