El consumo del pollo a la brasa viene generando daños medioambientales en los bosques de algarrobo en el norte peruano y la sobreexplotación de aves en la industria avícola, según un reciente informe del Observatorio Animal de la Fundación Vegetarianos Hoy.

El informe señala que las políticas gubernamentales fomentan el consumo de este platillo, pese a que “no hay esfuerzos por mejorar las condiciones de las aves de producción”, demandó Iris Herrera, coordinadora Legal de la Fundación en Perú y autora del informe.

Con el aumento del consumo de pollo a la brasa se incrementa también la demanda del carbón, proveniente del algarrobo, una especie amenazada por la tala y tráfico ilegal para su comercialización.

Según datos del Gobierno Regional de Piura recogidos en el documento, para atender la demanda de las 2.500 pollerías que existen en Lima, se requieren más de 800.000 sacos de carbón al año, equivalente a la deforestación de 13.000 hectáreas anualmente. Es una realidad que viene depredando los bosques de algarrobo en el norte, alerta el informe, que también pone énfasis en la sobreexplotación de aves. 

Perú es uno de los principales países consumidores de pollo per cápita en Latinoamérica después de Brasil. Su promedio de producción mensual es de 60 millones de pollos, de los cuales el 20% es destinado para elaborar el pollo a la brasa. 

Conforme a datos publicados por la Asociación Peruana de Avicultura (APA), en los que se basó el estudio, la demanda de pollo a la brasa ha aumentado un 7 % cada año. El consumo anual de carne de pollo de los peruanos bordea los 50 kilos por persona y alcanzó una producción total de 728 millones 096 mil 325 pollos en 2020, según cifras del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri).

Los pollos criados para el consumo son sacrificados a los 48 días de vida y viven hacinados en galpones con luz artificial, denuncia el estudio. “Estas condiciones de explotación intensiva en las aves, donde no pueden ver la luz natural ni desarrollarse adecuadamente, les crea estrés y sufrimiento por no contar con espacio suficiente, causándoles enfermedades y la muerte sin ningún tipo de atención”, comenta Herrera.

El informe “Impacto del Consumo de Pollo a la Brasa” se puede revisar de manera íntegra en observatorioanimal.org.







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