Mypes: Inclusión financiera en tiempos de incertidumbre

Por Laure Schlesinger
Profesora de la Universidad del Pacífico

En Perú, las micro y pequeñas empresas (mypes) suman aproximadamente 3.7 millones, entre formales e informales, generando el 89% de los empleos en el sector privado a nivel nacional. Es tan importante el rol que cumplen las mypes en el Perú, que, de cada 100 trabajadores en la economía, 11.5 son empresarios, jugando un papel muy importante en la cohesión social por su gran capacidad de generación de empleo.

Sin embargo, el contexto político-económico actual no nos permite pensar en un panorama de crecimiento para este segmento empresarial. ¿Cuáles serían los motivos? El estancamiento o la mortalidad de las mypes se origina por diversas razones. Una de ellas, la falla que existe en el mercado financiero para atenderlas. De hecho, es una piedra en el camino que año tras año las micro y pequeñas empresas deben superar.

Por ejemplo, en el 2017, el 36% de las empresas formales identificaban la dificultad de financiamiento como un factor que limitaba su crecimiento, donde solo el 5.8% de las mypes formales habían calificado a un crédito en el sistema financiero regulado. En el panorama actual, las mypes enfrentan un sinnúmero de trabas para acceder a préstamos en el sistema financiero, entre ellas sus bajos niveles de formalidad y la ausencia de historial crediticio (75% de ellas no cuentan con historial). Adicionalmente, cuando logran acceder a financiamiento, las tasas de interés son muy elevadas, los montos otorgados son bajos y no llegan a responder a las necesidades reales de los empresarios.

Una de principales razones que determina esta situación es la alta concentración del sector bancario en el Perú, el cual recién empieza a enfrentarse con más competencia debido al crecimiento explosivo de las Fintechs, empresas que brindan servicios financieros apoyándose fuertemente en la tecnología.

En el 2019 había un promedio de 100 Fintechs en el Perú, y a la fecha se cuenta con más de 150 de ellas en el mercado nacional. El panorama futuro de las Fintechs se vislumbra lleno de retos: consumidores que ya no se sienten atraídos por las propuestas de valor tradicional de la banca, tasas poco competitivas, adopción tecnología desigual según los sectores, y una necesidad de respuestas rápidas ante el surgimiento de nuevos modelos de negocio. Mientras más alta sea la competencia de empresas Fintech orientadas a mypes, mejor será la oferta de servicios y beneficios para estas.

En esa línea, algunos bancos han invertido en empresas Fintech que podrían significar una amenaza para ellos. Otros bancos han formado alianzas con Fintechs para llegar a nuevos consumidores. Pero la mayoría ha desarrollado laboratorios de innovación o fábricas digitales para desarrollar sus propios productos y reinventar sus servicios, empujados por la competencia, así como la digitalización acelerada del mercado y de la sociedad en general.

En cuanto a las Fintechs que se enfocan en brindar financiamiento, se observa una nueva tendencia en América Latina, donde buscan potenciar su fondeo a través de instrumentos de oferta privada en el mercado de valores, así como alianzas con inversionistas institucionales de impacto que hasta el momento se enfocaban en las microfinancieras tradicionales. Un ejemplo de ello es Prestamype, que para generar más inclusión financiera para las mypes, ha empezado a canalizar fondos a través de su sociedad gestora de fondos de inversión privados, así también como deuda institucional local e internacional y bonos titulizados.

Para las Fintechs, el presente año será clave para impulsar sus plataformas y productos financieros con el apalancamiento de los mercados de capitales, pues ello le permitirá obtener un mejor fondeo, promover la inclusión financiera y atender al motor económico del país: las mypes.