El presidente de la Fundación Minera de Chile, Francisco Lecaros, estuvo en Lima donde participó en el Expominas, que reunió a los principales líderes del sector. En diálogo con Stakeholders, Lecaros señaló que la minería tiene un enorme desafío: lograr ser percibida por la población como una actividad sustentable. 

¿Cuál ha sido el crecimiento minero de Chile?

La minería representa actualmente el 10 % del PIB (Producto Bruto Interno). Indiscutible es la importancia para el patrimonio, no solo por su aporte a nivel productivo, sino además desde el punto de vista  del desarrollo de la innovación y de la proyección hacia el exterior de la imagen de Chile como un país líder cuando de minería se trata. La pandemia no frenó ese crecimiento. Las metas de producción, al contrario, subieron un 3 % en virtud a lo que teníamos pronosticado. Las compañías tomaron medidas para garantizar la sostenibilidad en la producción y por eso tenemos  una cartera de proyectos de 74 mil millones de dólares proyectada al 2026.   

¿Cómo han gestionado los conflictos sociales?

Afortunadamente, en el país, de momento, no tenemos mayor conflictividad social, solo jurídica como el proyecto Dominga (que ya arrastraba una década de polémicas ambientales por su cercanía a una reserva natural única en el mundo y fue mencionado en los Pandora Papers en octubre de 2021 por haber sido presuntamente vendido por la familia del presidente Sebastián Piñera). Sin embargo, puedo decir que, cuando ha habido conflicto, siempre hemos ido por el rumbo de la institucionalidad. Por otro lado, en el ámbito medioambiental tenemos clara la participación ciudadana, los estudios de impacto ambiental y la participación nacional.    

¿Cómo han incorporado conceptos de sostenibilidad en las actividades mineras?

Hemos tenido varias experiencias de una minería virtuosa. Nuestra perspectiva comercial del desarrollo minero es que obtengamos un grado de certificación y trazabilidad en el ámbito de la huella hídrica para obtener certificaciones para comercializar nuestro cobre a otras empresas. Además, estamos avanzando en la política nacional de remediación de relaves. Hemos determinado cuáles son los relaves y en qué situación se encuentran (abandonados, en situación jurídica incierta o a qué yacimiento pertenecen). Compañías grandes mineras se están haciendo cargo y se han comprometido a levantar esos relaves que están cerca de poblados y llevarlos a relaves establecidos que cumplen con normativas legales y medioambientales. Nuestro país está exportando no solamente minerales, sino también minería, me refiero concretamente al capital humano, know-how, conocimiento.  

¿Cuál es su lectura de los recientes conflictos mineros en Perú?

He visto las noticias mientras participaba de Expominas. Creo que el sector minero debe seguir haciendo un trabajo de promover la minería, transferir conocimiento, de generar cultura de información con respecto a qué es la minería, para qué es. Esta actividad, hay que recordarlo, se halla presente en nuestra vida diaria, desde el vestuario hasta instrumentos tecnológicos. La ciudadanía no quiere que perdamos eso. Por otra parte, el Gobierno debe mantener un cierto orden en términos de garantizar seguridad y orden público y políticas que permitan el desarrollo minero sostenible. Perú es un país rico. Lo importante es que estos recursos puedan ser explotados sosteniblemente con participación de todos, y que ese desarrollo llegue a todos. 

Existe una percepción de que Chile es un país próspero gracias a la minería, que somos un país en que el cobre impacta en el presupuesto nacional. Existe interés en el sector por su alta rentabilidad laboral, pero no existe un real conocimiento de la industria, de sus procesos, de sus impactos y de su valor. Existe una percepción dura de la industria que hay que cambiar informando a la ciudadanía. Esto permitirá contar con comunidades informadas cuando se concreten los proyectos, lo que ayudará al desarrollo de las inversiones. Es por eso que la fundación está impulsando la realización del primer estudio nacional de percepción y conocimiento de la industria, para conocer realmente lo que saben los chilenos de la minería, de sus procesos y sus impactos.

¿Cuáles son los desafíos del sector?

Los desafíos y oportunidades que planteamos como institución a los actores públicos y privados es identificar y poner acento en la gran tarea de transferir cultura y conocimiento de la industria a la ciudadanía. Con información se genera curiosidad e interés en acercarse a la industria y, por qué no, generar algún aporte o innovación. Existe el gran desafío de agregar valor tecnológico desde la industria minera, que nos permita crear una industria virtuosa y sostenible. Tenemos grandes oportunidades, somos reconocidos en el mundo por nuestro aporte minero, pero tenemos que ir más allá, ver cómo somos capaces de ser líderes no solo en producción de cobre, sino en innovación, conocimiento, investigación y desarrollo [I+D] y pasar de ser una industria extractiva a una que dé valor.

Los desafíos de la industria también tienen que ver con desarrollar una industria sustentable y productiva que evolucione tecnológicamente hacia una industria 4.0, la tendencia a la automatización y el intercambio de los datos en las tecnologías de fabricación. Para ello, por ejemplo, se debe abordar y enfrentar el tema del envejecimiento de las dotaciones (44 años es la edad promedio de los trabajadores de la minería), así como generar políticas y acciones de inclusión y diversidad. Consideremos, a modo ilustrativo, sólo el caso de la participación de la mujer en minería en Chile, la cual es de tan solo un 7.9%  versus un 13.2% en Australia y un 19.6% en Canadá. Claro está, no somos líderes en este aspecto.







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