Business executive signing a contract with ink pen with bright sunlight in background.

Dentro de los aspectos Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG), el factor G resulta crucial para la implementación de una estrategia de sostenibilidad. Además, en un escenario actual, donde las organizaciones enfrentan riesgos latentes, su correcta implementación desde la alta dirección es un requisito indispensable para un enfoque prospectivo que permita el éxito y, en todo caso, la supervivencia de una compañía en tiempos volátiles.

Jorge Echeandía, oficial de Gobierno Corporativo para la Sostenibilidad de la IFC, comenta que la parte operativa concerniente a los ámbitos ambientales y sociales debe partir desde un buen gobierno corporativo. Es decir, desde un directorio fortalecido que cuente con buenas prácticas, tomas decisiones y sistemas de control que provengan de una genuina interiorización de la importancia de desarrollar acciones frente al cambio climático o la inequidad de género, por ejemplo.

“Consiste en ir más allá de si se tiene un muy buen equipo social o ambiental. Se trata de que la alta dirección comprenda estos temas o los tenga como parte de su agenda y no lo vea como un costo”, señala.

Comparte esta perspectiva Nancy Yong, socia líder de Servicios de Gobierno Corporativo, Riesgos, Cumplimiento y Servicios Forenses de PwC Perú, quien hace hincapié en el rol esencial del buen gobierno corporativo para la administración de las organizaciones.

Nancy Yong – Socia líder de Servicios de Gobierno Corporativo, Riesgos, Cumplimiento y Servicios Forenses de PwC Perú

“A los factores ASG prefiero llamarlos ‘empresas ASG’; es decir, empresas comprometidas con el medio ambiente, con la sociedad y con la gobernanza. Dicho esto, el buen gobierno corporativo representa el tercer lado del triángulo sin el cual la geometría de la gestión empresarial no funcionaría, y si lo hiciera sería de una forma ineficiente”, subraya.

Si reducir la sostenibilidad a lo ambiental es un sesgo, una visión corporativa acorde a los retos actuales debe contemplar al gobierno corporativo como una pieza clave en esta triada. Jorge Echeandía reflexiona al respecto: “Se tiene que abordar los tres componentes o esto no funciona. Si no se tiene comprometida a la alta dirección, si no está preparada para estos retos, el camino va a ser mucho más difícil”.

Gestión de riesgos

Los riesgos que afrontan las empresas son de diversos tipos en la actualidad. Nancy Yong explica que las principales amenazas a las que se encuentran expuestas las organizaciones son la inflación, la volatilidad macroeconómica, los conflictos geopolíticos, los riesgos cibernéticos, los riesgos de salud y, por supuesto, el cambio climático e inequidad social, tomando como referencia a la encuesta anual Global CEO Survey 2023 de PwC Global. Ante este panorama, remarca, un buen gobierno corporativo es fundamental.

“La definición e implementación de una adecuada estructura de gobernanza es muy importante para gestionarlos, además de fortalecer la capacidad estratégica y prospectiva de la organización; identificar los principales grupos de interés y sus expectativas; tratar equitativamente a sus inversionistas; así como velar para que la empresa sea responsable en términos económicos, sociales y medioambientales”, indica.

Uno de los temas que mayor cobra relevancia en la gestión de riesgos es sin duda el cambio climático. Echeandía manifiesta que dentro de la percepción de los empresarios se reconoce a este como una amenaza seria para los modelos de negocios. Algunos informes corroboran esto. Entre ellos, menciona al del World Economic Forum, que revela que los dos primeros temas de preocupación del empresariado son climáticos para los próximos dos años, y seis con miras a la siguiente década.

Jorge Echeandía – Oficial de Gobierno Corporativo para la Sostenibilidad de la IFC

“Es muy relevante. A veces no se le puede estar considerando como un riesgo al no ser financiero directamente, por lo que tampoco se le está midiendo”, precisa.

Añade que otro aspecto a tomar en cuenta es el ámbito social, siendo necesario no solo abocarse a gestionar riesgos en relación a los stakeholders externos de la organización, sino también a los empleados y equipos de trabajo al interior.

En ese sentido, Nancy Yong detalla que es importante considerar que una inapropiada identificación de los grupos de interés internos y externos, así como de sus expectativas, puede conllevar inmediatamente a situaciones no deseadas -riesgos- que no serán visibles. Como consecuencia de lo anterior, prosigue, no se podrán definir planes de acción para mitigar los impactos de los mismos en la empresa.

“El principal desafío está en la concientización, confianza y consistencia, tanto para la dirección como la alta gerencia”.

La especialista de PwC Perú argumenta que otro desafío en la gestión integral de riesgos se vincula con el compromiso de los altos mandos: “El principal desafío está en la concientización, confianza y consistencia, tanto para la dirección como la alta gerencia, de que es un modelo indispensable para gestionar el cumplimiento de los objetivos organizacionales que se definan para el corto, mediano y largo plazo”.

Desde el gobierno corporativo, agrega que, justamente, uno de los pilares dentro de sus principios está relacionado con Riesgo y Cumplimiento, el cual se desarrolla al incorporar una adecuada gestión integral de riesgos junto con actividades de auditoría interna y externa.

Es preciso destacar, nuevamente, que es una tarea fundamental reconocer los riesgos o amenazas que enfrentan las empresas, con la finalidad de que se puedan elaborar estrategias y mecanismos ante escenarios contemporáneos que parecen impredecibles.

“Una inadecuada identificación de los riesgos asociados al cumplimiento de los objetivos organizacionales impide la definición adecuada de planes de acción que minimicen los impactos de los riesgos definidos por la empresa, de acuerdo con el apetito y tolerancia a los mismos”, sostiene Nancy Yong.

Integridad empresarial

Considerando el contexto peruano, la corrupción es uno de los problemas que más daño causa a varias esferas de la sociedad, y las empresas desde la gobernanza pueden hacer mucho. Afortunadamente, existe una conciencia sobre la labor en relación. Así lo demuestra un estudio de Ipsos de este año, por encargo de Capitalismo Consciente Perú y Konrad Adenauer Stiftung KAS Perú, donde el 67 % de empresarios sondeados señalan a la corrupción como el principal problema del país en la actualidad.

“Las prácticas de gobierno corporativo entran aquí en cómo armas a tu directorio. En cómo eres transparente en quiénes son tus accionistas reales de la empresa, y no tienes una empresa dueña de la otra, y así sucesivamente. Tiene que ver con las responsabilidades en las gerencias. Quiénes son las personas que están ahí, los temas de auditoría, gestión de riesgos y más”, indica Jorge Echeandía.

Nancy Yong comenta que la imagen y la reputación empresarial se pueden ver muy afectadas ante la falta de integridad en el accionar corporativo, a lo que se suma una sustancial reducción del valor en el mercado empresarial.

“Como parte de la primera dimensión del marco de referencia de una gestión integral de riesgos y, en consecuencia, como base de una gobernanza corporativa, debe definirse una cultura organizacional que incluya la demostración del respeto a los valores centrales aprobados, tales como ética e integridad en las actividades empresariales, con un serio compromiso con los cumplimientos normativos internos o externos”, explica.

Finalmente, frente a actos que puedan ser de corrupción, Jorge Echeandía enfatiza en el fortalecimiento de los canales de denuncias, los cuales son esenciales cuando se aborda temas de inversión y análisis de gobernanza, por ejemplo: “Los canales de denuncias son bien importantes, y también la independencia de estos mismos”.







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