Hands of a family holding bread bun in a conceptual image of poverty and hunger.

El Plan Estratégico de Desarrollo Nacional (PEDN) al 2050 es un documento esencial para el desarrollo sostenible del Perú, especialmente porque surge de la articulación entre varios actores importantes de diferentes sectores. Por ello, para cumplir con los objetivos propuestos en este mismo, se requiere de un proceso de gestión a todo nivel, donde todos los estamentos estén en constante coordinación y comprometidos con generar bienestar a la población.

Gisella Aragón Peñaloza, jefa del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad del Pacífico, explica que el PEDN al 2050 es un instrumento que tiene una misión ambiciosa: establecer una hoja de ruta para la atención de los principales objetivos nacionales, priorizando la implementación oportuna de políticas públicas y la gestión articulada de estas. En este trabajo, resalta, se considera tanto la dimensión sectorial y el componente territorial, los cuales habilitarán que las políticas puedan ser efectivamente diseñadas e implementadas en los diferentes niveles de gobierno.

Gisella Aragón Peñaloza – Jefa del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad del Pacífico

Este plan cuenta con cuatro objetivos nacionales. El primero de ellos está vinculado al pleno desarrollo de las capacidades de las personas. El segundo, a la gestión sostenible de los territorios con toda la diversidad que implica. El tercero, al aumento de los niveles de competitividad y productividad de la mano de la generación de empleo decente. Y, por último, la garantía de una sociedad justa, democrática, pacífica, con un Estado efectivo al servicio de las personas.

En ese sentido, se contemplan también objetivos más específicos. Por ejemplo, se propone reducir los niveles de pobreza de cerca de un 30 %, en la actualidad, a cifras por debajo del 5 % al 2050. Asimismo, un proceso de alfabetización que llegue al 100 % de habitantes, así como la reducción notoria en las emisiones de GEI, la cobertura de la brecha de financiación en acceso a agua potable, entre otros.

Para Gisella Aragón, además, este documento es vital porque es una señal para los mercados y actores internacionales, quienes tendrán más información para calibrar sus expectativas e identificar las oportunidades disponibles y los riesgos en el contexto peruano.

“El PEDN es también un referente importante para el sector privado y la sociedad civil. Hace explícito cuál es el norte de las decisiones de política, a fin de que los diferentes actores puedan contribuir a la dinámica del mercado y elegir las estrategias más adecuadas para generar un impacto positivo en el bienestar”, agrega.

Sin embargo, más allá de las metas propuestas, es necesario que se lleve a cabo una óptima gestión de todo lo plasmado para que no sea simplemente un saludo a la bandera; por eso la coordinación es clave entre los diferentes niveles de gobierno en el país.

“Es necesario valorar que gran parte de estos objetivos solo se logran alcanzar sosteniendo el carácter transversal intersectorial de los mismos. En ese sentido, el fortalecimiento de capacidades gubernamentales y las acciones coordinadas entre gobierno nacional, regional y local se debe seguir promoviendo”, indica la jefa del Observatorio de Políticas Públicas de la UP.

Añade que es imprescindible que los gobiernos subnacionales tengan la capacidad de traducir los objetivos nacionales en objetivos para sus respectivas jurisdicciones. Además, continúa, es fundamental que diseñen acciones estratégicas y operativas para sus respectivos territorios; y promuevan espacios de articulación y diálogo con los representantes del gobierno nacional y con los principales actores locales (sector privado, sociedad civil y academia).

“Perú tiene un buen sistema de planeamiento, lo que falta es un buen proceso de implementación. Para eso hemos creado un velocímetro con semaforización”.

“No es un plan de gabinete”

Giofianni Peirano, presidente del Consejo Directivo del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan), se refiere a continuación al PEDN y al proceso de su elaboración, así como al monitoreo que se prevé seguir en cada uno de los objetivos.

¿En qué marco surge todo el planeamiento del PEDN al 2050?

Este no es un plan de gabinete o trabajado solo con tecnócratas. Se ha elaborado mediante 11 reuniones dentro del Foro del Acuerdo Nacional. El sistema presidencial peruano tiene una iniciativa que es innovadora y sui generis que es este foro, el cual permite consensos con partidos políticos, movimientos regionales, empresas, Iglesia, entre otros actores.

¿En qué se han basado para establecer las metas específicas?

Es un plan al 2050 que ha sido trabajado considerando la retrospectiva del comportamiento del Perú en los últimos 50 años. Sobre este escenario, que se relaciona con la reforma agraria, la crisis de la deuda externa, el fenómeno de El Niño del 83 y 86, la hiperinflación y el terrorismo, se observa un comportamiento de subidas y caídas, pero con una tendencia al desarrollo. En base a este panorama, hemos proyectado la prospectiva a esta fecha. Podríamos ser un país desarrollado con el cuartil inferior a la altura de otras naciones como Polonia o Grecia al día de hoy.

Giofianni Peirano – Presidente del Consejo Directivo del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan)

¿Cómo van a monitorear o supervisar el avance de los objetivos?

Perú tiene un buen sistema de planeamiento, lo que falta es un buen proceso de implementación. Para eso hemos creado un velocímetro con semaforización. Hay que considerar a las 1845 autoridades del Perú profundo y toda la diversidad. Pueden tener un sesgo profesional, por eso se requiere de un instrumento universal. Y este, que funciona como un semáforo, lo pueden comprender todos, y se concreta en tableros de medición, seguimiento y evaluación. Esta propuesta es innovadora porque hace que la implementación sea monitoreada por meritocracia por las autoridades.

¿Qué aspectos tendrá en cuenta esta herramienta?

Si se quiere cerrar brechas a través de programas presupuestales y servicios públicos, se tiene que medir lo que es principalmente la meta física (cierre de brechas) y la meta financiera (presupuesto). Hoy por hoy, si tú evalúas a una autoridad, si es buena o mala, es a partir simplemente de si gasta o no. Lo que nosotros queremos es que gaste pero que mueva la aguja del desarrollo y el cierre de brechas. Por eso hemos creado este visor que denominamos tablero de control o dashboard, que permite una socialización universal para este Perú pluricultural.

¿Desde cuándo se podrá tener acceso a este instrumento?

Hay que recordar que a nivel descentralizado no tenemos todavía una política de meritocracia. Existe rotación cada 4 años por las elecciones. Ceplan tiene que capacitar a todos los funcionarios de rango medio en regiones, provincias y distritos para que también estabilicemos su labor profesional. Una vez que lo puedan utilizar, recién lo vamos a hacer público para que sea la propia opinión pública la que juzgue, por ejemplo, si el periodista está haciendo extremadamente severo con una autoridad bajo una métrica objetiva para todos.

¿Cuál es el potencial que tiene el país para ubicarse como líder en la región?

Macroeconómicamente somos los más holgados de Latinoamérica. Esto es importante entender. Nuestra reserva de PBI está en 29 %, la más alta de la región. Significa que tenemos un futuro promisorio ligero en deudas respecto a otros países, y encima con alto ahorro. El problema del Perú en la actualidad es saber gastar. No es el de antes que no había dinero.







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