Yessica Abad, subgerenta de Administración y Recursos Humanos de Toyota del Perú, comparte cómo el Toyota Way sigue siendo el eje que articula liderazgo, cultura organizacional y resultados sostenibles en un sector en transformación. A través del Kaizen, el respeto por las personas y una gestión centrada en el desarrollo del talento, la compañía impulsa un liderazgo humano que fortalece la innovación, la diversidad y el compromiso de sus colaboradores, manteniendo coherencia con los valores que distinguen a Toyota a nivel global.

Por Renzo Rojas

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¿Cómo describiría la cultura organizacional de Toyota del Perú y de qué manera refleja los principios del Toyota Way en el día a día de la operación?

La cultura en Toyota refleja nuestro compromiso permanente y las ganas de hacer las cosas bien para nuestros clientes. A lo largo de los años que llevo en la compañía, no solo he sido testigo de cómo Toyota del Perú ha evolucionado como organización, sino también de cómo las personas crecen y se desarrollan junto con ella. Sin embargo, lo más resaltante de mi experiencia es comprobar que el Toyota Way permanece intacto: es el ADN de esta compañía y se refleja diariamente en nuestra forma de actuar, en cada decisión y en cada interacción.

Este año, Toyota del Perú ha realizado una inversión importante en sus líderes y colaboradores a través de un programa integral de capacitación enfocado en cuatro pilares clave: liderazgo, desarrollo de competencias técnicas y blandas, fortalecimiento de la cultura organizacional y cursos de compliance. Este enfoque nos ha permitido impulsar el Kaizen o mejora continua, no solo en el ámbito profesional, sino también en el crecimiento personal de nuestros equipos.

Asimismo, hemos trabajado de manera constante en proyectos orientados a contar con una infraestructura cada vez más segura y confortable, lo que refleja claramente los dos pilares fundamentales de nuestra cultura: la mejora continua y el respeto por las personas.

Los principios de Toyota se manifiestan en la forma en que escuchamos, resolvemos problemas y cuidamos a nuestra gente. Son valores que se viven de la misma manera en Japón y en cada país donde opera Toyota. Esta consistencia cultural es la base que ha sostenido nuestro liderazgo a lo largo de generaciones y nos posiciona hoy como un referente a nivel global.

En un contexto de transformación dentro del sector automotriz, ¿qué prácticas de liderazgo han sido clave para mantener el compromiso y la motivación de sus colaboradores?

Considero que uno de los aspectos clave para mantener el compromiso y la motivación de nuestra gente es contar con un grupo de líderes unidos, que trabajen en equipo y de manera cercana con sus equipos, promoviendo el orgullo por nuestra marca y por los valores que nos definen. En Toyota, el liderazgo se basa en generar confianza, fomentar el trabajo colaborativo y buscar ser mejores cada día.

En tiempos de cambio, la clave ha sido volver a nuestro origen y a los principios que nos guían: poner siempre al cliente en el centro, mantener la humildad para seguir aprendiendo, tener claridad para comunicar y coherencia para actuar. Estos valores nos permiten avanzar de manera sólida, alineada y sostenible, fortaleciendo tanto a las personas como a la organización.

“Los principios de Toyota se manifiestan en la forma en que escuchamos, resolvemos problemas y desarrollamos a nuestra gente”.

¿Cómo se asegura Toyota del Perú de que sus líderes vivan y transmitan valores como el Kaizen y el respeto por las personas?

En Toyota, cada trabajo y cada proyecto que realizamos lleva implícita la práctica de nuestros valores. Un ejemplo de ello es la visita actual de una comitiva de Toyota Motor Corporation, que junto a nuestro equipo del Centro Logístico está realizando revisiones en el genba, lugar donde ocurre la operación, para identificar oportunidades de mejora que nos permitan hacer nuestros procesos más eficientes y satisfacer mejor a nuestros clientes. A partir de este análisis, se definirán contramedidas, se implementarán pilotos y, una vez validados los resultados, las mejoras serán estandarizadas.

Otro ejemplo claro son las iniciativas que nacen desde nuestros propios colaboradores a través del programa Desafía TDP. Los equipos trabajan de manera conjunta, asumen los desafíos, van a la fuente para comprender a profundidad los problemas y proponen mejoras aplicando el enfoque Kaizen: prueban, ajustan y estandarizan cuando se confirma que los resultados son los esperados.

Este aprendizaje continuo se fortalece a través del OJT (On the Job Training), una práctica clave en Toyota. Aquí siempre estamos en movimiento, aprendiendo y mejorando constantemente, lo que hace que trabajar en Toyota sea una experiencia dinámica, retadora y enriquecedora.

¿Qué iniciativas recientes han impulsado para fortalecer el liderazgo humano, especialmente en mandos medios y áreas vinculadas a la experiencia del cliente?

Durante este año, Toyota del Perú fortaleció de manera integral sus programas de capacitación y desarrollo. Se implementaron procesos de coaching para gerentes y un Programa de Liderazgo Grupal para subgerentes, jefes y team leaders, abordando temas como liderazgo inclusivo, desarrollo de personas, retroalimentación efectiva, visión estratégica, comunicación, mindfulness y gestión emocional. A nivel regional, se reforzó la cultura Toyota mediante capacitaciones en 5S, TPS (Toyota Production System) y TBP (Toyota Business Practices), mientras que para todo el personal se continuó impulsando el desarrollo de habilidades blandas como comunicación, negociación y gestión de proyectos.

Asimismo, se ampliaron las oportunidades de desarrollo internacional para colaboradores con alto desempeño y potencial. Además de los tradicionales programas ICT, hoy Toyota del Perú impulsa destaques regionales en países como Brasil y Argentina, así como nuevas modalidades de intercambio como los Short ICT —de uno a tres meses— y los Regional Experience, viajes de inmersión cultural que permiten conocer de cerca la forma de trabajo y la cultura de otros distribuidores, fortaleciendo el aprendizaje y el intercambio de buenas prácticas.

Como resultado de estos esfuerzos, se alcanzó una cobertura de capacitación del 71% y un 93% de satisfacción en los programas desarrollados. En paralelo, se implementó un plan de bienestar enfocado en el cuidado integral del personal y programas One on One orientados a fortalecer la confianza entre líderes y colaboradores. En Toyota, el liderazgo se mide por la capacidad de cuidar, desarrollar y acompañar a las personas, convencidos de que el crecimiento sostenible de la compañía comienza por su gente.

“Cada vez que desarrollamos proyectos de sostenibilidad o economía circular, pensamos en su impacto a largo plazo”.

¿Cómo integran la diversidad, la equidad y la inclusión dentro de la cultura de Toyota del Perú, y qué resultados han observado hasta ahora?

Cuando ingresé a trabajar a Toyota, las mujeres representábamos apenas alrededor del 10% de la plana. Recuerdo claramente asistir a reuniones con directores y gerentes siendo la única mujer en la sala. Hoy, mirar ese camino recorrido es motivo de orgullo: hemos evolucionado y logrado una mayor participación femenina tanto en la organización como en los espacios de liderazgo. Si bien aún es un desafío que seguimos abordando con convicción, actualmente las mujeres representamos cerca del 30% de la plana total de la compañía, y un 19% de las posiciones de liderazgo, una cifra relevante dentro de un sector históricamente masculinizado como el automotriz.

Durante el 2025, en Toyota del Perú reforzamos este avance a través de un plan de sensibilización en diversidad e inclusión, abordando temas clave como género, discapacidad y comunidad LGTBIQ+. Para nosotros, la equidad no es solo un concepto, sino una práctica concreta: promovemos espacios seguros, impulsamos un liderazgo humano y fomentamos el crecimiento basado en el mérito y la capacidad. En Toyota estamos convencidos de que una cultura diversa e inclusiva no solo fortalece a las personas, sino que también hace a la organización más sólida, innovadora y sostenible en el tiempo.

¿De qué manera miden el impacto del Toyota Way y del estilo de liderazgo de la compañía en los resultados del negocio y en la satisfacción del cliente?

El Toyota Way es la filosofía que guía nuestra forma de trabajar y liderar, y se refleja de manera tangible en nuestras evaluaciones internas, en los resultados de clima laboral y en los indicadores de satisfacción de clientes y concesionarios. Esta forma de hacer las cosas se sustenta en dos pilares fundamentales: el respeto por las personas y la mejora continua. A partir de ellos, promovemos una cultura de aprendizaje permanente que nos impulsa a evolucionar como organización.

Este enfoque se traduce en resultados cualitativos claros y sostenibles en el tiempo: equipos sólidos y comprometidos, baja rotación, relaciones de largo plazo y clientes que reconocen nuestro liderazgo en el mercado. Para Toyota, el éxito no se mide únicamente en cifras, sino en la capacidad de generar confianza, construir vínculos duraderos y crear valor real para las personas.

“Durante este año, Toyota del Perú fortaleció de manera integral sus programas de capacitación y desarrollo”.

¿Cómo se articula la cultura de mejora continua (Kaizen) con los procesos de innovación tecnológica que Toyota está desarrollando en el Perú?

Kaizen es nuestra brújula y el eje que impulsa la innovación y la mejora continua en Toyota. Cada avance — desde el desarrollo de productos con tecnología híbrida y eléctrica, hasta nuevas unidades de negocio como KINTO y el proceso de transformación digital que venimos consolidando— parte de escuchar y comprender las necesidades reales, tanto internas como externas, para luego mejorar paso a paso.

La aplicación constante de los valores Toyota, junto con el compromiso de nuestros colaboradores, nos permite transformar nuestros procesos de manera sostenible, fortalecer nuestra competitividad y seguir creciendo de forma responsable en el mercado peruano.

¿De qué manera la cultura de mejora continua y respeto por las personas contribuye a que los colaboradores adopten iniciativas de sostenibilidad ambiental y social dentro de la organización?

En Toyota, la sostenibilidad es una consecuencia directa del respeto por las personas y de nuestra aspiración de ser “Best in Town”: no solo líderes en movilidad, sino un actor positivo en las comunidades y en los países donde operamos. Por eso, cada vez que desarrollamos proyectos de sostenibilidad o economía circular, pensamos en su impacto a largo plazo y en su aplicación en el mundo real, colaborando con estudiantes y futuros tomadores de decisiones, identificando oportunidades de mejora y generando valor compartido que trasciende a la organización y contribuye a un desarrollo más sostenible.

En esa línea, recientemente nuestros equipos de Control Interno, Asuntos Corporativos y Administración han impulsado iniciativas internas para dar una segunda vida a residuos aprovechables provenientes de nuestras operaciones. A partir de materiales como asientos de cuero, se han elaborado maletas, bolsos y otros artículos que han sido entregados a nuestros colaboradores, al mismo tiempo que se ha generado trabajo para otras personas. Estas acciones reflejan cómo la economía circular puede convertirse en una oportunidad concreta para reducir impactos ambientales y crear valor social. Así mismo, desde Asuntos Corporativos, tenemos alianzas con las universidades e iniciativas para dar una segunda vida a estos residuos aprovechables.

Este tipo de iniciativas nos recuerda que Toyota va más allá de vender vehículos o repuestos: buscamos mejorar la calidad de vida de las personas a través de nuestros productos, nuestra forma de hacer negocios y nuestro compromiso con la sociedad. Generar sonrisas en nuestros clientes solo es posible cuando contamos con colaboradores comprometidos con ese propósito, y es justamente ese sentido de pertenencia lo que nos llena de orgullo y nos impulsa a seguir construyendo un futuro más sostenible.

¿Qué rol juega el liderazgo humano en Toyota del Perú para impulsar una transición hacia modelos de movilidad más sostenibles y conscientes del impacto en las comunidades peruanas?

El liderazgo humano nos permite mirar la movilidad desde un propósito, y no únicamente desde la tecnología o la innovación. En Toyota, todas las personas comprendemos que cada avance y cada compromiso tienen un impacto directo en la vida de las personas y en los distintos contextos sociales donde operamos. Por ello, impulsamos un enfoque de movilidad sostenible que integra innovación, cuidado y conciencia social, poniendo siempre a las personas en el centro de nuestras decisiones.

Mirando hacia el futuro, ¿cuáles son los principales retos y oportunidades para seguir consolidando una cultura centrada en las personas en Toyota del Perú?

Nuestro mayor reto es mantenernos firmes y coherentes en un entorno de cambio constante. A futuro, queremos formar nuevas generaciones que valoren no solo la innovación, sino también la seguridad humana, la humildad y el respeto por todos los colaboradores, y que apliquen el Kaizen no solo en el ámbito laboral, sino también en su vida diaria para enfrentar y superar cualquier desafío. Si logramos mantener vivos estos valores, seguiremos construyendo una organización que lidere el mercado, poniendo siempre al talento humano en el centro.







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