¿Qué significa para ti haber sido reconocida entre las líderes más influyentes del marketing en América Latina?
Para mí, este reconocimiento es como el sello a una historia de más de 15 años de carrera. No solo desde el mundo del marketing, porque siempre digo que no soy únicamente una marketera, sino también una ejecutiva de negocios.
Es una validación a una trayectoria construida con disciplina, consistencia y aprendizaje constante. También es el resultado del trabajo en equipo. Siempre digo que es muy difícil meter goles sin que alguien te dé el pase.
He tenido la fortuna de recibir muy buenos pases de grandes equipos, lo que finalmente nos ha permitido ganar partidos juntos. Eso se traduce en construir marcas, desarrollar negocios, crear portafolios y generar valor para la sociedad. No solo desde propuestas que solucionan problemas reales de los consumidores, sino también desde el impacto que generamos dentro de las organizaciones formando equipos y desarrollando talento.
En tu trayectoria, ¿hubo alguna forma de pensar o decisión personal que haya sido determinante para consolidar tu liderazgo?
Algo que fue importante para mí es que nunca pensé que estaba en una posición de minoría o desventaja. Siempre me enfoqué en lo que podía construir, en lo que podía evidenciar y en lo que podía lograr con lo que tenía, más allá de concentrarme en lo que no tenía.
Cuando uno construye desde el capital que posee y no desde la carencia, el liderazgo te lleva por caminos diferentes. Se genera un efecto multiplicador porque te concentras en desarrollar lo que sí tienes. En mi experiencia, esa postura mental ha sido clave para avanzar y asumir nuevas responsabilidades.
A pesar de los avances, el liderazgo femenino todavía enfrenta brechas. ¿Cómo has logrado avanzar en ese contexto?
Creo que todavía hay mucho por trabajar. Las cifras muestran que alrededor del 45% de las posiciones de liderazgo están ocupadas por mujeres, lo que evidencia que aún existe una brecha importante.
En mi caso, he tenido la oportunidad de formar parte de compañías que están cada vez más abiertas al liderazgo femenino y que buscan un mayor equilibrio en sus equipos.
También ha habido un trabajo personal. Cada vez más mujeres lideramos con impacto, combinando firmeza con un liderazgo empático y vulnerable. Ese tipo de liderazgo hoy se reconoce como una fortaleza para construir equipos sólidos.
Otro punto importante ha sido hacer visibles los logros. A veces a las mujeres nos cuesta reconocer lo que hemos alcanzado. Trabajar la marca personal ha sido clave para fortalecer ese liderazgo.
¿Crees que tu perspectiva como mujer ha influido en tu forma de liderar?
El marketing requiere mucha empatía y sensibilidad. Desde un punto de vista científico, estas habilidades suelen estar más presentes de manera natural en las mujeres, aunque también hay hombres extraordinarios en marketing que han desarrollado estas capacidades.
Esa sensibilidad permite entender mejor al consumidor, leer entre líneas y diseñar propuestas de valor que realmente conecten con las personas.
Además, la mujer suele tener una gran capacidad resolutiva. Esa combinación entre empatía, conexión y capacidad de acción también influye en la forma en que se lideran equipos y se toman decisiones.
¿Qué legado te gustaría dejar en tus equipos y en la industria?
Me gustaría dividirlo en dos partes. Primero, para las mujeres: creo firmemente que somos la suma de nuestras partes, no la sustracción de ellas. Podemos asumir múltiples roles sin dejar de desarrollarnos profesionalmente. Mi mensaje es que sí se puede lograr lo que nos propongamos con disciplina, trabajo en equipo y apoyo.
Y para la industria del marketing, creo que los marketeros no solo creamos marcas, también creamos negocios con impacto y propósito. Ese impacto se refleja en el valor que generamos para los consumidores, para los canales y también dentro de nuestras organizaciones, a través del liderazgo y el desarrollo de las personas.
¿Qué consejo darías a quienes están empezando su carrera?
Hoy creo mucho en la importancia de trabajar la marca personal. Todavía somos pocas las personas que lo hacemos de manera consciente.
Es importante hacer visible lo que hacemos, sin buscar el perfeccionismo. Debemos reconocer nuestros logros y sentirnos orgullosos de ellos.
Si aprendemos a mirarnos, a trabajar en nuestra propia marca y en nuestro desarrollo personal, también seremos capaces de construir grandes marcas para los demás.

Marketing, marcas e innovación
Desde tu experiencia, ¿qué diferencia hoy a las marcas que realmente logran trascender?
Las marcas que logran trascender son aquellas capaces de crear propuestas de valor que solucionen un dolor real del consumidor.
El valor aparece cuando el discurso se convierte en acción y cuando el consumidor percibe que realmente le estás resolviendo un problema. También es clave entender todo el ecosistema que existe antes de llegar al consumidor final. En la industria de consumo masivo hay muchos canales que hacen posible ese contacto.
Por eso siempre digo que antes de conquistar al consumidor hay que conquistar al canal. Es fundamental construir una relación sólida con el trade y con los sistemas de distribución que permiten que el producto llegue al consumidor.
La innovación es clave para competir hoy. ¿Cómo se construyen culturas de marketing que se atrevan a innovar?
Algo que valoro mucho es la posibilidad de pilotear ideas. No todo lo que se crea funciona, pero todo lo que se crea se puede probar. Primero se pilotea, luego se aprende, se reflexiona y después se escala. Muchas iniciativas comienzan a nivel local y luego pueden crecer a nivel regional.
Pero para innovar hay algo indispensable: la predisposición a equivocarse. No todas las organizaciones están dispuestas a aceptar ese proceso. Muchas compañías dicen que quieren innovar, pero la innovación implica aceptar el aprendizaje que viene del error.









