No esperemos otros 200 años

Carlos Zapata Dávila
Senior Staff – ESG / Catedrático de Sostenibilidad en la Universidad de San Francisco y la Universidad de California San Diego

El Perú se encuentra en una posición privilegiada en estos momentos con miras hacia las próximas décadas. Estar ad portas del bicentenario de nuestra independencia, nos obliga a evaluar el pasado y concluir que este es el momento de proteger nuestras riquezas naturales, nuestro medio ambiente, nuestras regiones, para el mejor futuro de cada uno de nuestros habitantes y del país.

Como sabemos, el Perú es un país riquísimo en minerales, pesca, flora, fauna, entre otras cosas. Hoy, mejor que nunca, con los avances en la ciencia ambiental, con las iniciativas globales de las Naciones Unidas y otras entidades internacionales, el Perú se podría ubicar como líder en la región con programas de protección, desarrollo e innovación. Aprovechemos estos doscientos años transcurridos para aprender de nuestros propios errores y poder vislumbrar un país que todos merecemos y un país de vanguardia en el rubro de la sostenibilidad.

Aunque nos separen únicamente nueve años del 2030, meta establecida para lograr los objetivos trazados por las Naciones Unidas en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el celebrar nuestro bicentenario de independencia es el momento preciso para mirar al futuro con optimismo y acción. Así entonces, mirar al futuro bajo el lente del marco establecido por esta Agenda, comprometerá a todos los peruanos a luchar por las personas, el planeta y la prosperidad.

Uno de los flagelos más dañinos en la historia del Perú ha sido, sin lugar a dudas, la pobreza. Y soy de quienes piensan que nuestra coyuntura política y social de la actualidad, son el fiel reflejo y consecuencia de ese flagelo. Razones hay muchas, responsabilidades también. Pero no es el momento de señalar con el dedo.

Es el momento de ponernos de pie, y mirar hacia un futuro sostenible, donde el respeto por las personas se demuestra en las oportunidades brindadas. Oportunidades de estudio, de trabajo, de superación. Donde el respeto por el planeta se demuestra en el trabajo serio del sector privado, del sector público, y de cada uno de nosotros los peruanos.

Trabajo serio a través del respeto por los marcos establecidos de protección y respeto al medio ambiente, donde la extracción de minerales se lleva a cabo de una manera responsable y sostenible, donde el bienestar y desarrollo social de las comunidades es el principal objetivo, al igual que el respeto por el medio ambiente. Trabajo serio a través del respeto por la actividad pesquera responsable, cuidando nuestro océano y velando por el desarrollo económico y sostenible de quienes se desempeñan en este rubro. Solo así, lograremos la prosperidad de todos los peruanos.

Este soñado desarrollo en el Perú, a través de la implementación de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, nos ayudará a lograr la tan ansiada paz interna que el Perú tanto necesita con miras al futuro.

El Perú nos necesita hoy más que nunca, a todos y cada uno de nosotros, para mirar hacia adelante con optimismo y tomados de la mano. No esperemos otros 200 años para volver a mirar hacia atrás y darnos cuenta que fallamos nuevamente.