Cuenta con articulaciones motorizadas en rodilla, tobillo y dedos del pie, lo que permite al usuario realizar actividades físicas exigentes.

Un equipo de investigación de la Universidad de Utah, en Estados Unidos, ha desarrollado la primera prótesis ligera de pierna robótica a nivel global, la cual plantea un nuevo horizonte de movilidad para las personas con discapacidad motriz. 

Cuenta con articulaciones motorizadas en rodilla, tobillo y dedos del pie, lo que permite al usuario realizar actividades físicas exigentes. 

La Utah Bionic Leg es una prótesis de pierna robótica para personas amputadas por encima de la rodilla. Tiene tres articulaciones activas: la rodilla, el tobillo y el dedo del pie. Cada articulación tiene actuadores robóticos potentes y ligeros, alimentados por una batería integrada. Los actuadores robóticos proporcionan energía del mismo modo que lo hacen los músculos de la pierna humana.

Con este desarrollo es posible realizar actividades fuera del alcance de las prótesis convencionales, como subir escaleras, ponerse en cuclillas o dar zancadas, reseña SINC.

“A las personas con amputación por encima de la rodilla generalmente se les pone prótesis pasivas en las que la energía necesaria para moverse la debe proporcionar la pierna no amputada. Esto es realmente agotador e ineficiente. Incluso algo tan simple como caminar o ponerse de pie se convierte en todo un desafío, ya que toda la energía proviene de una sola pierna en lugar de dos. Otras actividades, como subir escaleras paso a paso, simplemente no son posibles”, dijo Tommaso Lenzi, coautor del estudio y director del HGN Lab de Ingeniería Biónica en la Universidad de Utah. 

La nueva pierna biónica reemplaza la función de la rodilla, el tobillo y el dedo del pie que faltan. Así, una persona amputada puede caminar o ponerse de pie con más facilidad ya que la pierna robótica genera la misma potencia que la pierna biológica no amputada.  

En particular, los ingenieros descubrieron que la dinámica pasiva tiene un papel importante en la agilidad y la eficiencia de las piernas humanas, debido a la interacción entre las cargas de inercia y la gravedad para conservar energía en las piernas. El equipo también advirtió que las piernas humanas pueden generar un alto torque y una alta velocidad, pero no al mismo tiempo.

Durante las pruebas realizadas por tres personas con amputaciones por encima de la rodilla, los resultados mostraron que, incluso cuando el motor de la prótesis estaba apagado, era posible caminar de forma nativa.

El equipo de la Universidad de Utah ya está buscando la manera de comercializar la innovación. Recientemente, han comenzado a trabajar con Ottobock, la empresa de prótesis más grande del mundo, para desarrollar una nueva generación de prótesis que pueda soportar el uso diario y que supere las pruebas de certificación necesarias con el objeto de llegar al mercado.







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