Joao Pereira, Director Regional de Whoosh para Latinoamérica, comparte con Stakeholders la visión de una Lima más sostenible y eficiente a través de la micromovilidad y la tecnología IoT.

¿Cuáles son las tendencias actuales en el desarrollo de la micromovilidad en ciudades como Perú? ¿Qué otros tipos de transporte se pueden utilizar que puedan ayudar a cuidar el medio ambiente?

El Perú, como el resto de Latinoamérica, está buscando transportes más sustentables y que sean más amigables con el medio ambiente. Como parte de la tendencia mundial hacia la micromovilidad y un estilo de vida más saludable, en Perú se puede notar que el uso de scooters eléctricos, bicicletas, motos eléctricas es cada vez mayor. Las personas lo utilizan para desplazamientos de hasta 5-7 kilómetros normalmente para llegar al trabajo, dejar a sus hijos en el colegio o conectarse con el transporte público para sus traslados. La idea de la micromovilidad es ahorrar tiempo en el tráfico y colaborar con el cuidado del medio ambiente.

¿Cómo contribuye la micromovilidad, como el uso de bicicletas y scooters eléctricos, a la reducción de la congestión del tráfico en las ciudades peruanas?

Lima está considerada la ciudad con más tráfico de Latinoamérica en 2023 -y la octava del mundo- según un estudio de TomTom, superando a Bogotá, CDMX y Buenos Aires. Según la Asociación Automotriz del Perú (AAP), el tiempo que se invierte en un auto en hora pico en la capital peruana por las mañanas es de 29 minutos para recorrer 10 kilómetros, 13 minutos más de lo ideal. Por las tardes, el tiempo es de 36 minutos, 16 minutos más que el óptimo. Según la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina), el 25% de los limeños tarda más de 2 horas entre su casa y su lugar de trabajo. El uso de la micromovilidad puede ahorrar varias horas al mes en el tráfico en hora punta.

Por eso es que el uso de scooters eléctricos es una gran opción para evitar la congestión en el tráfico y optimizar los tiempos para poder hacer otras actividades o pasar tiempo con la familia. En promedio, para satisfacer sus necesidades de transporte en lo que se conoce como la última milla que es conectarse con el transporte para ir al banco, oficina o gimnasio -entre otras actividades-, las personas utilizan scooters para viajes cortos de 3-7 kilómetros con una duración de hasta 13-15 minutos.

Además, en el caso de la micromovilidad, los parqueos para este tipo de transporte es mucho menor el espacio que se necesita en comparación con los autos privados, lo que también es importante para las ciudades al contar con mayor espacio para otros fines.

¿En Lima existen las vías necesarias o se debe mejorar en ello y otros aspectos como señalización?

Este es un tema en desarrollo en el Perú y en la mayoría de países del continente donde se busca tener mejores vías, tanto para el transporte de autos como para el transporte alternativo como es las bicicletas, scooters eléctricos y otros. La creación de ciclovías y espacios acordes para el uso de scooters es una necesidad que ha ido creciendo con el pasar del tiempo. La Municipalidad de Lima tiene el “Plan de Implementación de Ciclovías en Lima Metropolitana” que creemos que puede ayudar a conectar a diferentes distritos y que es clave para que el uso de opciones de micromovilidad crezca todavía más. Siempre hay un espacio de mejora y eso se puede notar en que no todos los distritos tienen la infraestructura que están necesitando los ciudadanos. El compromiso de los distritos es vital para mejorar este aspecto.

¿Cómo se compara la infraestructura de transporte en Perú con otros países de América Latina en términos de calidad y accesibilidad?

Comparar la infraestructura entre diferentes países puede ser complicado ya que cada uno tiene sus propias particularidades. Sin embargo, según el libro «Ciclismo para ciudades sostenibles», publicado en 2021 por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), América Latina cuenta con al menos tres mil 67 kilómetros de ciclovías en 36 ciudades.

El estudio pone a Bogotá como la líder de la región con 500 kilómetros disponibles. Le siguen Santiago, en Chile, con 340, y Río de Janeiro, en Brasil, con 307. Lima tiene 180 kilómetros y es la sexta ciudad de Latinoamérica con más infraestructura de ciclovías.

Definitivamente la idea es que en toda la ciudad existan las vías necesarias para el uso de micromovilidad, que cuente también con las medidas de seguridad y la señalización que pueda ayudar tanto a los usuarios como a los transeúntes y personas que se trasladan en carro.

¿Qué lecciones pueden aprender las ciudades peruanas de experiencias exitosas en otros lugares del mundo en términos de desarrollo de infraestructura de transporte sostenible?

Lima, en particular, tiene la oportunidad no solo de aprender de otras experiencias exitosas en el mundo, sino también de liderar un cambio significativo en el transporte en América Latina. Contamos con todas las condiciones necesarias para introducir una nueva alternativa de transporte, como son las scooters de alquiler. A menudo, incluso viviendo en Barranco, me lleva casi una hora recorrer 9 km hasta lugares como el Jockey Plaza, como lo hice ayer. Es un tiempo inaceptable, especialmente teniendo en cuenta que Lima cuenta con una considerable cantidad de ciclovías, en comparación con otras ciudades tanto de América Latina como de Europa o América del Norte.

Lo que realmente hace falta aquí es una mayor voluntad política, más que recursos técnicos, para impulsar el transporte eléctrico, en este caso, las scooters. Estoy firmemente convencido de que Lima está preparada para este cambio. Si Lima está lista, otras ciudades peruanas pueden seguir este camino. Existe una demanda real y una necesidad apremiante de soluciones de movilidad más sostenibles. Lo único que falta es que los políticos y las autoridades locales creen las condiciones necesarias para que empresas como la nuestra se conviertan en aliados de las ciudades y los distritos peruanos, y juntos podamos contribuir a la descontaminación de la ciudad y la creación de nuevas alternativas de transporte.

¿Se han implementado políticas de transporte sostenible en Perú para abordar el cambio climático y mejorar la calidad del aire?

En Perú, se han puesto en marcha políticas de transporte sostenible con el objetivo de abordar el cambio climático y mejorar la calidad del aire. Uno de los proyectos más destacados es el llamado «Grande Manzana», el cual es conducido por la Municipalidad Metropolitana de Lima en colaboración con el Banco Mundial. Este proyecto busca financiar zonas piloto de «zonas calmadas», donde cada distrito interesado en Lima puede postular una zona para participar en estos pilotos. El objetivo principal es la creación de áreas menos contaminadas en la ciudad.

Se espera que los primeros pilotos sean implementados antes de que termine el año. Whoosh ha tenido reuniones con la Municipalidad Metropolitana de Lima y hemos reiterado nuestro interés en colaborar en estos proyectos. Creemos que nuestras scooters y los datos generados por nuestro servicio pueden contribuir a proporcionar evidencia sobre su impacto en la reducción de emisiones de carbono. Por lo tanto, consideramos que podemos ser un valioso socio en este esfuerzo.

Queremos transmitir nuestro interés y disposición para contribuir a un futuro en el que las alternativas de transporte sean más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.

¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta Perú en la mejora de la infraestructura de transporte en comparación con otros mercados internacionales?
En el contexto de Perú, y centrándonos en Lima, ciudad donde resido desde hace aproximadamente un año, existen desafíos significativos en la mejora de la infraestructura de transporte en comparación con otros mercados internacionales. Durante la pandemia, fue evidente en diversas ciudades de todo el mundo, incluyendo Lima, cómo la reducción del tráfico vehicular tuvo un impacto positivo en la disminución de la contaminación del aire. Esto ocurrió en momentos en que se fomentaba una mayor utilización de las calles por parte de ciclistas y peatones.

Es crucial dar prioridad a los peatones, ciclistas y al transporte público dentro de un modelo que promueva la fluidez del tráfico. Esto puede comenzar mediante la creación de carriles exclusivos para autobuses, la implementación de más y mejores paraderos, y la regulación de los servicios de transporte público para reducir la presencia de colectivos ilegales en las calles. Es fundamental garantizar que los peatones no se vean en riesgo al borde de las aceras y que los ciclistas y usuarios del transporte público no enfrenten largas esperas, considerando que son quienes contribuyen en mayor medida a la movilidad en la ciudad.

Además, existe una oportunidad para fomentar el uso de bicicletas y scooters como medios de transporte alternativos, pero lamentablemente, las ciclovías aún no se han consolidado de manera efectiva. En mi opinión, es esencial revisar el diseño de muchas de estas ciclovías y considerar la creación de zonas de tráfico calmado. Esto implica la creación de áreas donde los vehículos circulen a velocidades más bajas, lo que no solo promueve la seguridad de todos los usuarios de la vía, sino que también activa la calle como un espacio compartido.

En este sentido, considero que Whoosh puede ser un importante aliado en la definición y mejora de las ciclovías en Lima y otras ciudades de Perú. A través de nuestra plataforma, compartimos datos en tiempo real sobre las rutas más utilizadas y los puntos de estacionamiento más demandados, lo que puede ayudar a las autoridades a tomar decisiones informadas sobre la reconfiguración de las vías para ciclistas.

¿Cuáles son las proyecciones a largo plazo para el transporte urbano y la micromovilidad en Perú?

Las proyecciones a largo plazo para el transporte urbano y la micromovilidad en Perú se centran en la sostenibilidad y la eficiencia. Se espera un crecimiento en la micromovilidad, la mejora del transporte público, la expansión de la infraestructura ciclable y el uso de tecnología y datos para una gestión más efectiva. También se prioriza la sostenibilidad ambiental y la colaboración entre el sector público y privado. En resumen, se busca un futuro más limpio y accesible en las ciudades peruanas.

Siendo Whoosh una empresa que brinda servicios de scooters eléctricos, ¿Cuáles son sus puntos diferenciales comparado con otras empresas de micromovilidad que estuvieron antes en Perú?

Una de nuestras propuestas principales en nuestro servicio es brindar el orden necesario en la ciudad. Eso significa que los scooters de Whoosh pueden estar estacionados solamente en los lugares coordinados con la Municipalidad y ese es un punto diferencial bastante importante.

La idea es armonizar con el sistema de transporte de la ciudad y convertirse en parte de este, ya que los scooters pueden ser las conexiones necesarias para las personas o también llevarlos de manera directa a su destino.

Además, nuestros scooters cuentan con un seguro para los usuarios que cubre no sólo su salud, sino también la salud y las pertenencias de terceros. El factor tecnológico y que cuenta con un módulo IoT también ayuda a brindarle seguridad al usuario y permite conocer el estado del scooter en tiempo real.

¿Cómo ayuda el IoT en los scooters eléctricos y qué beneficios le brinda al usuario?

Cada scooter de Whoosh cuenta con un módulo IoT (internet de las cosas), que permite a todos los scooters compartir big data a través de la nube y manejarlos eficazmente mediante una plataforma en la nube. Cada vehículo cuenta con un software especializado en el que se puede comprobar el estado y las condiciones del scooter, como el nivel de batería, la geolocalización del vehículo, recibir información sobre la calidad del camino e incluso regular la velocidad en zonas de mucho tráfico para mayor seguridad. En caso de robo, Whoosh conocerá la ubicación y el estado del vehículo gracias al GPS que incorpora cada scooter. Además, la empresa comparte los datos con la policía en caso de robos o algún incidente según la ley en Perú. Un scooter inteligente brinda la seguridad que necesitan los usuarios que utilizan los transportes de micromovilidad.

¿Hay planes de expansión de Whoosh en otros distritos de Lima?

Whoosh cree que Perú tiene un gran potencial para desarrollar más opciones de micromovilidad y por eso es que de manera inicial estamos en San Miguel. La expansión de Whoosh a otros distritos de Lima es una prioridad para nosotros. Hemos solicitado las autorizaciones necesarias y estamos listos para operar en más distritos. Whoosh cree firmemente que Perú puede ser uno de los líderes de la micromovilidad en Latinoamérica.

¿Cuáles ventajas tienen los scooters que ustedes ofrecen?

Los scooters solo pueden ser estacionados en lugares permitidos por la Municipalidad que pueden ser visualizados desde la aplicación y que ayudarán a tener un mayor orden en las calles de la ciudad.

Además, por seguridad y responsabilidad, los e-scooters de Whoosh sólo están disponibles para adultos y estos ofrecen a los usuarios un seguro que cubre no sólo su salud, sino también la salud y las pertenencias de terceros. Por otro lado, contar con un módulo IoT nos ayuda a tener toda la información a la mano del scooter, como también su ubicación, nivel de batería y hasta el estado del camino.







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