Por Stakeholders

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María Cristina Alva Noriega, sub-gerente de Asuntos Legales y Corporativos y líder del Programa de Diversidad e Inclusión de Hochschild, señala que este programa se basa en dos ejes principales, el primero el respeto, y el segundo, la necesidad de contratar y retener al mejor talento disponible

Por David Rodríguez Andara
drodriguez@stakeholders.com.pe

¿Cuáles son las bases que soportan la política de Diversidad e Inclusión que maneja su empresa en el país? 

Nuestro Programa de Diversidad e Inclusión nace a partir del propósito de nuestra organización “Minería Responsable e Innovadora Comprometida con un Mundo Mejor” y se basa en dos ejes principales, el primero el respeto y el segundo, la necesidad de contratar y retener al mejor talento disponible. Estos han sido los ejes sobre los que hemos construido la estrategia que desde hace más de tres años venimos ejecutando en nuestra organización. 

¿Qué acciones concretas ha desarrollado la empresa sobre este tema en el Perú? 

Tenemos muchas políticas y programas que se han construido como parte del Programa de Diversidad e Inclusión; sin embargo, me gustaría comentar sobre algunos de ellos. El primero, es “Mujeres de Oro”, un programa de doce meses de entrenamiento, que busca formar a mujeres con una carrera universitaria completa en las áreas principales de nuestro negocio (mantenimiento, planta, operaciones, entre otros). 

Fuimos la primera empresa minera en el Perú en lanzar un programa de esta naturaleza; iniciarlo en medio de una etapa incierta, como fue la pandemia representó un reto; sin embargo, a la fecha es uno de nuestros programas más exitosos y del que nos sentimos muy orgullosos. En una primera etapa del programa, las candidatas seleccionadas rotan entre varias áreas y al término de este periodo elaboran un proyecto de impacto directo para la organización. Luego de esto, pasan a formar parte del área para la cual fueron seleccionadas. Este año tenemos una segunda promoción y estamos entusiasmados por lo que significa para nuestra organización. Aquí quiero destacar que hemos tenido más de 1,500 postulaciones y eso nos indica que existe talento femenino interesado en ser parte de esta industria, lo importante es contar con la intensión y los programas adecuados para poder reclutarlo y retenerlo. 

Tenemos también un programa para la prevención del hostigamiento sexual laboral. Esto ha sido fundamental para establecer reglas claras sobre las expectativas de comportamiento que tenemos sobre nuestros colaboradores y para generar un clima de respeto donde todos puedan desempeñarse de la mejor manera posible. Hemos venido monitoreando el progreso a través de la Encuesta ELSA (Espacios Laborales Libres de Acoso) que desarrolló GENDERLAB en conjunto con el BID. 

Creemos que eliminar los sesgos inconscientes que existen para impulsar la participación del talento femenino en la industria minera es fundamental. Por eso, desarrollamos el Programa Siembra. En este programa tuvimos de aliados a los Amautas Mineros a quienes formamos para que puedan incluir en sus intervenciones información que visibilice los sesgos inconscientes y desmitifique a la minería como un sector exclusivo para varones. El Programa Siembra es también parte de las capacitaciones que siguen todos los líderes de nuestra organización. 

Por último, me gustaría señalar que debe existir un compromiso claro por parte de la organización, que se evidencia con herramientas e infraestructura adecuada, con programas de liderazgo que acompañen y potencien el crecimiento de nuestro talento interno, con políticas que den la estructura necesaria y por último con una estrategia de reclutamiento que permita captar al mejor talento del mercado. Todas estas son piezas necesarias para construir una organización diversa e inclusiva. 

¿Cuáles han sido los resultados obtenidos hasta el momento?

Hemos logrado mejorar el porcentaje de mujeres que tenemos dentro de la organización: actualmente el 11% de nuestra fuerza laboral está conformada por mujeres. Pero dejando de lado este número, lo principal ha sido el impacto positivo que se tiene dentro de los equipos de trabajo, el clima laboral y la cultura de respeto. Hacia afuera de nuestra organización, estamos trabajando también en visibilizar que la mujer tiene un espacio importante dentro de la industria y que su participación es crítica para lograr los cambios, eficiencia e innovación que se requieren. 

Como comenté el Programa Siembra ha sido un vehículo para capacitar e informar sobre las oportunidades y beneficios que tiene la industria minera. No sólo es parte de las herramientas de capacitación y sensibilización que tenemos dentro de la organización, sino también ha sido parte de dos programas que hemos ejecutado con 60 Amautas Mineros quienes a su vez han llevado el programa a más de 2700 alumnos entre 4to y 5to de secundaria en colegios de Arequipa y Cusco y con 17 mujeres del capítulo de Ayacucho de WIM Perú. 

¿Por qué los conceptos de Diversidad e Inclusión deben ser vistos como fundamentales para el desarrollo sostenible de la empresa privada en el Perú? 

La diversidad e inclusión son fundamentales para la sostenibilidad del negocio, ya que proponen la creación de equipos eficientes, con mejor inteligencia colectiva, donde tienes al mejor talento reunido y en donde prima un clima de respeto y seguridad. Sin estos factores, nadie puede dar su 100% ni ser la mejor versión de sí mismos. 

La diversidad busca reconocer que la riqueza está en nuestras diferencias, de pensamiento, trayectoria, edad, experiencia, entre otros; y la inclusión busca generar el contexto adecuado, para que estas diferencias brillen y se aprovechen. Podemos tener un equipo diverso, pero sin un liderazgo y herramientas adecuadas, terminaremos brindando las mismas soluciones una y otra vez. 

La industria minera está evolucionando y para acompañar esta evolución y necesidad de innovación y cambio, se requiere del equipo de trabajo adecuado. Desde nuestra perspectiva, esto se construye desde la diversidad e inclusión. Esto último no sólo es de aplicación para la minería si no en general para el resto de empresas del Perú que como nuestra industria están atravesando una etapa de cambio y de adaptación, producto de la pandemia y de otros factores internos y externos.  

Todas las empresas tienen el deber de generar un impacto dentro y fuera de su organización. Para nosotros esta mirada ha sido fundamental para construir nuestra estrategia de Diversidad e Inclusión.

¿Cómo las empresas se pueden convertir en agentes de cambio para promover y establecer una sociedad más tolerante e igualitaria? 

Todas las empresas tienen la obligación de generar un impacto dentro y fuera de su organización. Para nosotros esta mirada ha sido fundamental para construir nuestra estrategia de diversidad e inclusión. Tenemos muchos programas dirigidos a la transformación cultural de Hochschild, pero también muchos otros que buscan generar un impacto positivo en nuestra sociedad y que impulsan parte de nuestro propósito que es el aporte a un Mundo Mejor. 

Nos consideramos pioneros en muchos de los programas que a la fecha venimos ejecutando, pero también consideramos que para lograr mayores cambios es necesario que todos nos sumemos y que tengamos la apertura adecuada para compartir y aprovechar las experiencias del otro. 

Es parte de nuestra responsabilidad como organizaciones impactar positivamente primero en nuestros colaboradores, en el sector y finalmente en nuestra sociedad. 







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