Un incendio forestal activo desde hace diez días en el distrito de Río Tambo, en Satipo, ha destruido más de 1.000 hectáreas de bosques primarios y áreas de cultivo. La emergencia afecta a comunidades asháninkas y mantiene bajo amenaza a poblaciones ubicadas cerca de áreas naturales protegidas.

Un incendio forestal activo en Río Tambo, Satipo, ha consumido más de 1.000 hectáreas de bosque y afecta a comunidades asháninkas. Autoridades alertan que el fuego podría acercarse a áreas naturales protegidas. Foto: Stakeholders.

Por Stakeholders

Lectura de:

La provincia de Satipo enfrenta una de las emergencias ambientales más graves de las últimas semanas. Un incendio forestal que permanece activo desde el 4 de octubre en el distrito de Río Tambo ya habría consumido más de 1.000 hectáreas de bosques primarios y terrenos agrícolas, afectando directamente a comunidades asháninkas que luchan por contener el avance de las llamas.

La magnitud del siniestro ha generado preocupación entre las autoridades locales debido a que el fuego continúa expandiéndose en una zona caracterizada por elevadas temperaturas, vegetación densa y difícil acceso. Además de los daños ambientales, la emergencia ya afectó viviendas, cultivos y medios de vida de decenas de familias indígenas.

Más de 50 familias resultan afectadas por incendio en Satipo

Según informó Juan Huamani, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Civil de la Municipalidad Distrital de Río Tambo, el incendio se originó en la comunidad nativa de Tsyapo y desde entonces continúa avanzando hacia otras localidades del distrito.

Hasta el momento, las llamas han destruido 11 viviendas y perjudicado a unas 50 familias pertenecientes a comunidades asháninkas asentadas en la zona.

Entre las localidades que permanecen bajo amenaza figuran Tincareni, Tarobeni, Cobeja, Saboroshari y Alto Cobeja, donde los pobladores mantienen labores permanentes para evitar que el fuego alcance nuevas viviendas y áreas agrícolas.

La respuesta frente a la emergencia recae principalmente en los propios comuneros y en brigadistas de la Federación Asháninka del Río Ene (FARE), quienes trabajan en la apertura de líneas de defensa para frenar la propagación del fuego.

Sin embargo, las condiciones climáticas complican las tareas de control. En varios sectores se registran temperaturas de hasta 43 grados Celsius, mientras que las características geográficas obligan a los equipos de respuesta a realizar largas caminatas para llegar a las zonas críticas.

Aunque algunos frentes han sido controlados, el incendio permanece activo en distintos puntos. Una observación aérea realizada durante la noche permitió confirmar la extensión de las llamas en plena selva central.

Agotamiento y falta de personal dificultan la respuesta

La emergencia también ha generado un fuerte desgaste entre quienes participan en las labores de control.

De acuerdo con información reportada por la Subprefectura Provincial de Satipo, el agotamiento extremo y los problemas de salud asociados a la inhalación de humo provocaron que la zona se quedara temporalmente sin brigadistas externos ni bomberos voluntarios.

Ante este escenario, la Municipalidad de Río Tambo solicitó al Gobierno Regional de Junín el envío de personal especializado, equipamiento y recursos adicionales para reforzar las acciones de respuesta.

El reporte más reciente del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) confirmó que el incendio continuaba activo en Tsyapo y señaló que diez efectivos de la 31.ª Brigada de Infantería del Ejército permanecen en la zona apoyando las labores de control.

El fuego podría alcanzar áreas naturales protegidas

Uno de los principales temores de las autoridades locales es que el incendio continúe expandiéndose hacia ecosistemas de alto valor ecológico.

La Municipalidad de Río Tambo advirtió que, de mantenerse las actuales condiciones, las llamas podrían aproximarse a sectores cercanos a la Reserva Comunal Asháninka y al Parque Nacional Otishi, dos espacios clave para la conservación de la biodiversidad de la Amazonía peruana.

Mientras tanto, las comunidades continúan enfrentando el fuego con recursos limitados y bajo condiciones adversas. Las autoridades insisten en que la extensión de la emergencia requiere una intervención más amplia para evitar que los daños ambientales, sociales y económicos sigan aumentando en una de las zonas más sensibles de la selva central.

LEA TAMBIÉN: Cáncer de mama en Perú: cómo la inteligencia artificial puede ayudar a detectar la enfermedad a tiempo







Continúa con tu red social preferida

Al continuar serás un suscriptor gratuito

O continúa tu correo.

Escriba su correo electrónico con el que se suscribió para acceder

Suscríbete

Ya me suscribí.