En el marco de Perú Sostenible 2026, Mirtha Rodríguez Rojas, directora corporativa de HSSEQ y Sostenibilidad de Komatsu-Mitsui Maquinarias Perú, aborda los desafíos del país en empleo técnico, innovación y sostenibilidad, y destaca la importancia de fortalecer las alianzas entre empresas, Estado, academia y sociedad para impulsar un desarrollo más inclusivo y competitivo.

Por Stakeholders

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¿Cuál considera que es hoy el principal desafío de sostenibilidad que enfrenta el Perú y qué papel debe asumir el sector empresarial para contribuir a resolverlo?

El desafío a nivel país que tenemos es el empleo técnico calificado. Perú cuenta con un capital humano importante, sobre todo joven, pero no siempre conectado con la demanda real del mercado laboral: no es solo un problema de generar empleo, es de generar el empleo correcto, con las competencias que la economía necesita. A nivel de sector, esto se traduce directamente en nuestra industria: hoy existe un déficit de personal técnico calificado de aproximadamente 30%, y los proyectos mineros que más lo necesitan están, sobre todo, en la zona sur del país. Por eso el esfuerzo tiene que concentrarse en preparar a jóvenes con mallas curriculares de calidad, alineadas a lo que el sector realmente demanda, para que sean empleables y puedan sacar adelante esos proyectos.

En Komatsu-Mitsui lo hacemos desde 2016 con nuestro programa Technical Education for Communities (TEC), que ya formó a 875 jóvenes desde su creación, a un costo de 35% a 40% menor que programas similares del mercado, priorizando a quienes no tienen los medios para acceder a esa educación. Y no nos quedamos solo en la formación: el 73% de los(as) graduados (as) se inserta en el mercado laboral formal durante los primeros seis meses.

La sostenibilidad ya no solo implica reducir impactos, sino también generar valor. ¿Cómo está convirtiendo su empresa los desafíos sociales y ambientales en oportunidades de innovación, competitividad y crecimiento?

La industria minera y de construcción depende de maquinaria pesada que tradicionalmente es intensiva en emisiones y en componentes que se descartan antes de agotar su vida útil. Nuestra estrategia de sostenibilidad se construye sobre cuatro pilares —ambiental, social, diversidad e inclusión, e integridad, a través de los cuales estamos convirtiendo esos desafíos en oportunidad, tanto en lo ambiental como en lo social.

En el pilar ambiental, dos frentes concretos. El primero es la electrificación: ensamblamos en Perú, por primera vez, la pala P&H 4800XPC para Antamina, un equipo eléctrico, no diesel, así que cada operación con ella evita emisiones. El segundo es economía circular: logramos que nuestro Reman Center Perú fuera acreditado con alcance global dentro de la red Komatsu, remanufacturando componentes en vez de reemplazarlos, lo que alarga su vida útil y evita el descarte.

En el pilar social, el ejemplo concreto es el talento femenino. La industria de maquinaria pesada ha sido tradicionalmente un espacio masculino, y ahí también hay una oportunidad, no solo es un tema de equidad: el talento no tiene género, y cerrar esa brecha significa acceder a una fuente de talento técnico que el sector necesita y que hoy está subutilizada. En Komatsu-Mitsui, el 27.30% de nuestras jefaturas y el 20.45% de nuestros cargos gerenciales ya son ocupados por mujeres. Además, a través de nuestro programa “Mujeres que Transforman”, 25 colaboradoras desarrollaron habilidades de liderazgo para escalar a posiciones técnicas y gerenciales.

Ahí es donde el desafío se convierte en oportunidad. Cada uno de estos avances nacieron de resolver un problema de forma distinta a como se resolvía antes. La sostenibilidad no compite con el crecimiento del negocio, lo está habilitando.

¿Cómo pueden las empresas fortalecer la confianza de sus trabajadores, clientes y comunidades, especialmente en un escenario donde existe una creciente demanda de transparencia y responsabilidad?

Con hechos verificables, no con relato y eso empieza por la gobernanza. Nuestra estrategia de sostenibilidad se organiza en cuatro pilares —ambiental, social, diversidad e inclusión, e integridad—, que ordenan nuestras prioridades y aseguran que la sostenibilidad se traduzca en acciones concretas, tanto dentro de la organización como con nuestros grupos de interés. Tenemos un plan de trabajo a mediano plazo, alineado al midterm plan de la compañía, con hojas de ruta propias por pilar, las cuales cuentan con el soporte de la alta dirección, Directorio y un Comité de Sostenibilidad.

Desde ahí, con nuestros colaboradores, esa gobernanza se vive en el piso de operación a través de GEMBA: los líderes salimos a campo a observar las condiciones de seguridad, reforzar comportamientos positivos y definir planes de acción. En esta industria la seguridad no es un tema más, es la base de todo: que cada colaborador regrese a casa sano y salvo. El 2025 continuamos con cero accidentes fatales.

Y hacia afuera, con clientes, comunidad y sociedad, esa misma gobernanza es la que sostiene lo que comunicamos: nuestro Informe de Sostenibilidad no es un ejercicio de comunicación, es el resultado de una cadena real de supervisión, considerando la operación y abarcando el Directorio.

La confianza se construye cuando el colaborador el cliente y la comunidad pueden verificar lo que decimos.

«El gran compromiso es entender que el país no avanza como una empresa aislada, avanza como una cadena: minería, proveedores, comunidades, Estado».

En un contexto en el que muchos de los problemas del Perú requieren esfuerzos conjuntos, ¿qué valor tienen estos espacios para generar alianzas, compartir soluciones y pasar del diálogo a la acción?

Mucho valor. Este espacio reúne en un mismo espacio a empresas, Estado, academia, sociedad civil y ciudadanía y eso es justamente lo que se necesita para resolver las problemáticas a nivel país. No se resuelve con el esfuerzo aislado de una empresa, se resuelve cuando distintos actores llegan al mismo diagnóstico y a compromisos. Estos espacios obligan a que la conversación no se quede en la foto de la plenaria, sino en compromisos que alguien pueda revisar al año siguiente.

En Komatsu-Mitsui, somos aliados de Perú Sostenible y de gremios como la SNMPE y CAPECO, que representan a los sectores donde operamos. También colaboramos con SENATI en la formación técnica de jóvenes y con Women in Mining Perú y Women in Construction para impulsar el talento femenino. Estos ejemplos demuestran nuestro compromiso con la creación de alianzas para cocrear y promover soluciones.

Si un espacio como la Cumbre Perú Sostenible 2026 busca generar acuerdos y compromisos de largo plazo, ¿cuál considera que debería ser el gran compromiso que empresas, Estado y sociedad deberían asumir juntos por el Perú?

El gran compromiso es entender que el país no avanza como una empresa aislada, avanza como una cadena: minería, proveedores, comunidades, Estado. Si un eslabón se queda atrás, toda la cadena pierde fuerza. Visualizo un Perú donde el sector sea sinónimo de equidad social, innovación tecnológica y respeto por el medio ambiente. Para llegar ahí tenemos que dejar de pensar solo en nuestro propio eslabón y empezar a fortalecer el ecosistema completo: que la formalización, la educación técnica y la infraestructura avancen al mismo ritmo que la inversión privada, no un paso detrás. Nuestro compromiso es que cada actor de esta cadena entienda que su fortaleza depende de la fortaleza del que tiene al lado.







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