El Índice de Progreso Social Regional del Perú (IPSRP) 2026, elaborado por Centrum PUCP en alianza con el Social Progress Imperative, muestra un avance mínimo frente a 2025. El promedio nacional alcanza 59,3 puntos, apenas 0,2 más que el año anterior, lo que refleja mejoras puntuales en educación y salud, pero también retrocesos en nutrición, derechos y oportunidades.
Avances en educación y salud
La asistencia a la educación superior subió de 80,8 % a 84,1 %, mientras que la secundaria pasó de 91,6 % a 93,1 %. La violencia contra las mujeres disminuyó de 25,5 % a 23,2 % y la percepción de inseguridad bajó de 86 % a 84,4 %.
En salud, la mortalidad materna descendió de 244 a 210 casos, la anemia infantil se redujo levemente y la enfermedad diarreica aguda en menores de cinco años pasó de 11,9 % a 10,1 %.
El informe advierte un aumento de la desnutrición crónica de 8,6 % a 12,1 %, mientras la obesidad creció de 25,7 % a 27,2 %. La percepción de falta de respeto a la libertad de expresión subió de 76,3 % a 78,8 %. En conectividad tradicional, los hogares con teléfono fijo y TV por cable disminuyeron, aunque este cambio responde a la sustitución tecnológica.
Una década de contrastes
Entre 2016 y 2026 se registraron avances importantes en conectividad y educación. La asistencia secundaria creció de 82,4 % a 93,1 %, la superior de 66,7 % a 84,1 % y el acceso a internet pasó de 26,4 % a 58,9 %. Sin embargo, persisten rezagos en salud, derechos personales y participación ciudadana.
“Los resultados de 2026 muestran una doble realidad. Por un lado, la conectividad y la educación están ampliando capacidades en prácticamente todo el territorio; por otro, los retrocesos en salud y oportunidades revelan que el progreso todavía no es integral. La agenda debe pasar de ampliar cobertura a asegurar calidad, continuidad y uso efectivo de los servicios”, señaló Ruben Guevara, director general de Centrum PUCP.
Brechas regionales
En Necesidades Humanas Básicas, Callao y Lima Metropolitana lideran con más de 78 puntos, mientras Huánuco, Madre de Dios y Loreto se ubican en la parte baja con menos de 58.
En Fundamentos del Bienestar, Pasco encabeza con 62,6 puntos, pero Lima Metropolitana apenas alcanza 41,6. En Oportunidades, Moquegua lidera con 69 puntos, mientras Puno y Madre de Dios se mantienen rezagados.
“La evidencia de la última década confirma que el crecimiento económico no puede confundirse con progreso social. El reto es sostener los motores y atender a los detractores con políticas territoriales, preventivas y medibles”, agregó Guevara. Para los próximos años, la prioridad será convertir cobertura en calidad, garantizar conectividad asequible, fortalecer la atención primaria, prevenir enfermedades crónicas y proteger las libertades.









