En un contexto donde América Latina necesita acelerar su transición energética, ¿por qué el financiamiento sostenible se vuelve clave para empresas como ISA ENERGÍA?
La transición energética requiere mucho más que tecnología: necesita infraestructura, planificación de largo plazo y mecanismos financieros que permitan sostener inversiones estratégicas en el tiempo. En América Latina, la demanda por sistemas eléctricos más modernos y resilientes viene creciendo por factores como la electrificación de nuevas industrias, la movilidad eléctrica, la minería sostenible, la digitalización y la mayor incorporación de energías renovables no convencionales, como la generación eólica y solar y el uso de baterías.
Para ISA ENERGÍA, el financiamiento sostenible permite conectar la agenda de inversión en infraestructura eléctrica con criterios ambientales, sociales y de gobernanza. Esto es especialmente importante en transmisión de energía eléctrica, porque las redes son habilitadoras de la transición, permiten transportar energía de manera confiable, integrar nuevas fuentes de generación y fortalecer la seguridad del sistema eléctrico.
ISA Perú, empresa de ISA ENERGÍA, realizó en 2025 su primera emisión de bonos corporativos en el mercado local por más de S/ 208 millones. ¿Qué representa esta operación para la compañía?
Representa un hito muy importante para ISA ENERGÍA en el Perú. En 2025, Interconexión Eléctrica ISA Perú, que es una de las cuatro empresas que gestionamos, realizó su primera emisión de bonos corporativos en el mercado de capitales peruano por S/ 208,4 millones, en una operación dirigida a inversionistas institucionales.
Esta emisión permitió fortalecer la estructura financiera de la compañía y diversificar sus fuentes de financiamiento. En empresas de infraestructura como la nuestra, esto es clave porque los proyectos y la operación de las redes requieren estabilidad, planificación y capacidad financiera de largo plazo.
La operación también recibió la calificación “AAApe” de Moody’s, la máxima calificación crediticia local. Este respaldo refleja la solidez financiera de la compañía, su capacidad de pago y la confianza que el mercado tiene en su gestión. Más que un dato financiero aislado, es una señal de credibilidad frente a inversionistas y actores del mercado.
«El país tiene importantes desafíos en reforzar regiones con más y mejores redes de transmisión».

Más allá del refinanciamiento, ¿cómo contribuyen estos bonos a la estrategia de sostenibilidad de ISA ENERGÍA?
La sostenibilidad también se expresa en la forma en que una empresa gestiona sus recursos, sus riesgos y su relación con el mercado. Esta emisión está alineada con una gestión financiera que prioriza la eficiencia en la administración de recursos, la adecuada gestión de la estructura de financiación, la evaluación rigurosa de inversiones y el fortalecimiento de mecanismos de control interno.
Para ISA ENERGÍA, una estructura financiera sólida permite seguir acompañando el desarrollo de infraestructura eléctrica bajo una visión de largo plazo. Esto es fundamental en un sector donde la continuidad, la confiabilidad y la resiliencia de los activos tienen impacto directo en el desarrollo del país.
Asimismo, este tipo de operaciones refuerza la conexión entre desempeño financiero y sostenibilidad. Una compañía que prioriza cumplir con los criterios ASG que cubre los temas sociales, ambientales y de gobernanza, está mejor preparada para atraer capital y sostener inversiones.
¿Qué están mirando hoy los inversionistas cuando evalúan una empresa de infraestructura energética como ISA ENERGÍA?
Los inversionistas evalúan el tipo de activo, quien gestiona el negocio y el balance entre riesgo y rentabilidad, pero también la resiliencia del negocio, esa capacidad para mantenerse, transformarse e incorporar mejoras en su gestión y tecnología. En el sector energético, esto implica observar la calidad de los activos, la estabilidad de los ingresos, la gestión de riesgos, el cumplimiento regulatorio, la transparencia de la información financiera y la solidez del gobierno corporativo.
Además, los inversionistas buscan empresas capaces de responder a desafíos climáticos, sociales y operativos, especialmente en sectores intensivos en infraestructura y con presencia territorial amplia y vocación de largo plazo.
En el caso de ISA ENERGÍA, la confianza del mercado se apoya en una gestión orientada a la creación de valor sostenible y la eficiencia operativa. La emisión de bonos y la calificación obtenida refuerzan ese posicionamiento de ISA Energía en el mercado de capitales.
¿Qué condiciones necesita el Perú para que más empresas puedan financiar infraestructura sostenible a través del mercado de capitales?
El Perú necesita seguir fortaleciendo la articulación entre los agentes del sistema eléctrico, las empresas y las instituciones del mercado financiero, generando un ecosistema que brinde con fianza regulatoria y de gestión, predictibilidad y reglas claras para los inversionistas. Para que instrumentos como bonos verdes, bonos sostenibles u otros mecanismos de financiamiento responsable sigan creciendo, es importante contar con marcos regulatorios estables, estándares alineados con buenas prácticas internacionales y mayor conocimiento técnico sobre este tipo de operaciones.
Asimismo, se requiere una cartera sólida de proyectos de infraestructura con visión de largo plazo. El país tiene importantes desafíos en reforzar regiones con más y mejores redes de transmisión, en la operación resiliente de las redes, la incorporación de energías renovables y modernización del sistema. Para cerrar esas brechas, el mercado de capitales es un aliado clave. El reto hacia adelante es seguir ampliando este tipo de mecanismos para movilizar más recursos hacia infraestructura estratégica que necesita el país.









