La firma de consultoría PwC se encuentra en el centro de la polémica tras la publicación de informes sobre inteligencia artificial y vehículos eléctricos plagados de notas a pie de página falsas, afirmaciones mal atribuidas e información no verificable.
El hallazgo, revelado por GPTZero y verificado por el Financial Times, expone el uso deficiente de contenido generado por IA en documentos que buscaban posicionar a la compañía como referente en “liderazgo intelectual” en Oriente Próximo.
¿Qué errores que comprometen la credibilidad de PwC?
Una alucinación de IA es una falla de software que genera afirmaciones falsas presentándolas como datos verídicos. En el reporte Transforming Governance, publicado en 2025, se asegura que gobiernos de Dinamarca, Arabia Saudita, Estados Unidos y Australia utilizan un marco de datos llamado Citizen Pulse. Sin embargo, GPTZero no encontró ningún registro público de este sistema y las notas al pie de página redirigen a portales generales que no lo mencionan
La investigación de GPTZero, empresa especializada en detección de contenido generado por IA, se centró en cuatro documentos publicados por PwC Middle East entre 2024 y 2026:
- Un estudio sobre el impacto de autos eléctricos en el aire de Riad, atribuido al Journal of Transport & Health de 2024, no existe en los registros de la revista.
- Un enlace en el informe de ciberseguridad incluye el parámetro utm_source=chatgpt.com, rastro digital que deja ChatGPT al entregar enlaces a sus usuarios.
- Un reporte de 2024 sobre IA agéntica cita un artículo de MIT Sloan para sostener que la Clínica Mayo usa la plataforma NVIDIA Clara, alianza que en realidad se anunció meses después de la publicación de dicho reporte.
- Un supuesto caso de éxito de JPMorgan para automatizar contratos se basó en un blog de Medium escrito por un adolescente con 280 seguidores, y correspondía a una iniciativa del año 2017.
Los errores concretos identificados incluyen footnotes que llevaban a artículos que no mencionaban las encuestas citadas, una URL de referencia que aún conservaba el marcador «utm_source=chatgpt.com», y afirmaciones sobre alianzas estratégicas y usos de producto que no pudieron verificarse en fuentes públicas.
Ante las críticas, PwC Middle East declaró al Financial Times que “se toma muy en serio la precisión de las investigaciones publicadas y está actualizando un número limitado de citas de apoyo”. La firma añadió que cuenta con procesos de control de calidad para garantizar un uso responsable de la IA, aunque no explicó cómo se incluyeron los errores en los informes.
Sin embargo, el daño reputacional ya estaba hecho. Una de las firmas más grandes del mundo, que vende asesoría costosa sobre cómo adoptar IA sin riesgos, quedó expuesta por usar la misma tecnología de manera descuidada en sus propios materiales de thought leadership.
El impacto de la alucinación de la IA en las consultorías
El caso de PwC se suma a incidentes recientes que afectan a otras Big Four:
En mayo de 2026, EY retiró un informe de ciberseguridad tras detectar múltiples errores generados por inteligencia artificial. El documento contenía estadísticas inexactas, texto producido por IA y atribuciones equivocadas. Según Going Concern, el reporte fue descrito como “un collage de atribuciones incorrectas, estadísticas imprecisas y texto escrito por IA”.
En octubre de 2025, Deloitte se vio obligada a reemitir un informe de US$ 440.000 elaborado para el gobierno australiano, luego de descubrirse citas ficticias y una sentencia inventada. El incidente fue tan grave que la firma devolvió parte del contrato al Estado.
En el caso de KPMG, no existen registros de un informe público con errores similares, aunque la firma aparece mencionada junto con PwC y otras compañías en el contexto de la adopción acelerada de la inteligencia artificial. Para confirmar un caso concreto, se requeriría documentación adicional.









