La creciente influencia de las plataformas digitales está impulsando nuevos destinos turísticos y transformando la manera en que viajeros, comunidades y empresas se relacionan con el turismo.

Casos como la Montaña de Siete Colores en Cusco muestran cómo un destino puede volverse viral y atraer miles de visitantes, aunque también existen riesgos de saturación turística como en Venecia o Mykonos.

Por Stakeholders

Lectura de:

En el marco del Día Nacional del Turismo, las redes sociales se consolidan como una de las principales herramientas para descubrir destinos, planificar viajes y compartir experiencias. Plataformas como TikTok, Instagram y YouTube han cambiado la manera en que los viajeros se inspiran y toman decisiones, permitiendo que lugares antes poco conocidos ganen visibilidad en cuestión de días.

Oportunidades y desafíos

Esta tendencia abre nuevas oportunidades para destinos turísticos, comunidades y emprendimientos locales, que hoy pueden llegar a audiencias más amplias sin grandes campañas publicitarias. Sin embargo, también plantea retos relacionados con la gestión de visitantes, la sostenibilidad y las expectativas que se generan a partir del contenido viral.

“Las redes sociales tienen hoy una influencia determinante en la planificación de viajes. Se estima que el 83 % de los viajeros las consulta en busca de inspiración para futuros destinos y que alrededor del 40 % de los millennials considera el atractivo visual de un lugar como un factor relevante al momento de decidir dónde viajar”, explicó Giannina Robinson, directora general de la Facultad de Administración de Hotelería y Turismo de la UPC.

Casos emblemáticos y las recomendaciones para viajeros

Robinson destacó que esta exposición digital puede convertirse en un motor de desarrollo para los destinos. Un ejemplo es la Montaña de Siete Colores (Vinicunca), en Cusco, que pasó de ser un atractivo poco conocido a convertirse en uno de los lugares más visitados del país tras viralizarse en redes sociales. El fenómeno impulsó nuevos servicios turísticos y oportunidades económicas para comunidades locales.

No obstante, la especialista advirtió que elegir un destino únicamente por su popularidad en redes puede generar expectativas poco realistas o contribuir a la saturación turística. Casos como Venecia, en Italia, o Mykonos, en Grecia, muestran cómo el incremento masivo de visitantes puede afectar tanto la experiencia del turista como la calidad de vida de las comunidades anfitrionas.

“Todo destino tiene potencial para promocionarse a través de las redes sociales, pero es importante que esté preparado para gestionar un incremento significativo de visitantes. De lo contrario, la experiencia puede verse afectada tanto para los turistas como para las comunidades”, señaló.

Para aprovechar las redes sociales como herramienta de planificación, Robinson recomienda contrastar información en distintas fuentes, consultar opiniones recientes, evaluar si el destino se ajusta al presupuesto y estilo de viaje, y priorizar experiencias responsables y sostenibles.

“Las redes sociales seguirán siendo uno de los principales canales de promoción turística. Sin embargo, es importante utilizarlas como un punto de partida y complementar la información con otras fuentes para tomar decisiones más informadas y responsables”, concluyó la especialista de la UPC.

LEA TAMBIÉN: ¿Qué es una tradwife? El movimiento de Erika Kirk que cuestiona el voto y los derechos femeninos







Continúa con tu red social preferida

Al continuar serás un suscriptor gratuito

O continúa tu correo.

Escriba su correo electrónico con el que se suscribió para acceder

Suscríbete

Ya me suscribí.