Cada año más de 140 mil personas son diagnosticadas con pie diabético en el Perú, una de las principales causas de heridas crónicas y amputaciones. Este problema representa un desafío de salud pública por la dificultad de su tratamiento y el impacto en la calidad de vida de los pacientes.
Frente a esta realidad, un equipo de investigación de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) desarrolló un parche bioimpreso en 3D diseñado para favorecer la recuperación de este tipo de lesiones. La propuesta integra biomateriales y tecnologías de fabricación avanzada para crear un entorno que contribuya a la regeneración del tejido.
“Las heridas crónicas pueden tardar meses en cicatrizar y afectar seriamente la calidad de vida de los pacientes. En esa línea, el proyecto busca aprovechar el potencial de la bioimpresión 3D para fabricar parches que respondan a las necesidades de las heridas. Nuestro objetivo es que, en el futuro, pueda contribuir a mejorar la atención de pacientes con este tipo de lesiones”, explicó Rene Flores, investigadora postdoctoral y docente de la PUCP.
El parche está compuesto por alginato, que proporciona soporte estructural, y Aloe vera, reconocido por sus propiedades bioactivas. Ambos se integran mediante bioimpresión 3D, lo que permite fabricar una microarquitectura porosa de alta precisión. Esta estructura optimiza la absorción de exudado, el intercambio de gases y la creación de un microambiente propicio para la regeneración tisular.
“La arquitectura porosa del parche facilita el manejo del exceso de fluidos, mantiene una adecuada permeabilidad al oxígeno y crea condiciones favorables para la recuperación del tejido. Estas propiedades son esenciales para el desarrollo de biomateriales avanzados con potencial aplicación en medicina regenerativa”, señaló Fanny Casado, responsable técnica del proyecto y docente de Ingeniería de la PUCP.
Actualmente, el parche se encuentra en etapa de desarrollo tecnológico preclínico (TRL 4). Los próximos pasos incluyen definir la formulación final, evaluar el desempeño del biomaterial y realizar estudios preclínicos que generen evidencia sobre su seguridad y usabilidad. Luego podrá avanzar hacia niveles superiores de madurez tecnológica y su aplicación en medicina regenerativa.









