A más de tres mil metros de altura, entre arbustos y rocas de la vertiente oriental de la Cordillera Blanca, investigadores identificaron una lagartija desconocida para la ciencia. El hallazgo, publicado en la revista internacional Zootaxa, se realizó en el distrito de San Marcos, provincia de Huari, región Áncash, y coincide con la conmemoración del Día Mundial de la Biodiversidad.
La investigación fue posible gracias al trabajo conjunto de Antamina, la consultora ambiental Atkins Réalis y el Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), en el marco del Programa de Monitoreo de Biodiversidad.
Stenocercus aguilari: un homenaje a la ciencia peruana
La nueva especie fue denominada Stenocercus aguilari, en honor al Dr. César Aguilar Puntriano, jefe del Departamento de Herpetología del MHN-UNMSM, reconocido por su trayectoria en el estudio y docencia de la fauna peruana.
Pertenece a un género con más de 80 especies distribuidas en Sudamérica, de las cuales cerca del 65% se encuentra en Perú. Durante años, esta lagartija fue confundida con Stenocercus chrysopygus, hasta que un análisis integrativo con estudios moleculares confirmó que se trataba de una especie distinta.
La investigación fue liderada por el biólogo Ernesto Castillo-Urbina, junto a Shary Ríos-Roque, Diego Barrera-Moscoso y Alejandro Mendoza, miembros del Museo de Historia Natural de la UNMSM.
Biodiversidad andina y compromiso ambiental
El descubrimiento evidencia el enorme potencial científico de la Cordillera Blanca, donde la compleja geografía favorece procesos únicos de evolución y especiación.
“Es probable que numerosas especies permanezcan aún sin registrar”, concluyen los investigadores. En paralelo, Antamina reafirmó su compromiso con el desarrollo de investigaciones científicas a través de su Programa de Monitoreo de Biodiversidad, que busca fortalecer el conocimiento sobre la flora y fauna de Áncash y promover una gestión ambiental basada en evidencia.









