El Ministerio del Ambiente aprobó el Reglamento de la Ley de Gestión Integral de Sustancias Químicas, una norma que establece obligaciones para fabricantes, importadores y usuarios, así como mecanismos para ordenar el manejo de estos insumos en el país; el objetivo es proteger la salud de la población y el ambiente.
La medida fue oficializada mediante el Decreto Supremo n.° 005-2026-MINAM, publicado en el diario oficial El Peruano; entrará en vigencia en seis meses y contempla un periodo de adecuación hasta 2031, lo que permitirá una implementación progresiva de las nuevas disposiciones.
El reglamento define responsabilidades claras; el fabricante deberá clasificar los peligros y etiquetar las sustancias químicas, mientras que el importador garantizará el cumplimiento de estas condiciones para su comercialización en el mercado peruano. Este enfoque busca asegurar trazabilidad y transparencia en toda la cadena.
La norma adopta un modelo de gestión basado en riesgos que abarca todo el ciclo de vida de las sustancias químicas; desde su producción e importación hasta su uso y disposición final. Este esquema permite anticipar impactos y reducir riesgos para la salud humana y el entorno.
Entre los principales instrumentos, el reglamento incorpora la adopción obligatoria del Sistema Globalmente Armonizado de Clasificación y Etiquetado de Productos Químicos; la creación del Registro Nacional de Sustancias Químicas; la exigencia de evaluaciones de riesgo; y la aplicación de medidas específicas para su control y manejo seguro.
Además, la normativa homogeniza criterios técnicos para la clasificación de peligros, el etiquetado y la comunicación de riesgos; con ello, el país se alinea con estándares internacionales y mejora la calidad de la información disponible para autoridades, empresas, trabajadores y consumidores.
El marco también incluye un régimen de fiscalización e infracciones, lo que refuerza su carácter obligatorio y establece parámetros claros para el uso de sustancias químicas en diferentes sectores productivos.
Con esta regulación, el Perú busca reducir accidentes asociados al manejo inadecuado de químicos, fortalecer la seguridad jurídica y mejorar la competitividad de sus productos en mercados internacionales; al mismo tiempo, el avance se vincula con el proceso de adhesión a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, al alinearse con estándares globales en gestión ambiental.
De esta manera, el Ministerio del Ambiente refuerza su rol rector y consolida un marco que apunta a una gestión más segura, eficiente y sostenible de las sustancias químicas en el país.









