Una intensa masa de aire ártico se prepara para golpear gran parte de Estados Unidos durante los próximos días, con una gigantesca tormenta de nieve y hielo que podría alterar la vida cotidiana de millones de personas. De acuerdo con previsiones meteorológicas, el fenómeno impactará a casi 30 estados y alcanzará a unos 160 millones de ciudadanos, en un escenario marcado por heladas severas, carreteras peligrosas y posibles cortes de energía.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió que el sistema llegará con un nivel de riesgo elevado. El organismo anticipó que este «frente de aire gélido con riesgo para la vida» avanzará de forma paulatina desde las Rocosas y las Altas Llanuras hacia el oriente del país a partir de este viernes. Los especialistas sostienen que, en diversas regiones, los termómetros caerán a niveles de congelación extrema, lo que aumenta la posibilidad de emergencias por hipotermia y congelamiento.
¿Qué zonas de Estados Unidos pueden ser afectadas tras la tormenta de nieve?
Mientras el frente ártico avanza, el NWS ya reporta precipitaciones de nieve en las zonas colindantes a los Grandes Lagos, especialmente en la franja fronteriza entre Estados Unidos y Canadá. Este primer impacto marca el inicio de un patrón de clima severo que se extenderá durante el fin de semana y que podría complicar el transporte aéreo y terrestre.
Ante este panorama, los responsables del transporte, incluidos gestores de los principales aeropuertos del país, instaron a los viajeros a prepararse para posibles interrupciones y demoras. El sistema, según las proyecciones, atravesará la nación y podría generar cancelaciones, cierres de rutas y condiciones de baja visibilidad en múltiples estados.
Los meteorólogos prevén que el fenómeno gane intensidad al pasar por Nuevo México y Texas, para luego desplazarse hacia el este. En su trayectoria, se espera que cubra de blanco ciudades como Memphis, Nashville, Filadelfia, Baltimore, Washington D. C. y Nueva York, lo que podría activar planes de emergencia y restricciones en varias zonas urbanas.
Aunque todavía es prematuro precisar el volumen exacto de nieve que se acumulará en los centros urbanos, las proyecciones indican que en ciertos puntos podrían superarse los 30 centímetros. La acumulación de nieve, combinada con temperaturas extremas, elevaría el riesgo de accidentes en carretera y dificultaría el acceso a servicios esenciales.
El NWS advirtió que la sensación térmica más extrema podría desplomarse por debajo de los -46 °C (-50 °F) en las llanuras septentrionales. Además, se anticipan temperaturas bajo cero en un territorio mucho más amplio, que incluso alcanzaría el sureste de Estados Unidos.
El organismo meteorológico alertó sobre el impacto directo en la salud de la población expuesta al frío. «Este frío intenso representa un peligro de muerte por hipotermia y puede causar congelación en cualquier área de la piel que quede al descubierto», señaló el NWS, en un llamado a extremar medidas de precaución, evitar la exposición prolongada y mantenerse atentos a los avisos oficiales.
En los estados más al sur, el peligro no solo se concentrará en la nieve. Existe el riesgo de lluvia engelante, un fenómeno capaz de recubrir árboles y estructuras con capas de hielo. Este peso adicional puede provocar caídas de ramas, derribo de árboles y fallos en el suministro eléctrico, una combinación que suele generar emergencias prolongadas, sobre todo en áreas con infraestructura vulnerable.
Además de los cortes de energía, se pronostican condiciones viales extremadamente peligrosas, daños en la vegetación y una visibilidad considerablemente reducida, lo que complica la respuesta de los servicios de emergencia y aumenta el riesgo de accidentes en autopistas y carreteras secundarias.
Estados declaran emergencia por la tormenta de nieve en EE.UU.
El impacto del clima extremo también se extiende al norte del continente. En Canadá, el meteorólogo Geoff Coulson informó a CBC News que las provincias orientales y de la costa atlántica podrían registrar nevadas importantes, aunque puntualizó que todavía no se puede determinar con precisión la magnitud total de los efectos.
En Estados Unidos, gobernadores de estados como Carolina del Sur, Carolina del Norte y Texas ya decretaron el estado de emergencia ante la gigantesca tormenta de nieve. Esta medida permite acelerar la movilización de recursos, reforzar la respuesta estatal y habilitar la intervención de la Guardia Nacional si la situación lo requiere.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, señaló en un comunicado emitido el pasado martes que, basándose en los reportes actuales, el estado está tomando acciones preventivas para asegurar que los ciudadanos cuenten con lo necesario antes de que las tormentas invernales afecten a las comunidades tejanas.









