Con una contribución superior al 15 por ciento del PBI nacional en la última década, la minería se consolida como uno de los principales motores de la economía peruana. En este contexto, la Semana de la Ingeniería de Minas 2026 puso en el centro del debate el rol del talento humano como factor decisivo para sostener una industria moderna, competitiva y alineada con estándares de sostenibilidad.
Durante el panel “CONAMIN: Minería responsable, progreso para el Perú”, especialistas del sector coincidieron en que la gobernanza, el financiamiento ESG y la transformación digital han elevado las exigencias operativas. La discusión apuntó a que el éxito de la minería ya no depende únicamente de la eficiencia productiva, sino de contar con técnicos capaces de responder a entornos altamente automatizados, como los que caracterizan a proyectos de última generación como San Gabriel.
Formación técnica como motor de la transformación
Antonio Lazo de la Vega, director académico nacional de Tecsup y moderador del panel, subrayó que la educación técnica se ha convertido en el principal catalizador del cambio en la industria. “Las competencias se consolidan mediante la inserción laboral temprana y programas de pasantías y prácticas reales. Solo así aseguramos que el talento peruano brille en un entorno de automatización y digitalización”, afirmó.
El especialista recordó que Tecsup ha formado a más de 18,000 egresados y que será la sede del próximo CONAMIN, lo que refuerza el vínculo entre academia e industria. Desde su perspectiva, la planificación educativa debe responder a criterios de empleabilidad y sostenibilidad.
“Es imperativo analizar la demanda del mercado antes de ofertar una carrera. Una minería responsable exige asegurar la empleabilidad y evitar la saturación de perfiles no requeridos”, advirtió.
Financiamiento responsable y liderazgo empresarial
El panel reunió también a Adriana Tejada, gerente de Minería de Banca del BCP; Paul Gómez, gerente general de Gold Fields y presidente del Encuentro Empresarial; y Juan José Herrera, gerente general de Colquisiri y presidente de las Conferencias Magistrales de CONAMIN.
Los ejecutivos coincidieron en que el acceso a financiamiento responsable está cada vez más vinculado a la capacidad de las empresas para demostrar impactos sociales positivos, especialmente en generación de empleo calificado.
Desde esta perspectiva, la formación técnica deja de ser un componente complementario y pasa a ser un activo estratégico para la competitividad de las operaciones mineras. La disponibilidad de personal especializado influye directamente en la productividad, la seguridad y la reputación corporativa ante inversionistas y comunidades.
Capital humano como eje de la sostenibilidad
El evento, que se desarrolla del 12 al 17 de enero, reafirma que la sostenibilidad minera no se limita al cuidado ambiental ni al cumplimiento normativo.
Los participantes coincidieron en que una minería responsable se construye, principalmente, a partir del fortalecimiento del capital humano, con técnicos y profesionales capaces de adaptarse a los cambios tecnológicos y a las nuevas exigencias del mercado global.
En ese sentido, la Semana de la Ingeniería de Minas 2026 deja un mensaje claro para el sector. La educación técnica no solo cierra brechas de empleabilidad, sino que se posiciona como la base sobre la cual se edifica el futuro de la minería peruana, un futuro que exige eficiencia, responsabilidad y talento altamente especializado.









