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Toyota del Perú: el medio ambiente en la ruta

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En una extensa entrevista para Stakeholders, José Ricardo Gomes, Gerente de Operaciones de Toyota del Perú, dialogó sobre el Toyota Enviroment Challenge 2050 y los proyectos que la filial peruana viene ejecutando en ese marco.

POR NOREYMA PAZ
npaz@stakeholders.com.pe
 

¿Por qué la corporación considera fundamental la adopción de la iniciativa Toyota Enviroment Challenge 2050, como política aplicable a todos los países en los que está presente?

En Toyota Perú, contamos con lineamientos estratégicos que provienen desde nuestra casa matriz en Japón. Estos lineamientos se corresponden con las estrategias de responsabilidad social y ambiental que ejecutamos como marca aquí en el Perú. En el país somos líderes en ventas y productos, pero queremos ir más allá, queremos ejecutar acciones en favor de la sociedad y el medio ambiente. Para nosotros, la sostenibilidad debe ser transversal al negocio y queremos que sea parte de nuestro ADN; en este sentido, no solo queremos ser la empresa líder en ventas de vehículos, sino también ser una empresa con propósito que entiende su rol como líder y agente de cambio social.

 

¿Por qué la corporación considera fundamental la adopción de la iniciativa Toyota Enviroment Challenge 2050, como política aplicable a todos los países en los que está presente?

Toyota presentó en el 2015 el Toyota Challenge 2050 en el que se propusieron 6 objetivos ambientales, los cuales se tienen pensado cumplir en un plazo de 35 años. Con el cumplimiento de estos objetivos, nuestra empresa busca reducir el impacto que se genera con nuestra actividad comercial relacionada a los gases de efecto invernadero (GEI). De igual manera, buscamos impulsar los impactos positivos en el medioambiente y contribuir con una sociedad más comprometida con la conservación del planeta.

El Toyota Challenge 2050, representa el marco conceptual en función del cual la empresa aporta al desarrollo sostenible y genera estrategias eficaces para preservar los recursos del medioambiente.

 

¿De qué desafíos estamos hablando y qué relación tienen con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que la ONU ha establecido en la Agenda 2030?

  • Desafío número uno se refiere a disminuir en 90% las emisiones de CO2 de nuestros vehículos nuevos. En ese sentido, investigamos y desarrollamos tecnologías amigables con el ambiente. Para lograr este objetivo, buscamos, en una primera etapa, promover las ventas de nuestros vehículos híbridos.
  • Desafío número dos buscamos reducir a cero las emisiones de CO2 desde la fabricación, el transporte y hasta el fin de la vida útil de los vehículos.
  • Desafío número tres, implica generar cero emisiones de CO2 en nuestras fábricas en el mundo, con el fin de mitigar los impactos negativos que produce en el ambiente la producción de los autos.
  • Desafío número cuatro, consiste en optimizar y reducir al mínimo el consumo del agua. Tomando en cuenta las condiciones de cada país en el que Toyota opera, buscamos una gestión responsable del agua, tanto potable como residual.
  • Desafío número cinco, el cual consiste en promover una sociedad y sistemas basados en procesos de reciclaje.
  • Desafío número seis, es establecer una sociedad en armonía con la naturaleza. A través de alianzas estratégicas a escala mundial, buscamos desarrollar actividades para la conservación del planeta.

Este plan de trabajo claramente se enmarca en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Podemos mencionar que, en líneas generales, el Toyota Challenge 2050 se fundamenta en el ODS 13: Acción por el Clima, que consiste en la adopción de medidas urgentes para luchar contra el cambio climático y sus efectos. De igual manera, buscamos contribuir con los siguientes ODS: el número 6, Agua Limpia y Saneamiento; el 9, Industria, Innovación e Infraestructura; el 11, Ciudades y Comunidades Sostenibles; el 12, Producción y Consumo Responsables; y el 17, Alianzas para lograr los Objetivos.

 

Cada país tiene una realidad distinta a las demás. En el caso de Perú, ¿en qué desafíos del Toyota Challenge se enfocan para ejecutar sus proyectos?

En relación con el desafío número uno, estamos promoviendo los vehículos híbridos. Nuestra intención es tener cada vez más modelos que dispongan de esta tecnología. Nuestra meta para el 2025 es contar con una versión híbrida por cada modelo de nuestro portafolio.

Por otro lado, con respecto a los desafíos número dos, tres y cuatro, si bien es cierto que no tenemos fábricas en Perú, buscamos que nuestros procesos de importación y distribución generen un impacto ambiental cada vez más reducido.

Donde sí nos estamos centrando de forma importante es en el desafío número cinco, el cual busca establecer una sociedad basada en el reciclaje. Consideramos que antes de hablar de reciclaje, es fundamental tener una correcta gestión de residuos, y ahí es donde estamos enfocando nuestras energías, para garantizar que nuestras operaciones, y las de nuestros concesionarios a nivel nacional, cumplan con una adecuada gestión de sus residuos.

Refiriéndonos al desafío seis, estamos trabajando con la comunidad Amazónica Yamino, en un proyecto de desarrollo sostenible para evitar la deforestación, contribuir a la preservación de la amazonia y generar una convivencia armoniosa con la naturaleza.

 

Con una gran cantidad de locales y concesionarias en el Perú, ¿de qué manera Toyota Perú aborda la responsabilidad ambiental en el desarrollo de sus actividades diarias?

Estamos trabajando con nuestros concesionarios a nivel nacional para asegurar una correcta gestión de residuos sólidos como primer paso para proyectarnos hacia la Economía Circular. Subiendo el siguiente peldaño en la gestión de residuos, hemos iniciado un proyecto de reciclaje en el que buscamos darle una segunda vida útil a las autopartes que se desechan producto de nuestras operaciones. Muchas de estas partes pueden ser reutilizadas pues son consideradas material de descarte, no basura. Nuestra labor es transformarlas en productos que tengan buen diseño, que mantengan los estándares de calidad de Toyota y que aseguren un valor comercial.

Este proyecto no solo contribuye a disminuir el volumen de desechos destinados a los rellenos sanitarios, sino que además reduce el riesgo de mercado negro.

Entre las piezas que se han logrado fabricar tenemos mesas, lámparas, juegos de mesa y artículos de decoración. Para lograr un gran diseño, hicimos una alianza estratégica con la Facultad de Diseño Industrial de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Este tipo de alianza nos da además la posibilidad de contribuir con jóvenes estudiantes que necesitan hacer prácticas con requerimientos reales de empresas reales.

Gracias a esta alianza, además de ofrecerles el material reciclado, les damos la oportunidad de conocer la opinión de los posibles consumidores en el mercado, generándose productos de gran calidad y que próximamente podrán ser comercializados. Estos productos también tienen una utilidad para nosotros como obsequio a nuestros clientes. Nuestra intención es tener una producción sostenible en el tiempo que genere beneficios para todos los involucrados, reduciendo el impacto negativo sobre el ambiente.

En relación a lo socio – ambiental y las comunidades, ¿en qué proyecto vienen trabajando al respecto?

Tenemos el proyecto Yamino, que busca establecer por un lado una sociedad en armonía con el medioambiente, y por otro compensar nuestra huella de carbono. Trabajamos en la conservación de los bosques de donde provienen los bonos de carbono; es decir, prevenimos la tala. Apoyamos a la comunidad Yamino ubicada en el Parque Nacional Cordillera Azul de la región Ucayali, para que desarrollen actividades distintas a la tala de árboles (que hasta entonces era su principal fuente de ingresos), como la elaboración de artesanías y el turismo ecológico, para que finalmente estas sean sus fuentes de ingreso, preservando así sus propios bosques y evitando la deforestación.

Para decidir colaborar con Yamino, fue importante saber que la comunidad ya había trabajado con la ONG Cima en sus planes de vida. Es decir, había una organización en cuanto a lo que querían para su futuro como comunidad. Tenían el compromiso de actuar para no contaminar el ambiente y estaban en búsqueda de oportunidades. Es ahí donde entra Toyota del Perú para brindarles las herramientas, como un aliado clave.

 

Concretamente, ¿qué actividades han realizado con ellos para cumplir las metas de este proyecto?

Todo el proceso empezó a inicios del 2019. En febrero fue nuestra primera visita a la comunidad para tener claro cómo sería nuestra intervención. El viaje sirvió para conocerlos y firmar el acuerdo de colaboración. Parte de las acciones realizadas consistió en convocar a la reconocida diseñadora Susan Wagner, quien les orientó en el proceso de producción de artesanías.

La idea es que estos productos – que no se aprovechaban en todo su potencial – puedan insertarse en el mercado.
En turismo, también buscamos contribuir en la construcción de unas malocas que servirán para recibir a los visitantes de la zona, para ello contamos con el apoyo de un arquitecto especialista en turismo ecológico. Por su parte, ellos pusieron la madera certificada. Este año, nos hemos propuesto impulsar las ventas de sus productos. Vamos a promover la participación en ferias. El propósito es asegurar que nuestro apoyo garantice el desarrollo sostenible de la comunidad Yamino.

Los ODS contemplan aspectos importantes como la educación. ¿De qué manera Toyota Perú se involucra con sus grupos de interés en este punto?

La seguridad vial es algo que nos interesa mucho porque además está estrechamente ligada a nuestro negocio. Es de nuestro mayor interés que la experiencia de manejo para los conductores sea segura y agradable.

Para lograr esto hay que empezar desde los niños, desde el colegio y la educación es clave. Por supuesto que también trabajamos con jóvenes y adultos.

En este sentido, tenemos la comunidad digital “Transitando Perú”, un trabajo en redes que busca la difusión y la puesta en agenda de temas de educación vial y tránsito, tanto como peatón o conductor. A través de Facebook, compartimos contenido educativo, pero de una manera entretenida para poder generar interacción. Tenemos la página web Transitando, donde también compartimos mucha información y básicamente es un soporte para los profesores y los niños, e incluso los padres de familia para que se puedan educar.

Hay un trabajo de campo, el cual está directamente relacionado a los colegios y que se inició con una serie de capacitaciones en las inmediaciones de las aulas. Sin embargo, con el tiempo quisimos darle a este programa un nuevo enfoque para que sean los mismos escolares, y en general la comunidad, los autores de la solución de su problemática.

En esa línea, se lanzó el concurso inter escolar “Mi plan de seguridad vial” que se realiza desde el 2018, en el que las brigadas viales están conformadas por escolares, pero que también involucra a directores, profesores y padres de familia.

Para seleccionar los colegios, en donde nos enfocamos, nos basamos en el nivel de incidencia de accidentes de tránsito. Esta identificación es un trabajo que realizamos en conjunto con el Consejo Nacional de Seguridad Vial del Ministerio de Transporte y Comunicaciones.

A lo largo del tiempo hemos intervenido por zonas. Por ejemplo, en el 2018 iniciamos en el distrito de Carmen de la Legua Reynoso, ahora estamos en Cercado de Lima.

 

En relación a todas estas estrategias de RSC y sostenibilidad que vienen ejecutando, ¿cuál considera es la importancia y el impacto de comunicarlas a todos los grupos de interés?

Dentro de nuestra organización queda claro lo neurálgico que representa un correcto relacionamiento con todos nuestros stakeholders, en este sentido, la comunicación juega un papel principal para promover prácticas socialmente responsables con cada uno de ellos.

Nuestra intención es sumar esfuerzos para mitigar los impactos negativos que la actividad empresarial genera.
Por otro lado, contar con una correcta estrategia de comunicaciones, nos permite seguir impulsando nuestra marca como empresa socialmente responsable, y en este sentido reforzar la reputación de marca.

En la medida que respetemos la sociedad, nuestro negocio tendrá sólidas bases. Comunicar nuestra gestión responsable es parte crucial de nuestro negocio y como tal entendemos su trascendencia.

 

En los próximos años, especialmente con una fecha próxima tan importante como es el Bicentenario de la Independencia, ¿cómo visualiza a Toyota Perú en el sector?

Así como ya tenemos 28 años consecutivos de líderes en ventas y productos con los mejores estándares de seguridad, queremos que Toyota inspire a su sector y a sus clientes, que sea una marca con propósito y que hace cosas para que no sea solo la mejor marca del Perú, sino que sea la mejor marca para el Perú, una marca responsable de la que la gente se sienta orgullosa.

Lo reconfortante es ver que nuestros proyectos evolucionan cada año, esperamos que un día todos ellos lleguen a caminar solos.

 

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