“La eficiencia energética es un factor clave para la construcción de un edificio sostenible”

Por: MARCO MINAYA
mminaya@stakeholders.com.pe

El mundo de la construcción sostenible tiene muchas aristas que tratar. Para entrar en detalles de las diversas temáticas que aborda dicho concepto, Stakeholders conversó con Miguel Castro Fernandes, Director de nuevos Negocios de Saraiva+Asociados, firma asociada del programa de internacionalización Brasileña Built by Brazil, quien compartió algunos alcances y analizó cuánto ha avanzado el desarrollo de mayores construcciones sostenibles tanto en Europa como en América Latina.

¿Cuál es su opinión respecto a la situación de la construcción sostenible, arquitectura y urbanismo en el mundo?

La sostenibilidad en el ambiente construido es, ante todo, una necesidad, un camino que surge naturalmente si pensamos en los desafíos que un desarrollo verdaderamente sostenible implica. Es importante considerar que las ciudades y los edificios son focos de algunos de los problemas ambientales más discutidos actualmente. Los edificios consumen una parte muy significativa de los recursos disponibles en el planeta, ya sea que hablemos de materiales, agua o energía. Si observamos las ciudades en su conjunto, surgen otras cuestiones o problemas referentes a la movilidad y el transporte, la biodiversidad, la gestión de residuos o la calidad del aire. La planificación sostenible nos da respuesta a estos problemas.

Sin embargo, la concepción de edificios y ciudades sostenibles todavía está lejos de ser una práctica común. Este es el paradigma que es necesario cambiar. Reconocemos que desde hace muchos años este es el camino y buscamos que nuestros proyectos, sea a la escala que sea, tengan en su génesis los conceptos de sostenibilidad.

En relación a lo anterior, ¿cuánto se ha avanzado al respecto? Mencionar cifras

Miguel Castro Fernandes  Director de nuevos Negocios de Saraiva+Asociados

La asignación de cifras a la realidad de la construcción sostenible es difícil, porque existen todavía pocos estudios o datos que lo contabilicen. Por otro lado, la mayoría de los proyectos de esta naturaleza, a escala de la planificación o de los edificios, son iniciativas voluntarias de los promotores, propietarios o de entidades públicas. Sin embargo, las fuentes más creíbles y disponibles a este nivel son todavía las que se refieren a los números de edificios o comunidades certificadas con sistemas de certificación de construcción sostenible, como los sistemas LEED o BREEAM, respectivamente de USA o UK, los más conocidos y utilizados mundialmente. Hasta la fecha, existen actualmente más de 15 mil millones de m2 de edificios certificados con LEED en más de 160 países. A través del sistema BREEAM, más de 2 millones de edificios en proceso de certificación en 78 países.

¿Existe una diferencia clara entre Europa y América Latina al respecto?

En Europa son varias las políticas que establecen metas para la sostenibilidad en la edificación, como la de la directiva comunitaria de la Union Europea EPBD que estableció requisitos mínimos de eficiencia energética para todos los edificios nuevos. Esta directiva camina ahora en el sentido de la obligación del concepto de edificios ZEB o NZEB (Zero Energy Buildings o Net Zero Energy Buildings) que estimulará los edificios para la producción y utilización de energías renovables que hagan su balance cero, es decir, que sean autosuficientes desde el punto de vista energético. La eficiencia energética es, sin embargo, sólo una de las vertientes sobre las que se debe centrar un edificio sostenible, pero es sin duda un importante paso para la evolución de nuestras ciudades.

En América Latina se observan también algunos importantes progresos, aunque, en su mayoría, de forma voluntaria como por ejemplo el caso de México, donde la existencia de edificios certificados con LEED es bastante significativa, siendo de los países donde hay mayor expresión fuera de los USA o de Brasil. Varias iniciativas se están desarrollando a través del sistema PROCEL, de certificación energética de edificios, o del sello AQUA que certifica también edificios sostenibles.

¿Cuáles son las nuevas tendencias en materia de urbanismo y arquitectura sostenible en la actualidad?

Actualmente existen dos grandes vertientes en esta materia: a nivel de las Smart Cities y de la Economía Circular. En lo que se refiere a las smart cities, el foco se da en la digitalización y en la necesidad de desarrollar y compartir datos que, de forma más eficaz y directa, permitan la gestión de las ciudades de forma más sostenible. También tiene otro importante foco que pasa por la participación y la ciudadanía, proporcionando de forma abierta información a los ciudadanos que les permita contribuir activamente en su ciudad.

En la óptica de la economía circular, la prioridad está en desarrollar una sociedad que se auto sustenta, que piensa en toda la cadena y ciclo de vida de productos, procesos o materiales, y que crea soluciones pensadas en todo este ciclo de vida. Esto quiere decir que un residuo deja de ser un residuo pasando sí a ser un nuevo producto, que debe tener una función definida y que las organizaciones están preparadas a escala local para absorberlo. El diseño tiene un papel esencial en la perspectiva de la economía circular. Es a través del diseño, ya sea de edificios o de productos, que se aplican conceptos como la durabilidad, adaptabilidad, reutilización o reciclaje.

Respecto al tema de la creatividad e innovación en el sector construcción, ¿qué tan determinantes son estos factores para el desarrollo de los proyectos de dicho corte sostenible?

La construcción es tendencialmente un sector bastante conservador, por lo que la innovación tiene aquí un peso determinante para el viraje hacia una construcción sostenible. Es importante que las empresas del sector, sean de arquitectura, ingeniería o construcción, reconozcan el papel de la innovación y se adapten a nuevas soluciones y procesos y que piensen los edificios y las ciudades de otra forma. Por otra parte, las instituciones educativas también desempeñan un papel fundamental. Resulta clave que los nuevos profesionales puedan adquirir estos conceptos y lleven la innovación a la realidad de las empresas.

¿Cuáles son los retos que debe enfrentar la sociedad para que se adapte a este tipo de tendencias?

Creo que el principal desafío está en la planificación urbana y en la capacidad de las instituciones públicas para crear políticas e instrumentos que verdaderamente incentiven los proyectos sostenibles y a los propietarios que quieran voluntariamente desarrollarlos. En otra perspectiva, aumentar el nivel de concienciación sobre los problemas e impactos ambientales del entorno construido puede actuar desde el lado de la demanda, haciendo que los ciudadanos busquen y valoricen los edificios sostenibles.

¿Qué rol debe cumplir el sector público y privado al respecto?

El sector público debe apoyar a los promotores que quieran apostar en este mercado, a través de beneficios que no tienen que ser necesariamente financieros o fiscales. Por otro lado, también debe ser el ejemplo y debe procurar que los edificios sean prueba de las buenas prácticas medioambientales.

En el sector privado, las empresas tienen el deber de promover la sostenibilidad como un valor. Deben tener la conciencia de que los edificios son espacios donde se vive, se trabaja, se aprende, etc. y que todos se benefician de espacios donde se vive mejor, donde somos más productivos en nuestros trabajos y donde se aprende de forma más eficaz con un mayor respeto por el ambiente. Es en estos  conceptos en los que se apoyan los edificios sostenibles.

¿Es posible transformar nuestra ciudad en una ciudad sostenible y/o inteligente mediante la planificación e intervención de estos proyectos? ¿En qué medida lo es?

Sin hablar de una ciudad en concreto, porque además no conozco profundamente la realidad de la ciudad de Lima o de otras ciudades peruanas, creo que se pueden tomar medidas, no para tener ciudades completamente sustentables, porque eso sería utópico, sino para tener políticas de planificación y de concienciación de la sociedad que propicien ciudades más sostenibles e inteligentes.

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