En una industria donde las jornadas son largas, el ritmo nunca se detiene y la exigencia forma parte de la rutina, Esteffany Capillo aprendió a construir su camino entre cocteleras, disciplina y noches de sacrificio. Detrás de ese logro profesional, asegura, siempre hubo una misma motivación: su hijo.
“Cada logro profesional representa el deseo de darle un mejor futuro y demostrarle que los sueños sí se construyen con esfuerzo”, afirma.
Abrirse paso en la industria de la hospitalidad no fue sencillo. Como mujer y madre, tuvo que equilibrar el trabajo, la crianza y su formación profesional, enfrentando desafíos económicos y personales en un entorno altamente competitivo. En ese proceso, encontró en Learning for Life (L4L), iniciativa impulsada por Diageo, una oportunidad para fortalecer sus conocimientos y ganar confianza dentro del sector.
“Más allá del aprendizaje técnico, el programa fortaleció mi liderazgo y mi visión profesional”, recuerda.
Ese crecimiento la llevó a representar al Perú en escenarios internacionales. En 2024 alcanzó las semifinales del World Class y, un año después, se coronó campeona del “Master of the Craft Caribbean & Latin America” en mixología, consolidándose como una de las bartenders peruanas con mayor proyección en la región.
Sin embargo, detrás de cada reconocimiento hay también una historia atravesada por la maternidad. “Mi hijo ha sido una inspiración constante para seguir adelante incluso en los momentos más difíciles”, sostiene. La paciencia, la fortaleza emocional y la disciplina que aprendió como madre —dice— son las mismas herramientas que hoy aplica detrás de una barra.
Para Capillo, la maternidad no significó una pausa en sus metas profesionales, sino un motor para seguir creciendo. Por ello, envía un mensaje a otras mujeres que sienten que sus circunstancias pueden limitar sus aspiraciones: “Ser madre no significa renunciar a los sueños; al contrario, puede convertirse en una motivación aún más fuerte para alcanzarlos”.
Hoy, además de continuar desarrollando su carrera y representando al Perú en la industria de la hospitalidad, busca contribuir a la formación de nuevas generaciones de bartenders, especialmente mujeres, convencida de que la educación y las oportunidades pueden generar cambios reales.
En el Día de la Madre, su historia evidencia cómo el esfuerzo, la capacitación y la resiliencia pueden abrir espacios para más mujeres en industrias altamente demandantes, demostrando que la maternidad y el crecimiento profesional sí pueden avanzar de la mano.









