Un video viral en redes sociales abrió un debate sobre cómo comunicar de forma más efectiva la lucha contra la contaminación en las playas de Lima. La iniciativa surgió de Ivonne Plasencia, comunicadora y creadora de contenido conocida en TikTok como @agirasolada, cuya propuesta plantea adaptar los mensajes ambientales a códigos culturales más cercanos al público que frecuenta estos espacios.
La repercusión del video fue inmediata. Representantes de las municipalidades de Barranco y Chorrillos contactaron a la creadora para evaluar sus ideas y sostener reuniones sobre posibles estrategias de comunicación. El caso evidencia cómo el contenido digital puede influir en la agenda pública y en la forma en que las autoridades enfrentan problemas ambientales urbanos.
TikTok impulsa a municipios de Lima a evaluar nuevas estrategias contra la basura en playas
La propuesta de Plasencia parte de una premisa sociológica. En su explicación menciona el concepto de “habitus” desarrollado por el sociólogo Pierre Bourdieu, que sostiene que las personas construyen sus gustos y comportamientos a partir del entorno en el que crecen.
Desde esta perspectiva, quienes arrojan basura en las playas no necesariamente responden a una decisión individual aislada, sino a patrones sociales aprendidos. Según la creadora de contenido, muchas de estas conductas reflejan contextos donde el Estado ha estado ausente durante años y donde el cuidado de los espacios públicos no forma parte de la experiencia cotidiana.
A partir de esa lectura, Plasencia plantea que la comunicación institucional debería cambiar su enfoque. En lugar de recurrir únicamente a advertencias formales o prohibiciones, propone utilizar códigos culturales más cercanos al público al que se busca influir.
Entre sus propuestas destaca el uso de mensajes breves y llamativos en carteles instalados en las playas. La idea consiste en emplear frases directas, con humor y referencias culturales populares que resulten fáciles de recordar e incluso atractivas para compartir en redes sociales.
Algunos ejemplos planteados por la creadora incluyen frases como “Recuerda que solo los cachudos dejan basura en la playa”, “Si ves a alguien botando basura en la playa es chipi” o “Diez años de mala suerte si lees esto y dejas basura”.
Aunque este tipo de mensajes se aleja del tono institucional habitual, la estrategia apunta a generar mayor impacto y recordación. Según la propuesta, adaptar el lenguaje al público objetivo puede aumentar la efectividad de las campañas de sensibilización ambiental.
Gamificación para incentivar la limpieza
Otra de las ideas planteadas consiste en aplicar dinámicas de gamificación para incentivar que los visitantes utilicen los tachos de basura. La propuesta plantea colocar contenedores con el diseño de equipos rivales del fútbol peruano, como Alianza Lima y Universitario de Deportes, acompañados de la pregunta sobre cuál es el equipo más grande del país.

De esta manera, las personas elegirían el tacho correspondiente a su preferencia deportiva al momento de botar sus residuos. El mismo formato podría replicarse con figuras internacionales como Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, publicando luego en redes sociales el conteo mensual de cada opción.
La estrategia busca transformar una acción cotidiana, como desechar basura, en una actividad interactiva que motive la participación del público.
De TikTok a la agenda municipal
Las propuestas no pasaron desapercibidas en redes sociales. El video acumuló miles de visualizaciones y generó una ola de comentarios en los que los usuarios comenzaron a etiquetar a las municipalidades de Barranco y Chorrillos para que consideraran las ideas.
Ante la presión digital y el interés generado, ambas municipalidades se comunicaron con la creadora de contenido. Posteriormente, Plasencia compartió en sus redes fragmentos de una reunión con representantes municipales para analizar posibles soluciones frente al problema de la contaminación en las playas.
El caso demuestra cómo las redes sociales pueden convertirse en un canal de innovación ciudadana. Una propuesta nacida en TikTok logró abrir un espacio de diálogo entre autoridades locales y creadores digitales para repensar las estrategias de comunicación ambiental en la ciudad.









