El mercado laboral peruano atraviesa una fase de expansión que refleja un mayor dinamismo empresarial y mejores perspectivas de crecimiento. Para el segundo trimestre de 2026, las expectativas de contratación alcanzan el 37%, mientras que el 48% de las empresas proyecta incrementar su plantilla, en línea con planes de expansión y recuperación económica.
Sin embargo, este repunte también deja al descubierto una brecha estructural en la gestión del talento. Solo el 50% de los profesionales de Recursos Humanos considera que sus organizaciones están moderadamente preparadas para implementar herramientas avanzadas de análisis de datos, de acuerdo con el estudio People Analytics en RRHH en Perú elaborado por Talana. En la práctica, esto implica que muchas compañías avanzan en contratación sin contar con capacidades sólidas para tomar decisiones estratégicas basadas en evidencia.
“Lo que estamos viendo es una desconexión entre el ritmo de crecimiento del empleo y la madurez en la gestión del talento. Cuando las decisiones no se sostienen en evidencia, el costo no es inmediato, sino acumulativo, rotación innecesaria, baja productividad y equipos que no logran desplegar su potencial”, explicó Bárbara Kübler, directora de Recursos Humanos de Talana.
El informe también confirma que la tecnología ya forma parte del entorno laboral. El 68% de los trabajadores peruanos afirma haber percibido el uso de herramientas de inteligencia artificial en procesos de selección, principalmente en etapas iniciales como el filtrado de currículums, lo que evidencia un avance en la digitalización de los procesos.
No obstante, esta adopción aún es fragmentada. “La adopción tecnológica en recursos humanos está avanzando, pero todavía de forma fragmentada. Sin una integración real de datos en todo el ciclo del colaborador, desde la atracción hasta el desarrollo, el impacto de estas herramientas se diluye y no necesariamente mejora la calidad de las decisiones”, agregó Kübler.
A este escenario se suma el factor confianza. Aunque el 73,6% de los trabajadores se muestra cómodo con la idea de ser evaluado mediante herramientas de análisis de datos, solo el 60,8% expresa una confianza moderada en que estas decisiones sean más justas que aquellas basadas únicamente en el criterio humano.
“La confianza se va a convertir en el principal habilitador del uso de datos en gestión de personas. Las organizaciones que logren explicar, transparentar y hacer trazables sus decisiones van a tener una ventaja clara”, sostuvo la especialista.
En este contexto, el desafío para las empresas no se limita a sostener el crecimiento del empleo, sino a fortalecer sus capacidades para gestionar talento de manera estratégica. Convertir datos en decisiones consistentes y sostenibles será clave en un entorno donde el capital humano se posiciona como un factor determinante de competitividad.









