La iniciativa se desarrolla en los distritos de Oxapampa, Huancabamba y Chontabamba, e integra reforestación con especies nativas y acciones de sostenibilidad impulsadas por el sector privado y la sociedad civil.

Grupo Mebol, en alianza con la ONG CNEH Perú, inició la reforestación de 1,000 árboles nativos en Oxapampa como parte de la campaña “Cuando ayudamos, nos ayudamos”, con el objetivo de recuperar ecosistemas degradados.
Grupo Mebol, en alianza con la ONG CNEH Perú, inició la reforestación de 1,000 árboles nativos en Oxapampa como parte de la campaña “Cuando ayudamos, nos ayudamos”, con el objetivo de recuperar ecosistemas degradados.

Por Stakeholders

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Grupo Mebol, en alianza con la ONG CNEH Perú, inició una jornada de reforestación de 1,000 árboles nativos en la provincia de Oxapampa, región Pasco, como parte de la campaña “Cuando ayudamos, nos ayudamos”.

La iniciativa se desarrolla en los distritos de Oxapampa, Huancabamba y Chontabamba, y busca generar un impacto ambiental y social sostenido en territorios vinculados a la actividad productiva de la empresa.

¿Cómo Oxapampa restaurará ecosistemas destruidos con 1,000 árboles nativos?

La acción se enmarca en una estrategia de sostenibilidad que articula al sector privado con la sociedad civil, con el objetivo de implementar intervenciones concretas desde el territorio. En ese sentido, Grupo Mebol y el Centro Neotropical de Entrenamiento en Humedales Perú vienen trabajando de manera conjunta para ampliar el alcance de sus acciones y generar bienestar en distintas comunidades del país.

“Producir con propósito transforma realidades cuando la gestión empresarial se traduce en acciones concretas. Por eso, parte de nuestra renta se convierte en una inversión para el planeta y para los niños del Perú, a través de iniciativas que nos permiten reforestar, educar y construir futuro. La sostenibilidad no es un discurso, sino una práctica constante que guía nuestras decisiones”, señaló Rocío Puente, gerente de Sistemas Integrados de Gestión de Grupo Mebol.

La empresa agroindustrial peruana, con más de 38 años de trayectoria, se dedica a la producción y exportación de frutas congeladas, mermeladas, frutas confitadas y salsas, y mantiene vínculos directos con productores y comunidades en diversas regiones del país.

La reforestación forma parte de la segunda fase de la campaña. En una primera etapa, desarrollada en diciembre, el enfoque estuvo puesto en el impacto social, lo que permitió acompañar a más de 800 familias, entre productores agrícolas proveedores de la compañía, familias vulnerables, asentamientos humanos, niños y adultos mayores.

Esta fase incluyó la donación de canastas navideñas y material educativo en zonas de Chancay, Huaura, Oxapampa y Lima.

La actual jornada contempla la siembra de especies nativas como ulcumano, nogal, palo perejil, palo leche, sangre de grado, alimento de misho, col de monte y anona de monte. El proceso se inició el 22 de enero y se extenderá de manera progresiva hasta marzo, bajo un enfoque técnico que considera el acompañamiento y seguimiento a mediano plazo.

El objetivo principal es recuperar ecosistemas degradados por la pérdida de cobertura boscosa, una problemática que genera erosión, empobrecimiento del suelo, afectación en la regulación hídrica y fragmentación de hábitats, lo que incrementa la vulnerabilidad frente a eventos climáticos extremos. La reforestación con especies nativas permite restaurar funciones ecológicas clave y fortalecer la resiliencia del territorio.

“Desde la mirada de Grupo Mebol y CNEH Perú, esta intervención apunta a restaurar cobertura boscosa nativa para disminuir la erosión, mejorar la regulación del agua y fortalecer la biodiversidad y la resiliencia climática. Al mismo tiempo, buscamos mejorar la capacidad local para el mantenimiento y monitoreo, asegurando una intervención sostenible, con alta supervivencia de los árboles y resultados verificables”, explicó Florencia Trama, directora del Centro Neotropical de Entrenamiento en Humedales Perú.

CNEH Perú es la entidad responsable de ejecutar y canalizar las donaciones, garantizando el cumplimiento normativo, la correcta implementación técnica y la articulación con actores locales, lo que permite asegurar la sostenibilidad de la iniciativa en el tiempo.

Desde ambas instituciones destacaron que este tipo de intervenciones forman parte de un compromiso de largo plazo, orientado a integrar acciones ambientales y sociales dentro de una estrategia de sostenibilidad que prioriza el impacto real en los territorios donde operan.

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