OCDE: Empresas deben trabajar estructura corporativa para revertir debilidades por pandemia

La organización plantea revisar los Principios de Gobierno Corporativo de la OCDE y del G20

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) emitió un informe en el que ​actualiza el trabajo en finanzas corporativas y gobernanza que ha desarrollado hasta y durante la crisis del COVID-19, abarcando la evolución de los mercados de capitales globales y regionales, las tendencias y prácticas corporativas de financiamiento e inversión, así como el impacto de la pandemia y la respuesta de los reguladores.

En el documento “El futuro del gobierno corporativo en los mercados de capital, después del Covid-19”, la OCDE explica que las empresas pueden acceder a financiamiento de los mercados bursátiles, pero para obtenerlo necesitan trabajar en la estructura corporativa de las empresas.

De acuerdo a la OCDE, en los últimos años el financiamiento a través de mercados bursátiles apoya a un menor número de empresas que hace 15 años, aunque con un mayor monto de recursos.

“Mientras el mercado bursátil financió con niveles récord de capital a compañías establecidas en 2020, esto no ha dado financiamiento suficiente a nuevas compañías. Desde 2005, más de 30 mil compañías se desenlistaron de las bolsas de valores del mundo, equivalente a 75% de todas las compañías enlistadas hoy”, dice el informe.

Revisión de principios

El reporte propone cinco potenciales áreas de reforma para la revisión de los Principios de Gobierno Corporativo de la OCDE y del G20. Destaca la propuesta de incorporar plenamente los factores ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por su sigla en inglés), en los marcos regulatorios y prácticas de gobierno corporativo de las empresas.

La OCDE también destaca el incremento de atención e importancia que los inversionistas asignan a la posibilidad de identificar riesgos sistémicos e impactos inesperados, mediante el análisis de información sobre los aspectos ambientales, sociales y de gobernanza que afectan sus decisiones de inversión y voto.

A partir de ello, propone que es responsabilidad de los reguladores proveer marcos normativos que permitan a los inversionistas contar con información ESG material, que sea consistente, comparable y fiable para gestionar sus ahorros y activos.

Así, propone tres consideraciones esenciales para lograrlo: primero que las políticas públicas y reguladores deben facilitar el desarrollo de marcos de divulgación de información sobre factores ESG integrales, que produzcan información capaz de satisfacer la creciente demanda de los inversionistas y mejorar la asignación de capital. 

Segundo, que las empresas deben contar con conocimientos, canales de información y herramientas (analíticas, de política y prácticas) diseñadas específicamente para evaluar los factores ESG.

Asimismo, que los directorios deben liderar el proceso de adopción de los criterios ESG, asegurándose que existan medios efectivos de supervisión y estableciendo líneas claras de reporte y rendición de cuentas, que garanticen la calidad e integridad de la información producida por la empresa y sus filiales.

Con información de La Tercera y El Universal

Etiquetas: , , , ,