La Reserva Nacional de Paracas se convirtió en el escenario del lanzamiento oficial de Guardianes del Mar, una campaña impulsada por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado, Sernanp, que busca movilizar a ciudadanos, comunidades locales y visitantes en torno a acciones concretas para proteger la biodiversidad marino costera.
La iniciativa se presentó el 21 de enero en uno de los ecosistemas más emblemáticos del país, con un mensaje central; el verano no solo debe ser una temporada de visita y recreación, también debe convertirse en una oportunidad para reforzar la conservación del mar y del litoral.
¿Cuál es el fin de la campaña «Guardianes del Mar»?
La campaña apunta a fortalecer el vínculo entre las personas y el territorio, con una estrategia que combina vigilancia, turismo responsable, educación ambiental y gobernanza local. Percy Hostia, jefe de la Reserva Nacional de Paracas, explicó que el objetivo va más allá de una promoción estacional.
“No solo promocionar la temporada de verano, sino comprometer a la población con acciones concretas para la conservación de las áreas marinas protegidas”, señaló, al subrayar que la protección del mar requiere participación sostenida y no solo presencia turística.
Guardianes del Mar se estructura en cinco ejes de acción que buscan sostener la biodiversidad y asegurar un uso responsable de los espacios costeros. El primero es vigilancia y control, bajo el lema “Proteger para que la vida continúe”.
Este eje prioriza patrullajes permanentes y acciones de control durante todo el año, con el fin de prevenir actividades ilegales dentro de las áreas marinas protegidas. La lógica es directa; cuidar el mar es asegurar ecosistemas funcionales que sostienen la vida y el bienestar de las poblaciones costeras.
El segundo eje es turismo sostenible, con el mensaje “Disfrutar cuidando”; la campaña promueve prácticas responsables para que la temporada de verano no se convierta en una presión adicional sobre el ecosistema. El planteamiento pone sobre la mesa una relación evidente, pero a menudo ignorada.
El atractivo turístico del litoral depende de la conservación constante, y su deterioro golpea tanto a la naturaleza como a las economías locales que viven del turismo.
El tercer eje se enfoca en la conectividad mar tierra, con la frase “Un solo ecosistema, una sola vida”; aquí se prioriza la protección de espacios que articulan ambos mundos, como playas, humedales y zonas costeras.
Mantener estos ambientes en buen estado se vuelve clave para la salud del océano y para la biodiversidad asociada, en un escenario donde la degradación de la franja costera termina afectando también la vida marina.
El cuarto eje es gobernanza territorial, bajo el principio “Conservar es decidir juntos”; la iniciativa impulsa el trabajo conjunto entre comunidades locales, pescadores, autoridades y aliados estratégicos, con el objetivo de construir decisiones compartidas para la gestión del espacio marino.
El enfoque apunta a reducir conflictos, ordenar el uso del territorio y sostener acuerdos que permitan proteger la biodiversidad sin desconectarse de las necesidades sociales.
El quinto eje es educación al visitante, con el mensaje “Aprende y cuida”; la campaña busca reforzar la educación ambiental de quienes llegan a las áreas marinas protegidas. La estrategia se apoya en una idea simple; un visitante informado tiene más posibilidades de convertirse en aliado activo de la conservación, en lugar de ser un factor de presión por desconocimiento o malas prácticas.
¿Cuál es la importancia de la campaña «Guardianes del Mar» en el Perú?
Desde el territorio, los guardaparques remarcan que esta labor es urgente, en un contexto donde el avance urbano y la degradación ambiental se han vuelto amenazas visibles.
“En el Perú y en el mundo los espacios naturales se están degradando y siendo reemplazados por el cemento, por eso es vital protegerlos”, afirmó Efraín Cáceres Cordero, guardaparque de la Reserva Nacional de Paracas. Su advertencia resume una preocupación que atraviesa múltiples ecosistemas; cuando el hábitat se reduce, la fauna silvestre pierde espacio, se desplaza y queda más expuesta.
Uno de los componentes más destacados de Guardianes del Mar es el trabajo conjunto con los guardaparques comunales, conocidos como los Guerreros de Paracas. Estas brigadas participan en limpieza de playas, control del turismo y vigilancia del área protegida, con un rol que combina organización comunitaria y acción directa.
“Somos un grupo de asociados comprometidos con la salubridad y el cuidado de la Reserva Nacional de Paracas. Realizamos de manera permanente la limpieza de playas, el recojo y la segregación de residuos sólidos, especialmente plásticos y botellas, para mantener espacios saludables y libres de contaminación”, explicó John Amador Martínez de Sarmiento, representante de la Asociación Los Guerreros de Paracas.
La campaña, además, busca consolidar capacidades locales con apoyo institucional. A través de Guardianes del Mar, estas asociaciones fortalecen su trabajo mediante capacitaciones brindadas por el Sernanp, articulación con diversas instituciones públicas y acciones vinculadas al manejo responsable de residuos sólidos.
Este último punto también abre una posibilidad económica; el recojo y segregación de residuos, además de reducir la contaminación, puede convertirse en un ingreso complementario para quienes participan en el cuidado del territorio.
El valor de conservar las áreas marinas protegidas no se limita al componente ecológico; también involucra oportunidades sociales y económicas para comunidades que dependen del mar. Percy Hostia destacó que la conservación puede generar beneficios concretos en el territorio.
“Las experiencias de pescadores artesanales y de quienes viven del turismo muestran que la conservación también puede generar oportunidades para las comunidades locales”, afirmó, en una lectura que conecta sostenibilidad con desarrollo.
La Reserva Nacional de Paracas, como otras áreas naturales protegidas, alberga especies en peligro de extinción y cumple una función clave para el equilibrio ambiental, además de ofrecer espacios de recreación y contacto con la naturaleza. En esa línea, Efraín Cáceres insistió en la necesidad de proteger el hábitat antes de que el daño sea irreversible.
“Muchas especies de fauna silvestre están siendo desplazadas porque sus espacios naturales están siendo invadidos y degradados. Por eso es fundamental conservar estas áreas, para proteger la vida silvestre y evitar que sigan perdiendo su hábitat”, remarcó.
En este esfuerzo, los Guerreros de Paracas se consolidan como aliados estratégicos en el terreno, con un compromiso que combina identidad local y responsabilidad ambiental. “Nuestro compromiso es cuidar la reserva con honor y responsabilidad, como verdaderos guardianes del mar”, concluyó John Amador Martínez.
Con ese mensaje, Guardianes del Mar busca instalar una idea de largo plazo; la protección del litoral no depende solo de normas o campañas, depende de una ciudadanía activa, de comunidades organizadas y de un vínculo real con el mar que sostiene vida, economía y futuro.









